TIEMPOS DEL MUNDO

martes, 24 de febrero de 2026

KUCHI: El puerco caviar

Por cierto, no nos referimos a ese cerdo inmundo de Rafael López Aliaga quien acaba de entregar el Perú al comunismo, sino a una monstruosa criatura del cual se dice que desde tiempos inmemoriales habita en los lugares más recónditos del Amazonas y de los Andes orientales, que tiene gran parecido a un puerco - cochino, chancho, cerdo, gorrino, marrano, o como quieran llamarlo – aunque es sabido que los porcinos recién llegaron a las Americas en el siglo XVI con los españoles, por lo que quizás se refieran a los tapires, que a primera vista se le parecen mucho, aunque cabe destacar que estos solo se encuentran en el Amazonas. En cuanto al nombre que le han dado los nativos, kuchi (que en lengua quechua significa puerco) cuenta el Inca Garcilaso de la Vega en sus Comentarios Reales de los Incas, que los nativos vieron que los españoles llamaban “coche”, “coche” a los cerdos que trajeron de Europa, por lo cual ‘quechuizaron’ esa frase y así nació el nombre cuchi para denominarlos, tanto a los gorrinos como a esa infernal criatura conocida desde muy antiguo, ya que desconocían como se llamaba originalmente. Se dice que es un animal de patas hendidas, y por ello se le ha comparado con los tapires, aunque hay quienes que pueda sr en realidad un ejemplo superviviente del pleistoceno. Cuando los exploradores españoles en busca de El Dorado - la mítica ciudad inca hecha de oro oculta en la Amazonia - se internaron en el bosque, vieron en una ocasión a una criatura escurridiza entre la agreste vegetación “que se parecía un cerdo, pero con colmillos como los jabalíes” pero cuando lo quisieron cazar, desapareció rápidamente y no lo vieron más. Aunque se rumoreaba desde ese entonces la existencia de un corpulento cuadrúpedo en la selva, el kuchi se hizo famoso gracias a un avistamiento años más tarde, aparentemente ocurrido durante otra de las muchas expediciones que se dieron en la selva. Los rumores sobre la existencia de un gran cuadrúpedo, se basaban invariablemente en descubrimientos de huellas y estercoleros muy grandes, más grandes de lo que plausiblemente podrían haber dejado los jabalíes. Sin embargo, la primera descripción científica posible del propio kuchi fue publicada durante la expedición franco - española de Le Condamine (ocurrida entre 1735- 1744), quien escribió en sus diarios: “Vi un cerdo muy grande, cuya altura en el tronco de un árbol era de más de seis pies. No pude obtener ninguna otra información de ellos, excepto que la bestia era muy rara, pero fueron bastante precisos en su afirmación. Prometí montones de perlas de vidrio y cuchillos a quien me trajera algo de ese gran animal, pero nadie lo hizo, ya que decían que devoraba humanos”. En esa misma expedición se reportaron numerosos indicios de un gran animal, incluyendo huellas extensas a la orilla de los ríos, pero no lo volvieron a ver. El kuchi se hizo famoso años más tarde, cuando unos caucheros dijeron haberlo visto en 1906, rondando el campamento, por lo que le dispararon, aunque se dio a la fuga, regresando en horas de la noche. “Escuchábamos sus feroces aullidos, pero nadie quiso ir en su busca, por lo que prendimos grandes fogatas que lo mantuvo lejos de nosotros. Al día siguiente al amanecer, había desaparecido, pero siempre regresaba al anochecer. Todo ese tiempo que estuvimos trabajando allí casi no pudimos dormir” contaron a un diario local. Como podéis imaginar, estas criaturas no solo fueron vistas en la selva sino también en la cordillera, acechando a los pastores para robarles su ganado, quien con sus garrotes los mantenían a raya. “Es más, no tenían miedo a los perros y si podían se los llevaban a ellos también” indico un testigo. Todavía se contaban historias de estas criaturas demoniacas en 1969, pero eran exageradas, describiendo "sus enormes colmillos de aspecto temible que pueden matar a un hombre y darse un festín con sus entrañas". Como señalamos líneas arriba, se les ha comparado tanto con los cerdos como con los tapires. Su pelaje se describe como oscuro, posiblemente negro, con patrones más claros descritos variablemente como "marcas similares a patrones" o "rayas blancas y negras", y tiene un "hocico largo" o "una nariz como un tapir". Su cola es "como un caballo", y sus pezuñas se describen como hendidas; Este detalle se basa principalmente en huellas, pero también aparece en la descripción que un testigo ocular, quien lo describió alimentándose de hierbas y alega que producía un sonido largo y agudo, como los cerdos. Desde entonces, sus apariciones han sido cada vez más escasas, desconociéndose el porqué. Quizás como el avance del hombre desforestando cada vez mas los bosques lo obliga a guarecerse en los lugares más aislados e inaccesibles del Amazonas, por lo que casi no sabe nada de ellos. ¿Se logrará desentrañar el misterio de su existencia alguna vez? Solo el tiempo lo dirá. (Una aclaración, en lo relativo a ser denominado “caviar” es porque es tan repulsivo y despreciable como Porky, vendido en cuerpo y alma a los enemigos del Perú ¿No os parece?)

martes, 17 de febrero de 2026

CAZADORES DE PLANETAS: Descubren un 'gemelo' de la Tierra a solo 146 años luz y es potencialmente habitable

Un equipo internacional de astrónomos, gracias a las observaciones realizadas por el telescopio Kepler de la NASA, ha logrado identificar un nuevo exoplaneta. Su nombre es HD 137010 b y llamó la atención de los investigadores inmediatamente por tener unas dimensiones muy similares a las de la Tierra y por orbitar su estrella con una frecuencia similar. Ubicado a 146 años luz de nosotros, lo que realmente lo hace diferente es que sus condiciones parecen ser potencialmente habitables, lo que lo ha convertido en objetivo preferente de futuras investigaciones sobre la posible vida en el cosmos. Los resultados de la investigación, que fue realizada por la Universidad de Southern Queensland, Australia, se pueden consultar en la revista Astrophysical Journal Letters. Según los cálculos realizados, el tamaño de HD 137010 b es apenas un 6% mayor que el de la Tierra. Además, completa una vuelta completa alrededor de su estrella anfitriona muy poco más rápido que nuestro planeta (355 días). Esta periodicidad orbital situaría al objeto en una región donde el agua líquida podría persistir. Al menos, teóricamente. Chelsea Huang, una de las autoras del estudio, hizo hincapié en la importancia de la proximidad de este mundo recién descubierto respecto a otros conocidos previamente, que están considerablemente más lejos. Hace referencia, en concreto, a Kepler-186f. Para hacernos una idea, HD 137010 b, debido a su cercanía, resulta 20 veces más brillante que él. Pero a pesar del parecido físico entre HD 137010 b y la Tierra, sus condiciones ambientales parecen ser mucho más hostiles que las imaginadas en un principio. Esto se debe, fundamentalmente, a que la estrella que orbita es mucho más fría y tenue que nuestro Sol, lo que reduce la cantidad de energía que recibe su superficie. Los modelos climáticos aplicados sugieren que su temperatura podría descender hasta los -70 ºC. Esta circunstancia ha llevado al planteamiento de otras alternativas de clasificación. Por ejemplo, Sara Webb, astrofísica de la Universidad de Swinburne que no participó en el estudio, afirmó en The Guardian que este mundo podría comportarse como una superbola de nieve, es decir, como un cuerpo planetario cubierto por una densa capa de hielo: “Se trataría de un planeta grande y helado que, potencialmente, podría tener mucha agua, pero en el que la mayor parte se encuentra congelada”. Otro aspecto realmente curioso es el origen del descubrimiento, que fue fruto del proyecto de ciencia ciudadana Planet Hunters. De hecho, la primera señal fue detectada por Alexander Venner, autor principal del estudio, cuando todavía era alumno de secundaria. En años posteriores, tras completar su doctorado, ha logrado la validación científica de su descubrimiento, que él mismo llegó a calificar en el pasado como “demasiado perfecto para ser real”. Para que la comunidad científica confirme plenamente este hallazgo, será necesario que se completen tres detecciones de paso del planeta frente a su estrella. De momento, en el caso de HD 137010 b solo se ha documentado un tránsito, aunque la precisión de los datos ha superado todas las verificaciones internas. Este es el motivo fundamental por el que el artículo ya ha salido a la luz dentro de una revista científica de prestigio, aunque sus autores esperan continuar con las observaciones mediante telescopios más avanzados.

martes, 10 de febrero de 2026

DESCIFRANDO EL MISTERIO DE LOS PISHTACOS: Los sanguinarios degolladores de los Andes

Conocido por muchos nombres - Pishtaco, Naqaq, Kharisiri o el Degollador - se dice que este ser demoniaco acecha a las comunidades indígenas en las tierras altas rurales de los Andes. En aquellos parajes solitarios, este monstruo deambula por los caminos de noche. Puede parecer un ‘gringo’ (alguien que no es hispano ni latino): peludo y barbudo, con botas, sombrero y chaqueta de cuero. Puede ir a caballo o, en tiempos más modernos, en un coche. Puede parecer un sacerdote, caminando al borde del camino. Con su largo cuchillo, ataca a los viajeros solitarios y los descuartiza para obtener comida y su grasa, o simplemente se presenta como el ser infernal que es, ya que sabe disfrazarse de mil maneras. Cabe precisar, ante todo, que el nombre Pishtaco proviene del quechua pishtay (que significa "cortar en pedazos; sacrificar"). El relato más antiguo de la leyenda del pishtaco data de 1574. Según el cronista Cristóbal de Molina, los indígenas andinos creían que los españoles los mataban por su grasa, ya que se decía que era la única cura para ciertas enfermedades. Por ello, los indígenas andinos evitaban a los españoles y se negaban a entrar en sus hogares. De hecho, existen relatos de que los españoles usaban grasa nativa para curar heridas luego de las batallas; la medicina tradicional europea atribuyó poderes curativos a la grasa humana hasta el siglo XIX. Posteriormente, la leyenda del pishtaco se relacionó con los frailes betlemitas, quienes abrieron un hospital en Cuzco en 1700. Como mendigos, también recorrían los caminos pidiendo limosna. La descripción tradicional del pishtaco refleja la apariencia de un conquistador o un fraile. Incluso hoy en día, los pishtacos se describen generalmente como blancos: gringos o mestizos. ¿Tiene la leyenda raíces indígenas? En 1621, Pablo José de Arriaga, escribiendo sobre la extirpación de la idolatría en el Perú, describió al cauchu , o runapmicuc (runa: "persona"; micuna : "consumir"), un vampiro chupasangre que atacaba especialmente a niños. Los cauchus se infiltraban en las casas, adormeciendo profundamente a los habitantes con un polvo hecho de huesos humanos. Rasguñaban a su víctima con una uña y succionaban la mayor cantidad de sangre posible de la herida. La víctima moría dos o tres días después. Los "informantes" de Arriaga fueron acusados de ser "cauchus ", y gran parte de lo que informaron probablemente fue inventado durante los interrogatorios (como el Diablo que asistía a sus reuniones en forma de león o tigre). Aun así, la figura del runapmicuc y su método para inducir el sueño ofrecen algunos posibles precedentes indígenas para los detalles de la leyenda del pishtaco. Como una curiosidad, podemos agregar que, en Andalucía, existe la leyenda del sacamanteca (“ladrón de grasa”), que mata niños y usa su grasa (o sangre) para curar enfermedades. Pero estas historias no aparecieron en España hasta principios del siglo XIX, lo que sugiere que la leyenda deriva del pishtaco andino. En la actualidad, entre los potenciales pishtacos se encuentran terratenientes adinerados, sacerdotes, extranjeros y personas involucradas en proyectos industriales o de desarrollo. Dado que uno de los usos de la grasa es lubricar maquinaria, los ingenieros y técnicos son sospechosos. Por ello no es de extrañar que trabajadores humanitarios, turistas e incluso antropólogos a veces deben huir de las aldeas por los rumores de que son pishtacos y ser muertos a pedradas. Debido a que los pishtacos son en su mayoría gringos o mestizos, algunos académicos creen que el pishtaco personifica la explotación de los indígenas andinos por fuerzas externas, "blancas": los extranjeros ricos, incluso su propio gobierno. Sin embargo, no todos los pishtacos acusados son blancos; incluso los indígenas andinos cuyo comportamiento, personalidad o hábitos se alejan demasiado de la norma pueden ser sospechosos. Nathan Wachtel registró un ejemplo de esto en su libro Gods and Vampires. Por lo tanto, una teoría alternativa (pero relacionada) es que los pishtacos no son tanto "blancos" como "no runa ": forasteros que se alejan de las normas de la comunidad rural, sin importar su origen étnico. Los forasteros no participan en las relaciones recíprocas que los aldeanos tienen entre sí ni con los espíritus que sustentan la vida de la comunidad. Según esta teoría, el pishtacoísmo explica cómo estos forasteros pueden prosperar (erróneamente) incluso sin tales relaciones mutuas. En lugar de beneficiarse mediante intercambios recíprocos, los pishtacos se aprovechan de otros, robando su grasa y vendiéndola para obtener ganancias. Otra posible teoría, en regiones donde un ataque de pishtaco es una enfermedad debilitante, es que el pishtacoísmo explica la muerte por enfermedades como la tifoidea, de forma similar a como el vampirismo explicaba la muerte por tuberculosis en la Nueva Inglaterra del siglo XIX. La conexión con los gringos podría provenir históricamente de enfermedades como la viruela, que los españoles introdujeron sin saberlo al llegar a Sudamérica. Sea cual sea su origen, la leyenda persiste. En 1987, el rumor se extendió por la región peruana de Ayacucho (bastión de Sendero Luminoso) de que el entonces presidente Alan García había enviado cinco mil pishtacos a la región “para pagar la deuda externa peruana con grasa humana”. En 2009, el director de la unidad de investigaciones criminales del Perú, el general Eusebio Félix Murga, afirmó que una banda de pishtacos había asesinado al menos a sesenta víctimas en Huánuco. Según Murga, la banda vendía la grasa a 15.000 dólares el litro, a través de intermediarios, a empresas europeas de cosméticos. Esta afirmación fue rápidamente desmentida; para empezar, las autoridades de Huánuco desconocían esta aparente oleada de asesinatos. Pero que un destacado funcionario del gobierno siquiera hiciera pública tal afirmación demuestra la vigencia de la creencia, al menos en algunas regiones. Tras el incidente del 2009, el observador de aves Gunnar Engblom compartió algunos de sus encuentros con la leyenda del pishtaco en zonas remotas del altiplano peruano. En respuesta, otros también compartieron historias de haber sido engañados con pishtacos. Para quienes deseen explorar regiones andinas poco conocidas, es mejor tomar en serio la leyenda del pishtaco y andar con cuidado para no ser confundidos por los nativos como uno de ellos y ser víctimas de su ira.

martes, 3 de febrero de 2026

EL CABALLO DE FUEGO: Transformando tu vida

La cuenta regresiva para el inicio del Año Nuevo Chino 2026 ya empezó y si eres de los que confía en el horóscopo chino, estoy seguro que ya estás esperando la llegada del 17 de febrero para disfrutar de todo lo positivo y los cambios que te traerá este Año del Caballo de Fuego, que se extenderá hasta el 5 de febrero del 2027. Esta festividad milenaria, que se extiende por casi dos semanas, combina antiguas tradiciones culturales con expresiones modernas, desde festivales de linternas hasta fenómenos virales en redes sociales y campañas de grandes marcas de moda. A diferencia del calendario occidental, que empieza el 1 de enero, el calendario chino basa sus años en ciclos lunares. El Año Nuevo Chino comienza tradicionalmente en la segunda luna nueva luego del solsticio de invierno, motivo por el cual la fecha varía cada año en el calendario gregoriano. En el 2026, este día caerá el martes 17 de febrero. El caballo ocupa el séptimo lugar de los doce animales del zodíaco, asociado tradicionalmente a la libertad, la independencia, la iniciativa y la energía en movimiento. Al mezclarse con el elemento Fuego, estos rasgos se potencian, dando lugar a un año que tradicionalmente se interpreta como apto para la acción, la creatividad y la transformación. Este nuevo periodo en la cultura asiática llega cargado de expectativa y buenos anhelos porque marca una etapa de movimiento, decisión y autenticidad. Si te preguntas qué representa, cómo empezar tu preparación para sacarle el máximo provecho y cuál será su impacto en tu día a día, en esta nota te comparto la información que necesitas conocer y poner en práctica ya que se trata de una etapa de un giro rápido, valentía, pasión y cambios acelerados que invitan a tomar decisiones con más iniciativa y menos miedo. En el zodiaco chino, el 2026 corresponde al signo del Caballo combinado con el elemento Fuego, una mezcla considerada particularmente intensa y dinámica. El Caballo representa velocidad, independencia, confianza y avance hacia adelante, mientras que el Fuego simboliza pasión, ambición, transformación y acción decidida. Cuando se juntan, se habla de una energía de “doble fuego”: un periodo de fuerte impulso, carisma y deseo de progresar, donde los cambios suelen darse de manera más rápida y visible. El caballo también es libertad, movimiento y ambición; representa a personas valientes, independientes y llenas de energía. El fuego potencia la pasión, la creatividad y el liderazgo. Es una energía que impulsa a actuar con decisión, confianza y claridad en el camino que eliges. Entonces, caballo + fuego es una mezcla poderosa. Es un año donde el crecimiento llega a través de la acción, donde la prosperidad se activa cuando te atreves a avanzar y comprometerte con tu propio movimiento. Nada se queda igual: o evolucionas o el fuego te empuja a hacerlo. Es así que este 2026 se asocia con fuerza, libertad, avance y perseverancia, pero llevados a un nivel más intenso de entusiasmo e innovación personal. Por cierto, cabe precisar que el Año Nuevo Chino 2026 puede entenderse como más oportunidades para avanzar, pero también más presión para decidir y menos espacio para la indecisión prolongada. Esto puede traducirse en: tomar finalmente el paso de cambiar de empleo, empezar un pequeño negocio, estudiar algo nuevo o regularizar trámites que llevaban tiempo postergados, impulsados por este clima de movimiento y progreso. ¿Cómo aprovechar la energía del Caballo de Fuego? La energía de Fuego impulsa a convertir ideas en resultados concretos, por lo que es un buen momento para pasar de la etapa de planificación a la implementación, siempre cuidando de no actuar de forma impulsiva. A partir del 17 de febrero, es simbólicamente favorable establecer metas claras y concretas, especialmente en áreas donde quieras avanzar más rápido: trabajo, estudios, finanzas o salud. Asimismo, distintas guías de astrología china recomiendan: actuar con valentía, pero con planificación, cuidar el agotamiento por exceso de actividades y mantener la honestidad en tus decisiones, ya que este año se asocia con una búsqueda más fuerte de verdad y coherencia. Pero las celebraciones del Año Nuevo Chino no son un único día festivo, sino un ciclo que puede durar hasta 15 días, culminando con el Festival de los Faroles. Durante este evento, los pueblos y ciudades se llenan de faroles colgantes, desfiles con figuras tradicionales y una explosión de color y luz que simboliza la despedida del invierno y la bienvenida a la primavera. En toda Asia, desde China hasta comunidades en el extranjero, las festividades incluyen rituales como reuniones familiares, la entrega de sobres rojos con dinero (hongbao), comidas tradicionales, danzas de leones y dragones, y espectáculos con fuegos artificiales. Cada uno de estos elementos no solo celebra el inicio del año, sino también el deseo de buena fortuna, prosperidad y protección frente a la mala suerte.

martes, 27 de enero de 2026

¿EXISTIERON DRAGONES EN EL ANTIGUO PERÚ?: Una inquietante mirada a su pasado

Gran cantidad de culturas han representado dragones en sus mitos, desde Europa hasta el lejano oriente. Con las diferencias culturales que se plasma en cada mito, todas coincidían en representar al dragón como un gran lagarto o serpiente que surca los cielos. Pero ¿existió esta serpiente cósmica en la cosmovisión andina? Al igual que en las culturas anteriores, este animal mitológico fue visualizado entre las estrellas. Si en Europa y Medio Oriente tuvieron la constelación del dragón y los chinos la constelación del dragón azur del este, los andinos identificaron la constelación del Amaru, aunque en un lugar distinto a las otras culturas, ya que esta sería lo que hoy conocemos como la cola de Escorpio. Según los mitos incaicos, el Amaru ascendió al cielo (Hanan Pacha) desde las entrañas de la tierra (Uchu Pacha) para librar una lucha cósmica con el Halcón (Waman). Esta lucha quedó plasmada en el cielo en la forma de una gran estrella de fuego: Antares. Según Valcárcel, esta serpiente cósmica está relacionada con Sachamama y tenía dos cabezas. También nos dice que al alcanzar el punto de culminación en el cielo se convierte en el Arco Iris (K'uychi). De la misma manera, el escudo de armas asignado al primer Inca, Manco Cápac, figuran dos serpientes unidas por un arco iris. Curiosamente, la Huaca del Dragón en Trujillo conserva en sus muros la imagen de un dragón de dos cabezas, colocado con la forma del Arco Iris, por lo que también se conoce a este lugar como Huaca Arco Iris. Se trata de uno de los templos de adobe más enigmáticos de la costa norte del Perú. Se localiza en el distrito de La Esperanza, a escasos 5 km del centro de Trujillo. Su nombre se debe a los frisos en alto relieve que representan arcos repetidos -interpretados como arcoíris-, acompañados de serpientes y figuras zoomorfas que simbolizan la fertilidad, la lluvia y el agua, elementos fundamentales para la supervivencia en el desierto costeño. Este templo, levantado al parecer por los Chimú alrededor del siglo XI – aunque hay quienes afirmen que este adoratorio fue construido entre los años 800-1000 D.C., por el reino Mochica, de quienes los primeros se consideraban sus sucesores - es una de las construcciones que anteceden al esplendor de Chan Chan, la capital de su imperio que duro hasta 1470, cuando fue conquistada, saqueada e incendiada por los Incas. Desde entonces, la huaca quedó abandonada y cubierta por arena del desierto durante siglos, hasta que fue estudiada y rescatada del olvido en el siglo XX. El edificio está bien conservado, ello debido a que estuvo enterrado hasta la década de 1960. Su ubicación era conocida por un puñado de arqueólogos y ladrones de tumbas, pero la excavación no comenzó hasta 1963. El templo solía estar pintado, pero hoy en día sólo quedan tenues rastros de tonos amarillos. Al ingresar al templo podemos apreciar una rampa que conduce a un primer nivel que presenta figuras talladas en las paredes en forma de dragones y sobre estas figuras se representa a un arcoíris. Otra rampa, más pequeña que la primera, nos conduce al segundo nivel. En este nivel hay catorce depósitos donde probablemente se halla almacenado alimentos y ofrendas, lo que indica que no solo era un adoratorio, sino un centro de acopio de bienes para el abastecimiento de quienes vivían allí y sus alrededores. Los muros de las plataformas están decorados con bellos altorrelieves. Una figura adopta la forma de un arcoíris en forma muy estilizada en pos de engullir a un personaje, con cada cabeza. Al centro figuras antropomórficas en forma de Dragón con las fauces abiertas comparten el bocado. En tanto, una figura bicéfala posada sobre una pequeña plataforma o altar comparte entre sus fauces un tumi (cuchillo ceremonial). Cabe mencionar que, en el estudio de este templo, los investigadores encontraron veinticinco ídolos de madera, los cuales tenían aspecto jorobado, con incrustaciones de conchas en diferentes partes del cuerpo, y que posiblemente fueron usados como amuletos. Realmente es indescriptible la cantidad de figuras que uno encuentra en los muros decorados. Así, aparecen figuras antropomorfas y geométricas; unas decoraciones muy parecidas a las que encontramos en Chan Chan. Esto nos demuestra que los dragones si fueron conocidos en sus mitos y como tal representados, lo que nos lleva a la pregunta: ¿Existieron en realidad?

martes, 20 de enero de 2026

HISTORIAS DE MIEDO: El bulto

Se trata de un relato muy conocido, que sucedió en un tiempo indeterminado en Combapata (Cuzco), donde dos niñas muy pendencieras - Gumercinda y Cachirula - quienes montando al burro Mariano y acompañadas de un perro negro llamado Satanás, hacían de las suyas todos los días en el pueblo, donde al pasar por la plaza les arrebataban los mantos o le jalaban las trenzas a las mujeres, así como le quitaban el sombrero o el chullo a los hombres, escapando entre carcajadas a gran velocidad, ajenas a los insultos e incluso las piedras que les arrojaban los agraviados. En cierta ocasión ya al caer la tarde, cuando cruzaban el puente de San Nicolás para regresar a casa, se toparon con una anciana que tenía fama de bruja - llamada Tomasa Condemayta - a quien la atropellaron con el burro, cayendo esta pesadamente al suelo, quien al levantarse maldijo a la niñas con estas palabras: “Supaypaguagas, ojalá ese los lleve el diablo”. Al llegar asustadas a su casa, le contaron a su madre lo sucedido, quien les dijo que no hicieran caso a las palabras de una vieja loca, que hablaba sola por la calle y peleaba con seres imaginarios, por lo que la gente le tenía miedo, y se alejaban de ella para no pasar por su lado. Con el trascurrir de los días nada paso y el asunto quedo en el olvido, por lo que las niñas siguieron haciendo sus travesuras, como siempre. Pero cierta noche, cuando Gumercinda tenia ganas de orinar, saco debajo de la cama el bacín, pero al verlo lleno, decidió salir al patio para echarlo allí. Era ya de madrugada y hacía mucho frio, pero salió de la habitación que compartía con su hermana, y cuál no sería su sorpresa cuando se percató que en medio del patio había un bulto negro. En un primer momento creyó que se trataba del burro, el cual pensó que se había escapado de su corral. Pero al acercarse vio que, de un momento a otro, de allí salió un hombrecito pequeño de extraña mirada, vestido con poncho, chullo y ojotas, quien sin decir palabra alguna comenzó a acercarse a ella, la cual asustada y sin poder decir una palabra le arrojo el contenido del bacín bañándolo en orines, y regreso corriendo a su cuarto, cerrando la puerta con estrepito y despertando a Cachirula, quien le pregunto qué sucedía. “He visto aun duende y me quiere llevar” dijo su hermana, cuando en ese instante se abrió la puerta de par en par y vieron al enano pretendiendo ingresar. Sin poder gritar, Cachirula le quito el bacín de las manos a Gumercinda, y se lo arrojo al duende, quien cayó al suelo con gran estrepito, lo cual despertó al resto de la familia y al salir de sus cuartos vieron al engendro que intentaba arrastrar a las niñas, pero en ese instante apareció el perro, que se abalanzo sobre el duende arrojándolo al suelo en medio de la oscuridad. En ese momento los padres entraron con sus hijas a la habitación cerrando la puerta y se negaron a salir, mientras afuera solo se escuchaba gritos y alaridos. Al amanecer recién se atrevieron a hacerlo, y solo encontraron un poncho rasgado en tiras y una ojota ensangrentada, pero nada más. En eso apareció Satanás muy contento agitando la cola al verlos, pero notaron que tenia el hocico lleno de sangre. Entonces Gumercinda y Cachirula abrazaron a su perro y luego de bañarlo, salieron a la calle de vuelta a las andadas. Por cierto, del duende o de la bruja no se supo mas de ellos. Pasaron los años de aquel suceso y ya ancianas, contaban a todos que querían saber de ello. Cabe precisar que estas historias de encuentros con duendes y demonios es más común de lo que parece en los andes peruanos, demostrando que el Maligno aún se encuentra muy activo.