martes, 5 de mayo de 2026
MORROCOY: El engendro fraudista
Coimo sabéis, desde las primeras horas del mismo 12 de abril - fecha de las elecciones generales en el Perú - demostrando que el operativo ya estaba preparado con antelación, porque sabía de antemano que no iba a ganar, se dio inicio a una campaña mediática a través de la prensa basura para tratar de deslegitimar los resultados de los comicios por parte de ese inmundo cerdo de Rafael López Aliaga (alias “Camarada Porky” o “Morrocoy”, como quieran llamarlo) quien bajo los efectos de la droga y el alcohol al cual es muy adicto, comenzó a vociferar a voz en cuello de una forma por lo demás grotesca “fraude”, “fraude”, “fraude”, sin mostrar hasta ahora ninguna prueba de ello, amenazando con violar al por entonces jefe de la ONPE y anunciando que llamaría - mismo terrorista - a la “insurgencia” si no se anulaban las elecciones, al quedar fuera del ballotage, a realizarse el próximo 7 de junio, algo que no está dispuesto a reconocer y en su desesperación junto con sus “viudas”, unos pobres diablos remedos de “periodistas” que se venden por un sencillo, quienes en sus programas de televisión se muestran abiertamente a favor un “golpe militar democrático” (?) lo cual a todas luces es un disparate, pero que además están cometiendo un grave delito de sedición, lo cual según la legislación es penado con varios años de cárcel. Sin embargo, y eso es lo triste, llama la atención que el Fiscal de la Nación Tomás Aladino Galvez (integrante de la banda delincuencial ‘Los Cuellos Blancos del Puerto’) hasta ahora no haya dicho una sola palabra acerca de este gravísimo hecho, ni mucho menos haya abierto una investigación, ni tampoco ha pedido una orden de detención preventiva tanto para López Aliaga y sus secuaces, quienes sintiéndose impunes, siguen amenazando con desatar un baño de sangre como producto de un golpe de Estado sangriento, similar al ocurrido en Chile en 1973, si las autoridades electorales no acatan sus órdenes. A pesar de que ha quedado demostrado que no hubo fraude alguno - solo algunas demoras propias de las elecciones que se celebran en Latinoamérica - tal como señalaron los observadores de la OEA y la UE, los golpistas siguen con su falsa narrativa, y se ha llegado a saber que “Morrocoy” está contratando con cajas de cerveza, dinero y drogas, a elementos delincuenciales que conforman las barras de equipos de fútbol, para desatar la violencia en las calles, presentando a ese lumpen como “indignados” por un “fraude” que solo cabe en su retorcida imaginación. Por lo pronto, están reunidos todos los días hostilizando al jefe del JNE en la puerta de su domicilio, amenazándolo con asesinarlo junto a su familia - repitiendo lo hecho frente a la casa del renunciante jefe de la ONPE -, mientras que la politizada policía, demostrando que están del lado de esos delincuentes, observan y no hacen absolutamente nada, avalando a los violentos. Su complicidad es evidente, y no pueden ocultarlo. Uno se pregunta, si en cambio, los que protestasen fueran seguidores del izquierdista Sánchez, inmediatamente la prensa basura los hubiese calificado de “terrucos” y la policía ya los habría gaseado y ametrallado. ¿Alguien duda de ello? Pero como son los seguidores de ese enajenado mental de López Aliaga, pueden hacer lo que les da la gana. Se trata de un fenómeno que ya se ha visto en países como EE.UU. Argentina y Brasil, donde los que sostienen a Trump, Milei y Bolsonaro, son grupos criminales que solo entienden el lenguaje de la violencia. Por cierto, a esa masa de ignorantes hay que aclararles que ningún golpe militar puede ser “democrático”, ya que este rompe el hilo constitucional y la soberanía popular, características fundamentales de toda democracia. Aunque quienes estén a su favor, argumenten actuar “contra gobiernos autoritarios”, la toma de poder ilegal, la violencia y la ruptura institucional son inherentes al golpe, lo cual contradice todos los principios democráticos de participación y legalidad. Un golpe militar siempre implica una involución democrática, independientemente de la justificación que se le quiera dar. Que López Aliaga y sus alcahuetes con sus posiciones extremistas y radicales lo entiendan de una vez, sino será peor para ellos.

