TIEMPOS DEL MUNDO

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martes, 21 de julio de 2026

UN TRIÁNGULO NEGRO Y MISTERIOSO: Inesperado encuentro con un OVNI en Piura

Sucedió en el norte del Perú en el 2012 - exactamente em Piura - y de lo cual hasta ahora no existe una explicación posible acerca de ese fenómeno. En efecto, según informo el diario piurano El Tiempo, el avistamiento ocurrió entre la noche del viernes 22 y la madrugada del 23 de junio de ese año, cuando el testigo del hecho - que prefirió mantenerse en el anonimato - observó durante al menos 40 segundos, un extraño objeto volador negro, que tenía forma triangular y con luces en cada punta de los triángulos. “Además, era extremadamente silencioso, porque a pesar de la madrugada en que la vi, no emitía sonido alguno” aseguro. El avistamiento fue publicado por ese medio a los pocos días de ocurrido, donde el testigo describió con pelos y señales como paso todo. Este señalo que los fines de semana acostumbraba a regresar a su casa a altas horas de la noche y mientras conducía en medio del silencio más absoluto, ya que no veía un alma por las calles, cuando de pronto observo en el cielo un punto luminoso que parecía acercarse, por lo que detuvo el auto y bajo a observarlo con mayor detenimiento. Eran las 12.40 de la madrugada, según pudo ver en su reloj, y al levantar la vista observo que, en efecto, ese punto luminoso se hacía cada vez más grande porque se le estaba acercando desde la distancia. “en ese momento, sentí temor porque no me podía mover y hasta quise gritar, pero quien me iba a ayudar si no había nadie en la calle” añadió. “En ese momento observe la forma de la nave que comenzó a bajar su velocidad volando calladamente bajo las nubes, y note que tenía la forma de un triángulo negro con luces tenues en sus puntas. Eran tres luces, más otra en el centro de la nave. El objeto quedo suspendido en el aire de repente, durante varios segundos que me parecieron eternos, antes de retomar su rumbo, elevándose rápidamente hasta desaparecer de mi vista” apunto el testigo. “El triángulo no emitía sonido alguno y al partir, rasgo el cielo silenciosamente. La visión que, en su momento parecía mágica, duró unos 30 o 40 segundos, pero recuerdo que parecieron horas” agregó. “¿Porque se me acerco y se posiciono prácticamente encima mío en pocos segundos? No lo sé, pero esa fue la impresión que tuve. Hasta creí que podría secuestrarme, pero como señale anteriormente, de un momento a otro se alejó, quedando muy asustado por esa experiencia. Cuando se fue recién pude reaccionar y subiendo al coche, maneje rápidamente a casa con el pulso acelerado” expreso. Ese incidente lo mantuvo inquieto durante mucho tiempo y dio pie para que buscara información en internet y se dio cuenta de la existencia de casos similares y que no era el único a quien le había ocurrido ese inesperado encuentro. Al preguntarle si cree en extraterrestres, comento que no hay forma de comprobarlo, pero cree que los humanos compartimos el universo con seres alienígenas y que no estamos solos. “Sinceramente me gustaría vivir esa experiencia nuevamente y tal como se los revele, si bien me pareció chocante lo que pase, me ha invadido cierto miedo tras leer experiencias similares y ver documentos en internet. No es un buen recuerdo, pero si pudiera revivir algo así de raro, de único, me gustaría por curiosidad, ya que ahora se mas sobre esos fenómenos que en el 2012, cuando tenía 23 años. Me dio miedo porque en internet hay todo tipo de testimonios, documentos del FBI y de la CIA, en sus webs oficiales que corroboran relatos similares ocurridos desde hace años en el mundo. Todo esto junto al avistamiento del triángulo negro, fue una sobrecarga de información que me provoco por aquellos años insomnio e incomodidad” añadió. Al respecto, un ufólogo consultado expreso que existen OVNIS tipo disco, que es el más común, luego están los que tienen forma de cigarros - que son los más grandes y alargados - y obviamente los triangulares, que en realidad son los menos avistados. Dijo además que es especulativo hablar de razas diferentes para cada tipo de OVNI, pero si es un hecho, según el, es que están acá. “Desde el punto de vista de la ufología, se trata de un fenómeno relativamente novedoso. No sabemos de dónde vienen o si son de alguna raza especifica, pero entiendo que los alienígenas desde tiempos inmemoriales viven ente nosotros” puntualizo.

martes, 7 de julio de 2026

EL HUMANOIDE DE CHOSICA: Extrañas formas de vida

Como sabéis, la presencia de extraterrestres en el Perú se ha dado desde tiempos inmemoriales. Existen al respecto, numerosos mitos y leyendas de “seres luminosos que bajaron del cielo e interactuaron con los humanos, dejándoles conocimientos y que luego de cumplir su misión se fueron para no volver, ya sea caminando entre las olas como Viracocha o simplemente volando, al estar dotado de alas como Aiapaec” describieron al respecto los cronistas españoles. Desde entonces, la presencia de luces en el cielo y el avistamiento de “bolas de fuego” se siguió dando, especialmente en remotos lugares de los Andes, donde los pastores observaban atónitos como extraños objetos, salían de las aguas de las lagunas y se elevaban velozmente, por lo que se supone que allí tendrían sus bases. Pero los avistamientos contemporáneos en el Perú se remontan a 1942 en Arequipa, en donde se reportó en una carretera del sur de la ciudad un OVNI de 5 metros en los cielos. Ante todo, cabe precisar que el término “objeto volador no identificado”, más conocido por el acrónimo OVNI, se refiere a la observación de un objeto volador, real o aparente, que no puede ser identificado por el observador y cuyo origen sigue siendo desconocido luego de una investigación. El acrónimo fue creado para reemplazar al de “platillo volador” - como se le denominaban inicialmente - ya que, a diferencia de este, un OVNI no tiene por qué ser necesariamente un objeto tecnológico o tripulado (puede ser también una estrella, un meteorito o un avión desconocido), y ha llegado a trascender más allá de las simples observaciones aéreas. Aunque autores como Erich von Daniken o Jacques Vallée han apuntado que los antiguos carros de los dioses o las apariciones y raptos en bosques y pantanos podían ser el equivalente a los relatos de los OVNIS actuales, el fenómeno comenzó en 1947, íntimamente vinculado a los medios de comunicación. Pero la presencia de estas naves alienígenas también está presente en antiguas civilizaciones, y son descritas en sus códices. Estos hablan de “Vimanas” (para los hindúes), o “Dragones celestes” en el Tao Te Ching de la milenaria China. Si bien las pruebas de su existencia son abrumadoras, cabe preguntarse ¿De dónde vienen estos “mensajeros de los dioses” como los denominan en sus escritos? ¿cuál es su misión en el planeta? y si son tripulados por seres extraterrestres. En relación al Perú, a comienzos de la década de los sesenta, los Estados Unidos realizaron convenios de cooperación astronáutica tanto en el país andino como en otros de la región, para colocar en sus territorios varias estaciones de radar astronómico y de seguimiento satelital a los ingenios espaciales de las primeras misiones que EE.UU. estaba realizando en la carrera espacial, tales como los proyectos Gemini, Mercury y Apollo, que culminaron con el objetivo de colocar un hombre en la Luna el 20 de julio de 1969. En relación a los OVNIS, el Dr. Mario Zegarra Torres, un reputado ufólogo, con más de 30 años de dedicación a la investigación de temas paranormales y OVNIS, acaba de dar a conocer fotos inéditas de lo que parece ser un extraterrestre, cuya nave habría caído en San Mateo de Otao (poblado perteneciente a Chosica), y que se encontraría enterrado en el cementerio. Zegarra revelo además una serie de avistamientos y contactos con seres de otros mundos que habrían ocurrido en el país andino. Es más, en diversas oportunidades ha solicitado la desclasificación de documentos secretos ocultos por el gobierno peruano, sin conseguirlo. Por ese motivo, Zegarra ha estado tratando este tema en diversas conferencias donde presento como primicias, documentos desclasificados acerca de la caída de estos extraños objetos en territorio peruano en los últimos 60 años. Estos avistamientos contemporáneos en el Perú se remontan a 1942 en Arequipa, relata Zegarra, cuando un general y un coronel del Ejército Peruano reportaron en una carretera al sur de la Ciudad Blanca, un OVNI de unos 5 metros de diámetro que osciló durante media hora ante los aterrados pobladores de la zona y la tropa. Este caso fue documentado incluso por el investigador británico Richard Greenweell, que elaboró un libro en 1975 compilando además otros avistamientos ocurridos en Arequipa, Cajamarca, Junín, Huancavelica y otros lugares del Perú. Las primeras investigaciones de las asociaciones americanas como APRO Y NICAP acerca de estos casos fueron en los 60 y 70, donde se consignaron diversos encuentros con humanoides y naves estrelladas en Cajamarca, Huancayo y Huancavelica. Zegarra dijo además que hay que tomar en cuenta que en 1952 se logró la primera fotografía de la historia moderna del fenómeno OVNI en el Perú, tomada por un agente de aduanas, llamado Domingo Troncoso en Puerto Maldonado, el cual muestra un objeto discoidal echando una estela de humo. Es más, en el año 1973, en plena dictadura militar de Velasco Alvarado, un canal peruano emitía un programa ómnibus titulado Perú 73, donde el reconocido periodista Alfonso Tealdo tenía un espacio denominado “Tealdo Pregunta”, causando gran conmoción en esa oportunidad, durante una entrevista a dos generales de las Fuerzas Aéreas Peruanas, en donde el conductor les hizo una serie de preguntas sobre el Proyecto Libro Azul, en esos momentos habría cobrado notoriedad en el mundo por la cantidad de información acerca de los OVNIS que dio a conocer. Coincidentemente, se dio un hecho que conmociono a los peruanos, ya que en la primera semana del mes de marzo de ese año lo que parecía ser un OVNI, se estrelló contra una montaña en la localidad de Otao, al noreste de Chosica. Según los pobladores que observaron el hecho, se trataba de una nave alienígena que luego de estrellarse se partió en dos, causando una gran explosión y un fuerte estruendo. Los moradores aun asustados no se atrevieron a ver lo que sucedió, pero al amanecer, cuatro de ellos se armaron de valor y llegaron al lugar del siniestro, donde observaron que la mitad del disco estaba destruido - según ellos mismos han confirmado y lo siguen manteniendo – y vieron que toda la nave estaba en llamas, mientras que en un compartimiento habían tres cuerpos de seres pequeños de casi un metro de altura, dos de ellos muertos y uno que se encontraba agonizante que se encontraba muy golpeado y quemado en todas partes de su cuerpo, identificándolos como seres grises. Quienes llegaron al lugar, rescataron al herido y se lo llevaron al pueblo, donde para reanimarlo pretendiendo darle agua o comida, “pero nada fue recibido por ese ser extraño”, dicen los moradores de Otao, quienes agregaron que el alienígena se encontraba agonizando y luego de siete horas murió, por lo que decidieron enterrarlo de inmediato en el cementerio público, pero grande fue su sorpresa cuando vieron unos camiones militares con personal vestidos con uniformes camuflados y otros camiones blancos, donde iban personal con trajes blancos como los que usan para descontaminación para prevenir la radiación, quienes fueron al lugar del accidente, para llevarse todo lo que ahí había, como los restos de la nave estrellada y los cuerpos de los alienígenas muertos, menos del que ellos lograron enterrar en el cementerio - dijeron los moradores - quienes afirmaron que aún mantienen en su poder el cadáver del “ser extraño”, por lo que luego de 8 meses, fueron al cementerio para trasladar el cuerpo a un lugar más seguro, pero dijeron que al momento de ver el cuerpo, se percataron que sus ojos rojos habían desaparecido, mientras que el cuerpo había cambiado de color de gris a un rojizo, por lo que presumen que debido al frio extremo de los andes, hizo que el cuerpo se momificara. En cuanto a las características del ser - que presentaba severas heridas en el cuerpo, el cual se encontraba quemado en su totalidad -tenía una cabeza híper desarrollada de contextura delgada, un metro de altura. Miembros asimétricos, manos y pies con cuatro dedos cada uno, sin uñas, sin órganos sexuales, un solo orificio como nariz, sin orejas, orificios oculares de gran tamaño, boca pequeña y sin dientes. En el 2005, llego al lugar personal vestido de civil, para ver el cadáver del presunto extraterrestre, el cual fue medido y vieron el estado en el que se encontraba, por lo que quisieron llevarse el cuerpo para realizarle - afirmaron- “otro tipo de pruebas”, pero la población no lo permitió, y tras su partida, trasladaron el cuerpo a otro lugar seguro para evitar que se lo robaran. Desde entonces, exigían una importante cantidad de dinero para ver al “ser extraño”. Como nadie accedía a sus pedidos, y pasado el tiempo, los protagonistas del accidente murieron, llevándose el secreto a la tumba, por lo quienes hoy habitan la zona afirman que desconocen el lugar donde fue enterrado el alienígena. Cabe recordar que este accidente es un relato que ha circulado profusamente, incluyendo reportajes sobre avistamientos de naves y la experiencia de un “viaje” en este tipo de objetos en la zona. Pero no existe un reporte científico oficial sobre una caída de la nave, aunque si crónicas de avistamientos en esa región en 1973. Pero no se trata del único caso, ya que, según detalles brindados por Zegarra, en la sierra de Lima y en otras zonas como en Aco, provincia de Concepción, a pocos kilómetros de Huancayo (1967) por ejemplo, se han reportado avistamientos de objetos luminosos que causaron asombro. Pero a diferencia de otros casos documentados - como el avistamiento de un OVNI en los cerros de Camacho en 1968 - la información sobre lo avistado en Huancayo se relaciona más con la observación de luces y relatos testimoniales que con un impacto o rescate documentado por autoridades. En lo relativo al accidente ocurrido en Camacho, este sucedió el 28 de noviembre de 1968, alrededor de las 2 p.m., cuando un objeto metálico se incrustó en la montaña, cerca del colegio Recoleta, donde aparecieron tres alienígenas de aspecto peculiar. Testigos del hecho relataron la aparición de estos seres de apariencia rojiza y baja estatura (1.50 m) tras la caída del objeto. Pero cuando estos intentaron acercarse, una nube envolvió a la nave estrellada y a los alienígenas, desapareciendo en el acto. Expediciones realizadas por periodistas de diversos diarios al lugar, solo encontraron una huella de 25 metros de diámetro y otras con forma de patas en la zona de la montaña. El caso sigue siendo reavivado por investigadores de fenómenos paranormales en Perú, con nuevos testimonios que sostienen la veracidad del hecho, como los relatos de profesores, padres sacerdotes y alumnos del Colegio Recoleta que presenciaron el suceso. Como era de esperar, las autoridades informaron posteriormente que “pudo tratarse de satélites o restos de cohetes”, lo cual fue “avalado” a los pocos días por los científicos del Instituto Geofísico del Perú, prohibiendo desde entonces el acceso a la zona. Eran tiempos de dictadura y la censura se encargo de silenciar el caso. Otro caso conocido, es el caso ocurrido en Ventanilla, donde un periodista llamado Pedro Chávez Málaga obtuvo fotos extraordinarias de tres OVNIS sobrevolando los cerros de Ventanilla, quien relató que detuvo su auto al avistarlos y rápidamente sacó fotos con su cámara. Las fotos mostraban objetos luminosos que se movían a gran velocidad. Aunque tuvo miedo, logró tomar dos fotos antes de que los OVNIS desaparecieran de la vista, siendo publicadas en el diario Ultima Hora. Por último, si bien Nazca es mundialmente famoso por sus líneas misteriosas, también se ha convertido en un lugar de interés para los ufólogos debido a su conexión con teorías alienígenas. Estas líneas, enormes dibujos en el suelo del desierto peruano, se observan mejor desde el aire, y algunos expertos sostienen que su creación pudo haber involucrado tecnología o conocimiento alienígena. Para los amantes del astroturismo, el cielo de Nazca también ofrece una oportunidad inigualable de observar las estrellas y preguntarse si los antiguos habitantes de esta región estuvieron en contacto con seres de otro mundo. Según la opinión de Zegarra, estas evidencias demuestran que el fenómeno OVNI existe en el Perú desde tiempos inmemoriales, pero que las autoridades lo han cubierto con un manto de silencio, desvirtuando los hechos y tratando de borrar las huellas para que nada quede para corroborarlo.

martes, 19 de mayo de 2026

LAS MOMIAS DE NAZCA Y LOS ARCHIVOS DESCLASIFICADOS DEL PENTÁGONO: En busca de los dioses perdidos

Como sabéis, las llamadas ‘momias extraterrestres de Nazca’ son un conjunto de cuerpos desecados presentados originalmente en el 2017. Tienen características inusuales como tres dedos en manos y pies, y cráneos alargados. Mientras un grupo afirma que son de origen extraterrestre, hay quienes en la comunidad científica y forense afirman que fue armado con restos arqueológicos prehispánicos y partes de animales. Los cuerpos fueron presentados por primera vez en el 2016 y el 2017 por un ciudadano conocido como Crawix y popularizados por el periodista e investigador mejicano Jaime Maussan. Varios de estos especímenes, fueron extraídos de la zona de Nazca y la región de Ica, en el Perú. Se afirma que fueron hallados en cuevas con tierra de diatomeas (un alga fosilizada) que, al actuar como deshidratante y antibacteriano, permitió una conservación notable de los tejidos. Precisamente, el pasado 8 de mayo del Gobierno estadounidense dio a conocer los Archivos desclasificados del Pentágono - que incluyen videos, informes técnicos y registros históricos antes clasificados, recogen décadas de análisis militares y científicos sobre incidentes anómalos en diferentes países - este caso de las momias ha vuelto a salir a la luz, ya que son mencionados en dicho informe. En efecto, el registro integra este episodio dentro del historial de reportes analizados por agencias estadounidenses sobre eventos considerados inicialmente anómalos. En lo relativo al Perú, en la página 16 del repositorio oficial, el expediente relacionado con el ufólogo Jaime Maussan y ‘los cuerpos no humanos’ procedentes de Nazca y presentados en el Congreso de su país, se incorpora como ejemplo revisado y que ha sido visto con escepticismo por las autoridades estadounidenses. Es más, en septiembre del 2023, el Congreso de Méjico fue escenario de una audiencia pública sobre fenómenos aéreos no identificados (FANI). Durante la sesión, Maussan exhibió lo que denominó cuerpos de ‘seres no humanos’, señalando que estos habían sido hallados en territorio peruano. En aquella ocasión, la Universidad Nacional Autónoma de Méjico (UNAM), precisó que realizó un estudio de datación por Carbono 14 sobre muestras mínimas de piel y tejido cerebral, sin haber recolectado muestras directamente ni tener contacto con la fuente original en el Perú. Al respecto, el registro oficial estadounidense documenta que se presentaron videos y testimonios de pilotos junto con los cuerpos, pero enfatiza su desacuerdo sobre la validez científica de la evidencia. El propio documento del Pentágono no respalda la hipótesis extraterrestre y utiliza el episodio para dejar constancia su escepticismo. Según el archivo, el caso de las ‘momias de Nazca’ fue revisado y descartado tras la evaluación técnica de expertos de Estados Unidos, que marcaron la diferencia entre el espectáculo mediático y el análisis científico riguroso. Cabe precisar que la atención mediática que alcanzó el caso de las llamadas ‘momias extraterrestres de Nazca’ impactó tanto en Perú como en Méjico. En el 2018, el Congreso peruano organizó una sesión oficial para presentar el hallazgo y en el 2019 se propuso un proyecto de ley para declarar de interés nacional la investigación sobre estas momias alienígenas. La desclasificación de los archivos estadounidenses confirma que, aunque el caso fue tomado en cuenta inicialmente por las agencias de defensa, el expediente fue cerrado tras determinarse la falta de sustento científico. “No existe respaldo de ninguna entidad científica nacional o internacional que avale la existencia de seres no humanos en relación con estos restos” apunta el citado informe. El documento citado por Estados Unidos no respalda la versión extraterrestre, y lo incorpora para dejar constancia del descrédito científico posterior. El caso es mencionado como ejemplo de cómo reportes llamativos fueron revisados y descartados tras evaluaciones técnicas, dejando constancia de la distancia entre espectáculo mediático y análisis oficial. Sin embargo, Maussan insiste en su versión, por lo que el caso sigue vigente.

martes, 7 de abril de 2026

¿VISITANTES DE LEJANOS MUNDOS?: Fotografían un OVNI en los cielos de Huaraz

Era el año de 1986, y un corresponsal del desaparecido diario limeño El Nacional logró fotografiar en el mes de julio un OVNI sobre la ciudad de Huaraz (ubicado en el departamento de Ancash, al norte de Lima), Se trataba de Raúl Flores Díaz, un periodista nato y con mucha experiencia que lo hacía llevar siempre su cámara fotográfica en mano, cuando tuvo la oportunidad de observar a un objeto volador de forma extraña sobre el cielo azul de esta ciudad. Flores sólo atinó a apuntar el objeto y disparar, aunque por la rapidez la foto no fue bien enfocado, por lo que no se descartó en ese tiempo que la misma era real, sobre todo teniendo en cuenta la trayectoria del corresponsal de dicho diario. He aquí su relato del hecho: “Estoy cuajado en estos asuntos y no me he imaginado nada. En mi tierra el cielo es muy azul y de repente se torna muy oscuro, las nubes viajan rápidamente entre las dos cordilleras, nosotros miramos siempre el espacio, es parte de nuestro pasado, de lo que vendrá ese cielo tiene sorpresas, tiene objetos de distinto tamaño de distinto color. Yo he visto cosas… Aquella mañana el cielo estaba encapotado, yo había ido a buscar al Ingeniero Castillo gerente de promoción de Corde-Ancash. El lugar se llama Pataz y ahí de paso, iba a visitar la Feria Regional de Ancash, ya que mi propósito era recabar información del evento y me adelanté a para estar a tiempo en el lugar dónde se llevaría a cabo una conferencia de prensa. Por ese motivo, llevé mi cámara fotográfica lista para tomar muchas vistas. En un momento y al encontrarme en campo abierto un obrero señaló el cielo y en voz alta dijo: “Miren lo que hay allá arriba” En un instante observé que algo cruzaba el espacio velozmente, por lo que mi instinto periodístico me hizo apuntar inmediatamente mi cámara y disparé hasta cuatro vistas seguidas. Sin embargo, el extraño objeto ya había desaparecido por el oeste. En tanto, el ingeniero Castillo apenas había notado el fenómeno, pero yo estaba consternado y el obrero había quedado estupefacto. No podíamos hablar. El objeto tenía como una forma de olla de un color entre plomo y blancuzco. Después de un momento silenciosamente nos separamos. Uno siente como si hubiera visto algo sagrado y misterioso y le queda una sensación de vacío, de cierta satisfacción y temor la emoción es intraducible. Las fotos eran lo de menos” aseveró. “Estuve pensando todo el día en lo que había visto. Desde niño había sido testigo de objetos luminosos que flotaban en el cielo, que a primera vista podrían haber sido satélites que orbitan alrededor de la Tierra, sin embargo, se movían de un lado para otro a gran velocidad, algo que ningún artefacto creado por el ser humano es capaz de hacerlo, por lo que me convertí desde entonces en un firme creyente de los OVNIS y de que existe vida en el universo. Al día siguiente de mi regreso de Pataz revelé las fotos y sin darle mayor importancia a aquellas vistas fui descubriendo que de las cuatro tomas que hice, sólo la segunda ya comenzaba a representar el objeto que yo había visto el día anterior, la tercera es la más nítida y allí se observa la nave con forma de sombrero en medio de las nubes cargadas en medio de la inmensidad del cielo. Ahí está la prueba para no dudar más de la existencia de los extraterrestres” me dije. “El encuentro del día anterior, quedo como una prueba irrefutable de que hay vida más allá de vuestro planeta” expresó. Cabe precisar que este avistamiento no es el único en la zona, ya que se sabe que desde tiempos in memoriales, la Cordillera Blanca es continuamente ‘visitada’ por naves alienígenas vaya a saber uno con que propósito. Tal vez tengan sus bases ya sea en el interior de la cadena de montañas o en las lagunas que las rodean, y al ser por lo general lugares de difícil acceso, son el lugar perfecto para mantenerse lejos de cualquier contacto humano ¿No os parece?

martes, 10 de marzo de 2026

BANJHU: El extraño caso del “embajador extraterrestre”

Corría el mes de agosto de 1969, cuando un extraño individuo se presentó en la embajada ecuatoriana en Perú, sita en Lima. De apariencia impecable, medía casi dos metros de altura y desprendía una fragancia «diferente a todas las que conocía», según confesó Fabiola Guerra, secretaria de la legación diplomática que recibió al misterioso visitante. Éste solicitó una entrevista con el embajador, por lo que Fabiola, siguiendo el procedimiento habitual, le pidió que se identificase. «Soy el comandante Banjhu y provengo de las Pléyades», contestó. Dio la casualidad de que en ese momento se encontraba en la recepción Alberto Ávila, agregado de la Fuerza Aérea en la embajada, así que se acercó al individuo y cortésmente le interpeló: «¿Pertenece usted a la Marina, al Ejército o a la Aviación?». Banjhu señaló con su mano hacia lo alto y dijo: «Soy el comandante de una flota de OVNIS». Acto seguido, sugirió a Ávila que se asomara por la ventana. Éste, con enorme sorpresa, contempló un disco plateado con varias luces a su alrededor, que se balanceaba a unos 300 metros por encima del edificio. De inmediato, el agregado militar hizo llamar al embajador, Jorge Dávila Gonzales, el cual también pudo observar la nave. Banjhu incluso los invitó a subir al platillo volante, pero ambos declinaron el ofrecimiento. El presunto extraterrestre acabó marchándose, pero continuó visitando la embajada regularmente durante los siguientes seis meses. A mediados de 1969, el servicio de inteligencia ecuatoriano solicitó a los funcionarios de la embajada en Perú que trataran de averiguar cuántos tanques de guerra había comprado dicho país a Checoslovaquia. Debemos recordar que Ecuador y Perú mantienen una sempiterna disputa territorial por varias regiones amazónicas y de los Andes, lo cual ha provocado, en sendas oportunidades, que ambas naciones llegaran al enfrentamiento militar. Los funcionarios no consiguieron tal información, pero cierto día apareció Banjhu y, sin que nadie se lo pidiera, les entregó una fotografía aérea en la que se apreciaban 150 tanques peruanos alineados en el puerto de Callao. Esta imagen todavía reposa en los archivos del Ministerio de Defensa de Ecuador. Banjhu solía llevar colgado de su cuello una especie de pequeño cubo al que llamaba «pizarra de tiempo». Cuando acercaba dicho artilugio a una pared - cosa que hizo en varias ocasiones -, aparecían proyectadas en la misma escenas que acontecerían en el futuro. De ese modo les mostró un terrible suceso: el terremoto de 7,6 en la escala de Ritcher, con epicentro en las ciudades peruanas de Casma y Chimbote, que provocó el derrumbe de la cara norte del monte Huascarán. La avalancha sepultó las poblaciones de Yungay y Ranrahirca, matando a más de 20.000 personas. Desde entonces, se estuvo presentando en la legación ecuatoriana durante seis meses, hasta que desapareció al ver que no le hacían caso y nunca más se supo de él. ¿Fue en realidad un pleyadiano? Al respecto, el ufólogo ecuatoriano Jaime Rodríguez investigó el suceso, mencionando que se solicitaron desclasificaciones de archivos militares y de la cancillería, indicando que hubo intentos de bloqueo por parte de inteligencias extranjeras. Para una entrevista hecha a un medio ecuatoriano, este llego con un libro de tapa amarilla titulado ‘Diplomacia extraterrestre’, donde da cuanta de la visita de un ser alienígena - que se decía provenir de las Pléyades – a la embajada de Ecuador en Lima. Rodríguez agrego en dicha entrevista que le gustaría que el Ministerio de Defensa, tiene 44 documentos certificados sobre el fenómeno OVNI, por lo que ha solicitado en reiteradas ocasiones que libere esos papeles como un acto de libertad y derecho a la información de los ciudadanos. Vamos con la entrevista; El tema OVNI es un tópico que divide a la gente… ¿por qué? “Sí. Este tema mantiene dividida a la humanidad por falta de información, es por eso que queremos compartir lo que pasa con los ciudadanos. Ha incidido mucho en el devenir de la política social, pero lamentablemente los gobiernos no le han dado la apertura al tema”. ¿Es decir, para usted se trata de un problema político? “Por ejemplo, tenemos el caso de un ser extraterrestre que visitó la Embajada de Ecuador en Lima. Este es un documento oficial, que reposa en el Ministerio de Defensa. Esto no es inventado ni ciencia ficción… existen fotografías que reposan en el Ministerio de Defensa. En un momento, la exministra de Defensa Lorena Escudero me autorizó que se desclasifiquen documentos y que los militares den testimonios de avistamientos. Sin embargo, tenemos un sello rojo en todos los destacamentos… fíjese cómo las cosas cambian con la política. A mí no me interesa la política, me interesan los enigmas y que la gente sepa esto”. ¿Se trata de una lucha por la libertad de expresión para que se puedan conocer cosas? “Sí, por eso quiero que el Ministerio de Defensa libere los 44 documentos sobre el fenómeno OVNI. En el 2005, se creó la Comisión Ecuatoriana para la Investigación del Fenómeno Ovni (Ceifo), por decreto del Ministerio de Defensa, pero luego la política truncó eso”. ¿Le entregaron esos documentos? “Algo de eso logramos poner en el YouTube. Pero se nos cerraron las puertas y como no soy político, como no soy de ningún partido, tengo que estar a la buena voluntad de quienes toman decisiones. A mí cómo no me gustaría que el Canciller dijera esto es verdad o mentira. Lo han hecho Chile, Perú, Argentina, Uruguay… ¿por qué no podemos hacerlo nosotros? ¿Cuál es el misterio? En este tema hay dos alternativas, o esto es una gran verdad o una gran mentira, y como autoridad cómo dejo que haya gente que mienta sobre un tema tan sensible”. ¿Qué ha pasado en este tiempo? “Nada. Absolutamente nada. Los militares me llaman y me dicen que han observado cosas, pero que no pueden decir nada más. Algún día llegará el momento en el que no haya trabas. Yo estoy convencido de que esto es una realidad”. ¿Ha tenido contactos? “Yo he visto estas naves unas 40 veces en mi vida. Y nunca estoy solo, siempre estoy acompañado, yo voy con periodistas, y ellos toman fotos, pero luego no pueden publicar. ¿Qué pasa? ¿Qué hay ahí?” ¿Pero no ha experimentado un contacto más cercano? “No. Solo he visto las naves. Lo que sí he hecho es investigar a personas que afirman tener esos contactos y me he involucrado en su vidas para ver cómo opera esto. Aquí pongo una frase que dijo un gran extraterrestre: ‘Por sus frutos los conoceréis’”. ¿No le queda la espinita de un contacto más directo? “No. No me llevo la frustración, porque creo que he cambiado cosas en mi vida. Yo ya venía con lo de los OVNIS desde 1979, en la década de los ochenta era piloto de carreras y una vez fui a una carrera en Lima en 1989 y tuve una experiencia de avistamiento. Le conté a mi esposa y ella me dijo que había tenido la misma experiencia cuando tenía 12 años. Eso me cambió la vida”. ¿Se considera un científico? “¿Qué es un científico? Es una persona que utiliza los mecanismos de la ciencia para hacer un trabajo, es decir, no existe una sola universidad en el planeta que le entregue a usted un título que le diga a partir de hoy es un científico. Nosotros utilizamos filtros de paso de banda, termogramas para análisis de fotografías, es decir, tenemos mucho de científicos, porque utilizamos los mecanismos de la ciencia para analizar nuestro trabajo. Este es el dilema de la humanidad ahora, porque esos mismos mecanismos sirven para trucar fotografías y videos, y entonces ¿a quién le creemos? ¿A la NASA? La NASA tiene 236 juicios por mentir” asevero Rodríguez. Han pasado décadas de aquellos hechos y todo ha quedado envuelto en un manto de oscuridad ¿Alguna vez sabremos la verdad?

martes, 18 de noviembre de 2025

LAS LUCES DE AUSANGATE: Encuentros con lo desconocido

Los Andes peruanos, con sus montañas imponentes, valles remotos y cielos despejados, han sido escenario de numerosos avistamientos de objetos voladores no identificados (OVNIS) a lo largo de la historia. Estos relatos, que oscilan entre lo increíble y lo inexplicable, han alimentado el misterio y la curiosidad de quienes buscan respuestas sobre lo desconocido. Desde campesinos quechuas hasta exploradores modernos, las historias de encuentros con fenómenos extraterrestres en esta región son tan fascinantes como inquietantes. Por cierto, los Andes peruanos ofrecen un cielo nocturno prácticamente libre de contaminación lumínica, lo que lo convierte en un lugar ideal para observar fenómenos celestiales. Sin embargo, algunas de estas observaciones trascienden lo astronómico y se adentran en lo paranormal. Los habitantes de las comunidades andinas han reportado durante siglos la presencia de luces extrañas, objetos voladores silenciosos y formas geométricas que desafían las leyes de la física. Al respecto, un estudio publicado en la revista Journal of Scientific Exploration señala que las características geográficas y atmosféricas de los Andes podrían crear condiciones únicas para fenómenos ópticos o electromagnéticos aún no completamente comprendidos. Uno de ellos ocurrió en 1986, cerca del nevado Ausangate en el Cuzco, donde decenas de pastores reportaron ver luces flotantes que parecían interactuar con las montañas. Los lugareños interpretaron este fenómeno como una señal de los apus (espíritus protectores de las montañas), mientras que otros lo atribuyeron a naves extraterrestres. «Las luces cambiaban de color y se movían como si estuvieran vivas. Algunas personas dijeron que escucharon voces, pero yo solo sentí un frío intenso», contó uno de los testigos del hecho. Cabe precisar que el Ausangate es una de las montañas sagradas más importantes para los incas y los pueblos andinos, quienes depositaban en ella una profunda confianza. Se cree que, en tiempos antiguos, el ser humano mantenía un fuerte vínculo espiritual con los Apus, que no solo protegían su entorno, sino que también otorgaban vida y sanaban dolencias que la medicina convencional no podía tratar. Los Apus no son simples montañas o valles. En la cosmovisión andina, estas entidades tienen una influencia directa sobre la vida y el destino de quienes habitan sus dominios. Ausangate, al ser uno de los Apus más poderosos, ha sido atribuido con múltiples dones como: 1- Curar. Se creía que los Apus poseían una energía especial que podía armonizar el cuerpo, la mente y el espíritu. Quienes acudían a ellos con fe y respeto recibían su protección y sanación también Se creía que algunas enfermedades tenían un origen espiritual, causadas por energías negativas o desequilibrios en el ayni (principio de reciprocidad). Los Apus, como protectores, ayudaban a disipar estas fuerzas y restauraban el bienestar de la persona; 2-Control del Clima. Los Apus, como espíritus sagrados de las montañas en la cosmovisión andina, controlan el clima porque son los guardianes de los nevados y fuentes de agua, regulando las lluvias, vientos y estaciones para asegurar el equilibrio natural. Como intermediarios entre el cielo y la tierra, su influencia determina la fertilidad de los campos y la estabilidad del entorno. Se cree que su favor depende de rituales y ofrendas, ya que cuando son honrados, traen lluvias en su tiempo y protegen contra desastres naturales; pero si se les descuida, pueden enviar sequías, tormentas o heladas. Su poder no solo regula el clima, sino que mantiene la armonía entre los seres humanos y la naturaleza, garantizando la supervivencia en los Andes; 3- Hablar. En la cosmovisión andina, se creía que los Apus, podían comunicarse con los seres humanos, pero no de manera directa o audible. La conexión se establecía a través de sueños, visiones o señales naturales, como el comportamiento de los animales, el viento o el movimiento de las estrellas, que eran interpretadas como mensajes enviados por los Apus. Los chamanes o yatiris actuaban como intermediarios, guiando a la comunidad según lo que los Apus les indicaban. Además, durante los rituales de pago a la tierra o q’oa, los pueblos andinos ofrecían tributos y pedían favores a los Apus, esperando respuestas en forma de cambios en el clima o prosperidad en las cosechas, como señal de que los Apus escuchaban y respondían a sus peticiones; 4- Castigar. Los Apus podían «castigar» a las personas o comunidades que no cumplían con sus responsabilidades espirituales, principalmente si no realizaban los rituales u ofrendas adecuadas para mantener el equilibrio con la naturaleza. Este «castigo» no era punitivo en el sentido tradicional, sino una forma de restaurar el orden y la armonía. Se creía que los Apus podían enviar desastres naturales como sequías, tormentas, heladas o incluso enfermedades, como respuestas a la desarmonía entre los seres humanos y la naturaleza. La falta de respeto hacia los Apus o el incumplimiento de principios como el ayni era vista como una transgresión que perturbaba el equilibrio espiritual y físico, y su intervención buscaba corregir esa desarmonía; 5- Crear Maravillas. Los Apus, como espíritus sagrados de las montañas, eran vistos como seres divinos con el poder de crear maravillas debido a su conexión con la naturaleza y el equilibrio cósmico. Al ser guardianes de los elementos naturales como el agua, el clima y la fertilidad de la tierra, podían manifestar maravillas como paisajes impresionantes, manantiales de agua y tierras fértiles. Además, su rol esencial en el mantenimiento del equilibrio entre los mundos terrenal, espiritual e inframundo les otorgaba la capacidad de intervenir en la creación de la vida y la abundancia; 6- Proteger. Los Apus protegían todo lo que les rodeaba porque eran considerados los guardianes espirituales de las montañas y valles, y en la cosmovisión andina, las montañas no solo eran fuentes de vida y recursos, sino también centros de poder sagrado. Este vínculo de protección surgía de su rol esencial en el equilibrio entre los seres humanos, la naturaleza y el mundo espiritual. En primer lugar, los Apus eran vistos como las deidades que mantenían el orden cósmico, asegurando la prosperidad y el bienestar de las comunidades que vivían cerca de ellas. El Ausangate no solo era importante en el pasado; sigue siendo un punto de conexión entre la espiritualidad andina y la realidad cotidiana. La conexión entre los incas y los Apus era profundamente espiritual y cultural, ya que los Apus eran considerados dioses protectores, encargados de mantener el equilibrio entre el mundo físico y el espiritual. Además, lo consideraban uno de los guardianes más importantes del Imperio Inca y le rendían tributo con ofrendas y ceremonia en su honor. Pero no todos ellos tenían esa capacidad de comunicarse con los Apus, el único que podía comunicarse con ellos era el Sapa Inca (Gobernante legitimo del Imperio). La conexión entre los hombres andinos y Ausangate, una de las montañas más sagradas y veneradas de los Andes, era profundamente espiritual y simbólica. Para los pueblos andinos, especialmente para los que habitan la región de Cusco, Ausangate no solo es una montaña, sino un Apu poderoso, considerado un guardián y protector de la vida, la tierra y las personas. Hoy en día, los pueblos andinos siguen venerando a Ausangate como su protector. La relación con la montaña se mantiene viva a través de rituales, peregrinaciones y prácticas espirituales. No es de extrañar por ello que extrañas luces aparezcan en sus alrededores. Quizás sean sus mensajeros que buscan seguir manteniendo contacto con quienes en estos tiempos le rinden culto. Al respecto, un equipo liderado por el antropólogo Alan L. Kolata sugiere que estas historias de avistamientos podrían ser una fusión de creencias ancestrales y experiencias reales, reflejando cómo las comunidades interpretan fenómenos desconocidos dentro de su cosmovisión. Los encuentros con los OVNIS en los andes peruanos no solo despiertan nuestra curiosidad por lo desconocido, sino que también nos invitan a reflexionar sobre nuestra relación con el cosmos. Estas historias desafían nuestras creencias y nos recuerdan que, incluso en una era tecnológica avanzada, todavía hay misterios que escapan a nuestra comprensión. Quizás, en algún rincón de estas montañas, se oculta una verdad que algún día revelará nuevas dimensiones de nuestro universo.

martes, 8 de julio de 2025

EXPEDIENTES SECRETOS PERÚ: La conexión Inca

Llegamos al final de la serie y como podéis imaginar, en esta oportunidad trataremos sobre la relación que hubo entre los Annunakis y los Incas, que fue más estrecha de lo que parece.Y es que hubo algo que los unió: su pasión por el oro.Como sabéis, el origen de los Incas se pierde en la noche de ls tiempos y todo lo que sabemos acerca de ellos es gracias a la labor de los cronistas españoles que desde el siglo XVI pudieron recoger in situ la historia que los nativos contaban de generación en generación en forma oral, ya que al ser una sociedad que desconocía la escritura, era la única forma de preservar los recuerdos de su pasado. Lamentablemente estos relatos estaban sujetos a muchas manipulaciones, ya que se trataba de la “historia oficial” que debía ser preservada para la posteridad, cubriendo con ‘un manto de silencio’ todo aquello que no le favorecía al gobernante de turno. Es más, se sabe que llegaron a “borrar” de la lista oficial los nombres de antecesores, apropiándose - como en el caso de Pachacutec - de las proezas de su antecesor. Otro caso similar podría haber ocurrido tras la guerra civil entre Huáscar y Atahualpa, ya que de no haber llegado la expedición española en esos precisos momentos, el bastardo quiteño, una vez coronado “oficialmente” en el Coricancha, hubiese mandado eliminar de la historia oficial todo aquello relacionado con Huáscar y aparecer en los cantares como quien “sucedió” inmediatamente en el trono a Huayna Cápac, borrando toda mención a los vencidos y sus atrocidades cometidas. De esta manera, si Pizarro y sus expedicionarios hubiesen llegado un siglo posterior a los sucesos, no sabríamos absolutamente nada de lo que realmente ocurrió por aquellos tiempos. Ahora bien, en la compleja historia del Perú existen extraños relatos y misteriosos restos arqueológicos, que no tienen una explicación coherente si los vemos desde el punto de vista de la historia tradicional. Quizás las Líneas de Nazca sean el mejor ejemplo de ello. Pero, existen otros casos más sorprendentes, como la enigmática ciudad de Tiahuanaco (hoy perteneciente a Bolivia), el cual se desarrollo 1,500 años a.C., cerca de la actual ciudad de La Paz, que se expandió hasta el sur del Perú y el norte de Chile y cuyo apogeo tuvo lugar entre los siglos IV y X de nuestra era. Sin embargo, se extinguió misteriosamente alrededor del siglo XII y ya en tiempo de los Incas era una ciudad abandonada. Tiahuanaco duró, al parecer, poco más de 2,500 años. Sin embargo, sabemos muy poco de su historia, de sus costumbres y de sus creencias religiosas. Sólo han llegado hasta nosotros algunos restos arqueológicos que nos hablan de una extraordinaria civilización con sorprendentes técnicas arquitectónicas y desarrollados conocimientos en astronomía e hidráulica. La historia tradicional no llega aún a explicar cómo pudieron cortarse tan perfectamente los bloques de piedra de Puma Punku (que presentan diseños geométricos nunca antes vistos en la región), y no sabemos con exactitud donde estuvieron situadas las extrañas estatuas que hoy en día los arqueólogos han repartido, sin mayor criterio, por la zona. Tampoco sabemos, a ciencia cierta, la antigüedad y el significado de la llamada "Puerta del Sol" y nos seguimos preguntando cuál fue la función del enorme complejo arquitectónico de Kalasasaya. El enigma cobra mayor importancia si tenemos en cuenta que, según los historiadores, fueron los habitantes de Tiahuanaco quienes dieron origen a la cultura Inca, el mayor imperio conocido en el hemisferio sur. En efecto, Cristóbal de Molina nos relata en su crónica: "Ellos dicen que el Creador estaba en Tia-huanacu y que allí estaba su morada principal. De ahí, los magníficos edificios, dignos de admiración, de aquel lugar". El arqueólogo Arthur Posnansky investigó Tiahuanaco por casi 30 años e hizo sorprendentes descubrimientos. En muchos bloques de piedra pulidos, encontró hileras de pequeños agujeros redondos que podrían haber servido para sujetar algo. En 1943, durante una conferencia, Posnansky presentó un bloque de piedra de Tiahuanaco con cinco clavos de oro incrustados en el mismo. Su investigación concluyó que los muros, las cornisas y los pórticos de Tiahuanaco, incluyendo la Puerta del Sol, estuvieron revestidos de oro, como sucedió en el Templo del Coricancha en el Cuzco, donde los españoles describieron minuciosamente el lugar, que nos da una idea de cómo se veía Tiahuanaco en su época de mayor esplendor. Estos datos son relevantes en cuanto describen, en detalle, la fisonomía del lugar. Sin embargo, aún seguimos sin saber el objeto de su construcción y su función ¿Estas interrogantes podrían encontrar respuesta en la teoría de los extraterrestres que visitaron la Tierra en el pasado? Zecharia Sitchin, el defensor de los dioses extraterrestres Anunnaki, nos presenta una historia alternativa con el cual pretende encajar todas las piezas de este rompecabezas. Según sus investigaciones, la antigua Tiahuanaco habría sido erigida a semejanza de la Uruk sumeria, que tuvo muchas de sus construcciones revestidas en oro. Según Sitchin, estas dos ciudades habrían sido obra de los Anunnaki quienes habrían llegado a la Tierra, hace miles de años, en búsqueda de oro. Alrededor del 6,000 a.C., un grupo de estos extraterrestres se estableció en las orillas del lago Titicaca para explotar el oro de la región, necesario - según agrega - para salvar la atmósfera de su planeta Nibiru. Allí, los Anunnaki habrían desarrollado una increíble civilización basada en la extracción y el procesamiento no sólo de oro sino también de otros metales. Es más, la fortaleza de Kalasasaya habría servido, entre otras cosas, de observatorio astronómico para determinar el regreso a la Tierra del líder de los Anunnaki. Es curioso que la lengua de Tiahuanaco fuera el Uro o Uru, y que la capital de los sumerios, donde se establecieron los Anunnaki, se llamase Uruk. Otros términos andinos, como uma/mayu, que es agua, khun, que es rojo, kap, que es mano, enu/ienu, que es ojo, makai, que es golpe, tienen un origen mesopotámico tan evidente que Pablo Patrón (Nouvellesétudes sur les langues americaines) concluyó que 'está claramente demostrado que las lenguas quechua y aymara de los indígenas de Perú tuvieron un origen sumerio-asirio'." Algunos investigadores señalan que sólo conocemos un 5% de lo que fue su capital y nadie ha podido descifrar su iconografía. Tampoco conocemos la antigüedad exacta de sus principales monumentos, que han sido datados desde el 1,000 a.C. hasta el 15,000 a.C. El caso se complica aún más cuando tomamos en cuenta que fueron los habitantes de esta cultura, tan poco conocida, quienes originaron la cultura Incaica. Siguiendo con esta historia alternativa, el paso del diluvio universal (alrededor del 11,000 a.C.), habría dejado al descubierto inmensas cantidades de oro a lo largo de la cordillera de los Andes. Tiahuanaco se convirtió entonces por obra de los Annunaki en un centro para el acopio y procesamiento del oro y duró, aproximadamente, hasta el 2,000 a.C. Una vez agotado el oro, un grupo de ellos se dirigieron al norte en busca de nuevas tierras donde podrían encontrar el preciado metal. Es así como gracias a una nueva intervención Anunnaki, puso otra vez a los Tiahuanaco en el camino del desarrollo, la prosperidad y el... oro, esta vez nada menos que en tierras cuzqueñas, desde donde crearían el imperio más grande del hemisferio sur. Al respecto, el cronista Garcilaso de la Vega (1539-1611) cuenta la conocida leyenda sobre la creación del Imperio de los Incas. Sucede que Manco Cápac y Mama Ocllo por orden de su padre el dios Sol, ‘salieron de las entrañas del Lago Titicaca para buscar una tierra propicia donde fundar su imperio .El dios Sol les dio una vara de oro y les dijo que donde esta se hundiera sería el lugar indicado para formar su imperio y llevar la civilización a los habitantes de esas tierras. Luego de varios intentos a lo largo del camino, la vara se hundió en el cerro Huanacaure, en el Cuzco. Allí se asentó la pareja que daría origen al Imperio Inca’. Según cuenta Garcilaso, los recién llegados ‘se diferenciaban notoriamente de los naturales por su mayor tamaño y piel clara, así como sus vastos conocimientos adquiridos en lejanas tierras’ (Tiahuanaco). Otro detalle para tomar en cuenta, es que los Incas tenían un idioma secreto para comunicarse entre ellos cuando no querían que sus vasallos se enteren de sus conversaciones, anota Garcilaso, lo que evidenciaría su verdadero origen. Lamentablemente reiteramos, al no disponer de escritura, esta se perdió irremediablemente con la caída del Imperio Inca en 1532. Se dice incluso que el bastardo Atahualpa antes de ser ejecutado en Cajamarca por regicida y usurpador, hizo una extraña invocación a sus dioses ‘en una lengua ininteligible’ según cuentan los cronistas, quienes al preguntárselo al interprete que lo acompañaba - el infame Felipillo - este no pudo darles razón alguna de lo que dijo ‘ya que nunca lo había oído antes’ explicó. En cuanto al mismo Atahualpa, este opto por el silencio y así enfrentó a la muerte, llevándose el secreto a la tumba ¿De que idioma se trataba? ¿Tal vez el uru, el idioma de una civilización ya muerta como Tiahuanaco, el cual a su vez sería el idioma de los enigmáticos Annunaki? Nadie puede saberlo con seguridad. Lo que si podemos afirmar es que el origen de los Incas es aun un misterio absoluto y quizás nunca sabremos la verdad.

martes, 3 de junio de 2025

SE PROFUNDIZA EL MISTERIO: Las momias alienigenas de Nazca guardan aun muchos secretos

Una intrigante noticia, dada a conocer estos días por The Daily Express, da cuenta de nuevos descubrimientos hallados en una de las momias alienígenas encontradas en Nazca, cuyo hallazgo como sabéis, provocó años de confusión luego de que los investigadores afirmaran que "no estaban relacionadas con ningún espécimen". En efecto, este misterio parece haberse profundizado luego de que científicos presentaran lo que calificaron de "pruebas irrefutables" de que alguna vez fueron criaturas vivientes. Decenas de misteriosos cuerpos momificados descubiertos en el desierto de Nazca generaron años de confusión, con afirmaciones de que "no estaban emparentados con ningún espécimen que hayamos estudiado". Como recordareis, el misterio comenzó en el 2017 cuando el periodista y ufólogo Jaime Maussan junto a un equipo de investigadores paranormales afirmaron haber encontrado extraños "humanoides momificados" de tres dedos. Los pequeños cuerpos se encontraron con cráneos alargados, tres dedos en las manos y los pies, y órganos internos como corazón, hígado e intestinos. Tras nuevos análisis, los científicos han afirmado que las momias son "100 % reales". El doctor José Zalce, experto principal de la investigación, dijo que ha analizado 21 de los cuerpos inusuales, observando características como huellas dactilares, desgaste óseo, estructuras dentales, anatomía muscular y órganos internos. Dijo además que el descubrimiento más sorprendente fue el segundo y tercer molar observados en la cavidad oral de una momia, los cuales - dijo - "eran prácticamente idénticos a los de los humanos". El análisis del equipo, que aún no ha sido revisado por expertos independientes, encontró que la momia estudiada "no tenía diferencias significativas con un humano", como la estructura ósea, las cuencas óseas de los ojos y la boca. El equipo descubrió asimismo que los tejidos y huesos no presentaban materiales artificiales ni modificaciones, lo que, según afirman, prueba que el espécimen es un cadáver auténtico. Lo describieron como de entre 1,60 y 1,70 metros de altura y con una antigüedad aproximada de 1500 años. Al respecto, el exdirector del Departamento Médico de la Armada de Méjico dijo: "Estas son una prueba más, clara e irrefutable, de que estos cuerpos son 100 por ciento genuinos, reales y orgánicos, habiendo estado vivos alguna vez". Maussan presentó su caso en dos ocasiones ante el Congreso de Méjico unos cinco años luego del descubrimiento inicial. Durante la segunda reunión, trajo consigo a varios médicos, quienes afirmaron que los cuerpos pertenecían a organismos reales que alguna vez estuvieron vivos, y algunos afirmaron haber estudiado cinco especímenes similares durante cuatro años. Sin embargo, algunos escépticos con afán de figuración como el arqueólogo forense Flavio Estrada dijo en el 2024 que las afirmaciones de que los especímenes hallados en Nazca, eran provenientes de otro mundo son "totalmente falsos", ya que creía que “eran muñecos” debido a que nunca pudo estudiarlos detenidamente. A pesar de no haberlos examinado personalmente, dijo antojadizamente: “Mi conclusión es simple: son muñecos ensamblados con huesos de animales de este planeta, con pegamentos sintéticos modernos; por lo tanto, no fueron ensamblados en la época prehispánica. No son extraterrestres, repito no son extraterrestres”. Sin embargo, el fiscal de Colorado y actual abogado defensor, Joshua McDowell, que examinó una de las momias, desbarato su sesgados argumentos: "Los cuerpos estudiados por Estrada no estaban relacionados con ningún espécimen que hayamos estudiado. Lo que en realidad examino, fueron unos muñecos hechos para parecerse a momias y que fueron confiscadas en el aeropuerto, que no tienen nada que ver con los ejemplares auténticos que son objetos de estudio" asevero. No cabe duda que las momias alienígenas por los misterios que encierran - y la controversia que ello genera - aun darán mucho que hablar.

martes, 27 de mayo de 2025

UNA PRESENCIA INQUIETANTE: ¿OVNIS en el terremoto de Yungay?

Hace 55 años, un sismo provocó que parte del nevado Huascarán (el más alto del Perú) se desprendiera y sepultara por completo a la pequeña ciudad andina de Yungay en una tragedia que cobró dimensiones míticas. A pesar de ello y del tiempo transcurrido, prácticamente nada se ha hecho por parte de las autoridades y las cicatrices están aún abiertas en los lugares donde sucedió aquella catástrofe. En efecto, aquella tarde del 31 de mayo de 1970, los peruanos estaban atentos al partido inaugural de Copa Mundial de la FIFA. El evento tenía un atractivo particular ya que era la segunda vez que su mediocre selección de fútbol intervenía en un torneo de esa naturaleza desde 1930, a la que asistieron únicamente por invitación. Sin embargo, antes de que pudieran interesarse por el resultado de dicho encuentro, el país andino sufría uno de los terremotos más mortales de su historia. La tragedia comenzó exactamente a las 15:23 hora local con un terremoto de 8,0 grados en la escala Richter, comentó el geólogo Patricio Valderrama, a 55 años de lo que aún es la mayor tragedia provocada por un desastre natural en Perú. El epicentro del sismo estuvo dentro del Océano Pacífico a 200 kilómetros de la costa de la ciudad de Chimbote, en la región de Áncash, en el norte del Perú. Valderrama apuntó que la magnitud del terremoto generó un primer tsunami que afectó a varias ciudades del norte del país. Sin embargo, eso no fue lo peor. A pesar de haberse generado lejos de la costa, el temblor se produjo cerca de - aseguro - "lo que hasta ahora es la región que contiene el 70% de la masa glaciar tropical del mundo". En efecto, en esa zona se ubica el Huascarán, que tiene en su pico sur - con 6.757 metros sobre el nivel del mar - el punto más alto de todo el Perú. Los glaciares montañosos están ubicados sobre roca de granito que, según explicó Valderrama, "tiene la característica de ser muy dura, por lo que tiende a partirse fácilmente en bloques grandes". Un dato que sería fatídico a segundos de producido el movimiento telúrico. "Al momento de ocurrir el terremoto, las ondas sísmicas viajaron y se encontraron con ese gran muro de granito gigantesco. Eso hizo que las ondas se amplifiquen y lo que hubo fue un gran derrumbe de la montaña más grande del Perú. Hubo un desprendimiento de una masa enorme de hielo y rocas que se vino ladera abajo con una velocidad y magnitud tremenda", detalló el experto. Debajo de la montaña, los habitantes del pequeño poblado de Ranrahirca y de la ciudad de Yungay, pequeña pero pujante capital del distrito y la provincia homónima, apenas pudieron reaccionar a lo que estaba sucediendo. Valderrama remarcó que uno de los aspectos más extraordinarios de lo sucedido el 31 de mayo de 1970 fue el tiempo. De hecho, desde la roca se desprendió producto del sismo y que los pueblos - ubicados a 5 kilómetros de la montaña - quedaron sepultados pasó poco más de un minuto y medio. Relevamientos hechos por el geólogos a partir del relato de los pocos sobrevivientes sirvieron para reconstruir los últimos instantes de Yungay luego de sentir el terremoto durante entre cinco y seis minutos. "La gente estaba asustada y en la calle porque seguramente muchas casas ya se habían derrumbado. Como las casas andinas son de adobe, al colapsar generan mucho polvo y suciedad, por lo que la gente estaba especialmente aturdida", reconstruyó el especialista. Es así como fueron impactados por un aluvión de tierra y hielo que arrasó con la ciudad a una velocidad estimada en 325 kilómetros por hora. "Eso no dio ninguna oportunidad a que la población se pudiera salvar, Fue instantáneo y muy violento" aseveró. Todas las viviendas de la ciudad quedaron sepultadas bajo una montaña que alcanzó unos 220 metros. Los relatos cuentan que solo sobrevivió un puñado de habitantes que, al momento del aluvión, se encontraban más cerca de una colina que funciona, paradójicamente, como un cementerio, en cuya cima se encuentra una gran imagen de Cristo con los brazos extendidos, del cual algunos pobladores pudieron aferrarse para no morir. El caos de la tragedia se trasladó al recuento de víctimas. Por muchos años los peruanos aseguraron que el aluvión había causado la muerte de 70.000 personas, pero para Valderrama se trata de un error surgido de la confusión entre la cantidad de habitantes que había en la ciudad de Yungay con su provincia homónima. Según estudios más recientes, el alud causó la muerte de entre 4.500 y 5.000 personas y destruyó por completo la ciudad, reducida desde entonces a un "camposanto" convertido en un memorial de la tragedia. Pero no fueron los únicos afectados. El terremoto y posterior tsunami también causó muertes y destrozos en otras ciudades y pueblos cercanos, que perdieron porcentajes considerables de su población en cuestión de segundos. Según el geólogo, el número total de muertes de ese día supero las 15.000 personas. Cabe destacar que por su ubicación geográfica, los terremotos y tsunamis no están fuera del menú de desastres naturales para los peruanos. Sin embargo, hasta 1970 el país no había sufrido una catástrofe de tal magnitud y los mecanismos de contención eran prácticamente inexistentes. Valderrama apuntó que fue a partir de ese incidente que el Gobierno peruano recién decidió conformar el Instituto Nacional de Defensa Civil, un organismo nacido en 1972 encargado de la atención de las víctimas de desastres. También comenzaron a realizarse estudios y mapeos en busca de lograr predecir eventos de esa magnitud, así como campañas educativas y mayores fiscalizaciones sobre planes de evacuación en edificios e instituciones. Tal es el impacto de aquel hito que la fecha del 31 de mayo fue escogida habitualmente para la realización de simulacros nacionales de sismos y tsunamis implementados por el Instituto Nacional de Defensa Civil, que hoy pasan completamente desapercibidos porque la población no le da ninguna importancia y quienes son obligados a participar, son escolares y empleados públicos. Al resto de los peruanos, ni le va, ni le viene. Valderrama se lamenta por ello y agrego que el país no aprendió las lecciones necesarias. El nuevo pueblo de Yungay, recordó, se emplazó apenas a unos kilómetros del original y el de Ranrahirca permanece en el mismo lugar, como un lugar abandonado y sombrío "Seguimos viviendo en viviendas inseguras y en zonas riesgosas no solo por aluviones sino también por terremotos e inundaciones", alertó. "Nos falta mucho por aprender. Cada desastre que nos toca parece que fuera el primero porque el discurso es que 'no estábamos preparados'. Sin embargo, si revisamos la historia geológica peruana vemos que el mismo fenómeno ocurrió en el mismo sitio cinco, quince, treinta y cincuenta años antes. Este evento fue el más grande que hemos tenido en el pasado pero no el más terrible que vamos a tener en el futuro", advirtió. Por cierto, un hecho que paso desapercibido en medio de la tragedia fue la presencia en el cielo mientras ocurría la catástrofe de un objeto circular que fue advertido por uno de los sobrevivientes que se aferro a la imagen de Cristo en la colina, según refirió a La Crónica. “Mientras todos miraban aterrados el alud de piedras y lodo que bajaba de de la montaña y se ponían a gritar y rezar en voz alta, no se cómo levante la vista y allí en lo alto observe un objeto brillante que se mantenía inmóvil en el cielo, pero cuando le pase la voz a quien estaba a mi lado, este fue cubierto por una nube de polvo y no volvió a aparecer mas” relato. “Cuando se los conté al resto nadie me creyó, pero ahora estoy convencido que se trato de un platillo volador” añadió. Sin embargo, hay quien si creyó sus palabras y fue el conocido investigador de OVNIS Vlado Kapetanovic, quien sostuvo que se trato de los apunianos: “En un encuentro que tuve con los apunianos en 1960 se me reveló en una “pantalla del tiempo” el desastre natural que viviría Yungay diez años más tarde. Los apunianos le habían mostrado un alud que sepultaba a toda esa población luego de un intenso terremoto. Vlado informó a las autoridades con mucho tiempo de anticipación -incluyendo a un Juez de Paz-, pero nadie le creyó. Las autoridades locales estaban al tanto de los relatos sobre extraterrestres de las comunidades andinas, pero se negaban a aceptar la realidad:. “Esos cholos están hablando tonterías” -solían decir, despectivamente-.“¿Los extraterrestres no podían haberlo evitado? Ellos solo hicieron un cálculo de probabilidad, sin poder precisar el día y el mes exacto de la tragedia. Tal vez por ello la advertencia de lo que podía ocurrir. Con el tiempo, comprendí que estos seres tienen muchas limitaciones de acción en nuestros asuntos. Al menos los que vienen con intenciones éticas y amistosas -y respetan nuestro libre albedrío-. Pero, aún así, dentro de esas limitaciones de ‘no intervención’, le comunicaron a un científico el desastre que se avecinaba para Yungay, pero no fue escuchado. Incluso, pocos años antes de la catástrofe, Yungay fue sacudida por una intensa oleada OVNI, como si los extraterrestres estuviesen intentando llamar la atención” aseveró. “Al respecto, el periodista español, J.J. Benítez, publico su investigación de aquel caso con fotos exclusivas de las naves extraterrestres y que doy a conocer gracias a una amabilidad suya: ‘Un día del mes de marzo, Manuel Arranda visitó la pequeña localidad de Yungay, en las montañas de Áncash. Antes de salir de excursión pidió prestada a su amigo César Oré -vecino de la citada localidad y empleado en la oficina de Turismo- una vieja cámara Voightlander, propiedad de aquél desde hacía 40 años. Compró un rollo de película y fue su amigo Oré quien se encargó de cargar la cámara fotográfica, puesto que Arranda no entendía muy bien su funcionamiento. Y Augusto salió de Yungay, dispuesto a recorrer algunas de las impresionantes montañas de los alrededores. En el tristemente famoso Callejón de Huaylas - azotado en 1970 por el más violento terremoto de la historia del Perú- se levantan cumbres de casi 4.000 metros. Las panorámicas resultan espléndidas. En aquellas montañas, suponemos, Arranda debió ver y fotografiar los OVNIS. Y así se lo manifestó a Oré. A su regreso a Lima, y tras revelar el rollo, Arranda envió a Yungay un álbum sellado, con copias de las fotos de las cumbres y de los OVNIS. Estas últimas -como si el hecho careciera de importancia- figuraban al final del álbum que recibió Oré y que permaneció ‘olvidado’ en su casa durante dos años. Y todo habría seguido igual -o se hubiera perdido definitivamente con el terremoto-, de no ser por el investigador norteamericano J. Richard Greenwell. En 1968, y de forma ‘indirecta’, una de las copias cayó en manos del citado Richard. Y esta nueva ‘casualidad’ -¿o no lo fue?- puso en marcha la investigación y los mecanismos que permitieron dar a conocer a todo el mundo la impresionante secuencia. Greenwell cuenta que, después de ciertas indagaciones, la fotografía fue localizada en el laboratorio de revelado de Kodak Peruana, S.A. Allí, un empleado de la empresa, violando las reglas de la compañía, había conservado copias de la secuencia OVNI. Los directivos de la Kodak confiscaron las fotos del empleado antes de que Richard Greenwell pudiera localizarlo. Estos ejecutivos peruanos -cuenta el investigador norteamericano- se negaron a entregarle las copias. Pero en 1969, Greenwell pudo hacerse con ellas a través de la división de Mercados Internacionales de Eastman Kodak, en Rochester (Nueva York). La localización de un juego completo de fotografías en Yungay fue posible gracias a un oficial del Ministerio de Marina del Perú. Greenwell viajó entonces a Yungay y pudo entrevistarse con el señor Oré, quien le proporcionó las tres copias que faltaban y que habían sido retenidas en Lima por la Kodak Peruana S.A. De esta forma, Greenwell fue atando cabos, logrando las cuatro copias que, al parecer, forman la secuencia total”. Si esas fotografías son auténticas -así lo defendieron los técnicos de la APRO que comandaba Greenwell-, ¿fueron naves apunianas en Yungay, tres años antes del terremoto?” Lo cierto es que tanto en los Andes centrales del Perú como en los dominios del Huascarán existen bases de los apunianos" puntualizo. Como recordareis, Kapetanovic fue el primer “contactado” que habló públicamente de los seres de Apu: extraterrestres que eran viajeros espaciales, que perdieron su mundo de origen, y que más tarde se establecerían en bases subterráneas en la Tierra y en otros puntos del cosmos como Alfa Centauro...

martes, 6 de mayo de 2025

¿UNA CIUDADELA EN MINIATURA CONSTRUIDA POR HUMANOIDES?: El secreto de Auquipampa

Ubicada en lo profundo de las montañas de Huánuco, Perú, un descubrimiento ha dejado perplejos a arqueólogos y entusiastas de lo paranormal. Se ha encontrado una antigua ciudad que parece haber sido habitada por humanoides diminutos, una revelación que desafía nuestra comprensión de la historia y la antropología ¿quién fue el responsable de construir esta misteriosa ciudadela? Y, lo que es aún más intrigante, ¿quiénes habitaron en ella? La ciudad - llamada Auquipampa - enterrada bajo tierra y vegetación durante siglos, fue hallada por un grupo de exploradores locales que seguían leyendas ancestrales sobre pequeños y enigmáticos seres que la habrían habitado. Estas historias, transmitidas de generación en generación, hablaban de una civilización de humanoides de menos de 10 centímetros de altura llamados los ‘gentiles’, que poseían una avanzada tecnología y conocimientos arcanos. Los más ancianos cuentan una historia de un lugar donde no existía el Sol, y existían seres que tenían el poder de mover grandes rocas y convertir las montañas en llanura. Estos eran conocidos como los machus (viejos) y se cree que estos vivían en armonía con los ‘gentiles’, en un estado utópico donde la solidaridad, la fraternidad, la paz y la justicia era lo más importante como sociedad. En tanto, los ‘gentiles’ eran seres pacíficos que trabajaban cultivando y creando utensilios con metales preciosos. No le prestaban atención a la riqueza que poseían, y trabajaban solo bajo la luz de la Luna, ocultándose bajo tierra al amanecer, creyendo que los rayos del Sol los quemarían, creando para ello escondites para resguardarse, saliendo solo al anochecer y fueron precisamente quienes construyeron Auquipampa. Cabe precisar que los habitantes locales no la catalogan como mitología, sino como una historia que consideran auténtica. De hecho, en la actualidad, muchos afirman haber tenido encuentros con estas enigmáticas criaturas. La ciudadela descubierta, a simple vista, parece una maqueta. Sin embargo, mientras uno se acerca, puede comprobarse que se trata de una obra antigua que transmite grandes conocimientos arquitectónicos. Tanto la estructura, como la simetría de las ventanas, los ductos de ventilación, las puertas, los techos y los pisos muestran gran precisión y dedicación. Cada “habitación” está conectada por una especie de pasillos, mostrando ángulos perfectamente elaborados. Lo que implica que, los responsables de construir esta ciudadela, lo hicieron con las intenciones de habitarla. Las ruinas están bien conservadas pero tiene proporciones inusuales. Las puertas y ventanas son extremadamente pequeñas, adecuadas solo para seres de baja estatura. Las herramientas y utensilios hallados, también de tamaño reducido, sugieren una sociedad completa adaptada a las necesidades de estos pequeños habitantes. Sin embargo, aquellos creyentes sugieren que hay algo más, y es que las puertas “dobles” que se encuentran en las pequeñas casas, podrían significar, portales dimensionales. La datación por carbono 14 sugiere que esta ciudad podría tener más de 3 mil años de antigüedad, lo que deduce que podría haber coexistido con civilizaciones precolombinas tempranas. Los habitantes de las comunidades cercanas que afirman haber visto a esos pequeños seres al caer el sol, los describen como guardianes de la naturaleza y poseedores de poderes sobrenaturales, los cuales siempre andan bien abrigados por el frío existente en la región. Pero ¿de dónde provienen estos humanoides diminutos? Nadie lo sabe. No cabe duda que el descubrimiento de Auquipampa abre un nuevo capítulo en la historia de Perú y el mundo, invitándonos a reconsiderar lo que creemos saber sobre las civilizaciones antiguas. Mientras tanto, la ciudad de los ‘gentiles’ sigue guardando sus secretos, desafiando a los investigadores a desentrañar el misterio que yace en sus pequeñas y enigmáticas piedras.

martes, 18 de marzo de 2025

CASOS ENVUELTOS EN EL MISTERIO: Investigador revela documentos secretos militares sobre OVNIS estrellados en el Perú

Desde hace décadas, el misterio de los objetos voladores no identificados ha sido un tema de debate en el mundo. En el Perú, pocos investigadores han dedicado su vida a desentrañar estos enigmas, y uno de ellos es el Dr. Mario Zegarra. Médico de profesión, pero apasionado por la ufología, ha recopilado evidencia que pone en jaque el secretismo militar en torno a estos eventos. Cabe destacar que a comienzos de la década de los sesenta, los Estados Unidos realizaron convenios de cooperación astronáutica con diversos gobiernos de Sudamérica, entre ellos Perú, para colocar en sus territorios varias estaciones de radar astronómico y de seguimiento satelital a los ingenios espaciales de las primeras misiones que EE.UU. estaba realizando en la carrera espacial, como los proyectos Gemini, Mercury y Apollo, que culminaron con el objetivo de colocar un hombre en la Luna el 20 de julio de 1969. Zegarra, con varios años dedicados al estudio del fenómeno OVNI, revelo secretos de avistamientos y contactos con seres de otros mundos en el país andino. Él en diversas oportunidades ha solicitado la desclasificación de documentos secretos ocultados por el sistema. En efecto, Zegarra asegura que las fuerzas militares peruanas han ocultado información crucial sobre avistamientos y encuentros con OVNIS. En el 2013, presentó una solicitud formal al gobierno de Ollanta Humala exigiendo respuestas, pero la negativa fue rotunda. "La Fuerza Aérea Peruana nos dijo que no tenían nada, pero luego nos enteramos de que compartieron 18 expedientes con un periodista extranjero", afirma con indignación. Documentos filtrados por un insider estadounidense, conocido como "Patreon", le proporcionaron pruebas sobre la caída de un OVNI en Huancayo en 1967, lo que reforzó su convicción de que la información está siendo retenida. Los avistamientos contemporáneos en Perú se remontan a 1942 en Arequipa, cuando un general y un coronel del Ejército Peruano reportaron en una carretera al sur de la Ciudad Blanca, un OVNI de unos 5 metros de diámetro que osciló durante media hora ante los aterrados pobladores de la zona y la tropa. Este caso fue documentado incluso por el investigador británico Richard Greenweell, que elaboró un libro en 1975 compilando avistamientos en Arequipa, Cajamarca, Junín, Huancavelica y otros lugares del Perú. Las primeras investigaciones de las asociaciones americanas como APRO Y NICAP fueron en los 60 y 70, donde se consignaban encuentros con humanoides y naves estrelladas en Cajamarca, Huancayo y Huancavelica. Según la opinión de Zegarra, esta evidencia demuestra que el fenómeno OVNI existe en el Perú desde hace varias décadas. Él dice que hay que tomar en cuenta que en el año de 1952 se logró la primera fotografía de la historia moderna de una nave extraterrestre en el Perú, tomada por un agente de aduanas, llamado Domingo Troncoso, que muestra un objeto discoidal echando una estela de humo. Es más, en 1978 cerca de la playa Pescadores de Chorrillos en la tradicional Costa Verde en plena dictadura militar de Morales Bermúdez, decenas de personas observaron cómo dos aviones Mirage persiguieron a dos OVNIS durante 15 minutos. También se reportaron colisiones de OVNIS en Lurín en 1971 de acuerdo al caso 00002. Otra colisión en el Callao en 1980 y al año siguiente la FAP habría recuperado los restos de un OVNI de forma ovoide en el distrito de Ventanilla cerca de la refinería. También se reportaron casos de avistamiento de OVNIS en 1952 que fueron fotografiados por Domingo Trigoso en Puerto Maldonado. Este caso dio la vuelta al mundo, pero las fotos fueron confiscadas. También en 1967 el capitán Oswaldo Sanvitti avistó varios OVNIS cuando tripulaba un avión comercial Faucett. Su tripulación también vio el objeto pero fueron intimidados para desacreditarlo. Sin embargo, uno de los casos más emblemáticos que ha investigado Zegarra es el del comandante de la FAP, Oscar Santamaría, en 1980. Este piloto disparó 80 proyectiles contra un misterioso objeto en el cielo de La Joya, pero, según su testimonio, el OVNI absorbía las municiones "como gelatina". Cuando ya estaba retirado Santa María dio varias conferencias y relató su extraordinario encuentro con este objeto que viajaba a velocidades inimaginables para el entendimiento humano. A pesar de la cantidad de reportes sobre este y otros encuentros, Zegarra sostiene que los archivos oficiales permanecen inaccesibles. "Hay informes secretos que no han sido revelados, grabaciones en película de 16 mm que prueban estos encuentros, pero el público sigue sin acceso a ellos", denuncia. El investigador también ha documentado la frecuencia de avistamientos en zonas como el Callejón de Huaylas, el Valle del Colca y el lago Titicaca. "Siempre hay una relación entre la actividad volcánica y los OVNIS. El Ministerio de Energía y Minas tiene grabaciones de objetos entrando y saliendo de volcanes, pero nadie se molesta en divulgarlas", asegura. De igual forma, relata que la Marina de Guerra ha tenido incidentes con objetos sumergidos no identificados (OSNIS), incluyendo un misterioso choque en 1975 que fue clasificado como "colisión con una ballena" para ocultar la verdad. Su lucha por la transparencia lo ha llevado a proponer que todos los documentos relacionados con OVNIS sean entregados a la Biblioteca Nacional para que cualquier ciudadano pueda analizarlos. "Estos archivos deben ser abiertos. Fueron hechos con dinero de los contribuyentes y deben ser de acceso público", defiende. Sin embargo, el camino no ha sido fácil. Zegarra confiesa que, desde que se volvió un crítico del secretismo estatal, ha sido excluido de convenciones internacionales y programas de televisión. A pesar de las dificultades, Mario Zegarra no se detiene. Luego de más de varios años de investigación, sigue convencido de que la desclasificación de estos archivos cambiará la percepción de la humanidad sobre su lugar en el universo. "No se trata solo de creer o no en los OVNIS. Se trata de defender el derecho a la información y de abrir la mente a nuevas posibilidades", concluyo.

martes, 14 de enero de 2025

ABDUCCIONES EXTRATERRESTRES: En busca del tiempo perdido

La vida en otros planetas es una incógnita que no terminamos de resolver. Hay quienes creen firmemente en su existencia, otros son escépticos respecto a esa posibilidad, pero existen aquellos que directamente, se dedican a investigar sobre seres alienígenas y otros fenómenos paranormales de la galaxia. Ellos son los ufólogos, los cuales vigilan los cielos e, incluso, llegan a afirmar que estos seres del espacio ya están entre nosotros. Son muchas las preguntas que suscita el universo. Desde los años 50, los relatos de abducciones suelen incluir la descripción de una sala semejante a un laboratorio en la cual los extraterrestres realizan algún tipo de experimento o investigación sobre el individuo secuestrado. El relato (subjetivo) del secuestro suele incluir la idea de que el mismo estaría precedido por la pérdida de la voluntad y de la conciencia en el instante anterior al momento del transporte. Quienes refieren haber sido víctimas de una abducción aseguran que durante el rapto habrían padecido un lapso importante de “tiempo perdido”, es decir, la sensación de haber pasado un tiempo prolongado, pero sin poder recordar casi nada de ese lapso transcurrido. El interior de la nave a la cual serían conducidos los abducidos por lo general es descrito como una sala redonda, con cúpula, iluminada por una luz difusa que parece salir de las paredes y del suelo. Tras ser retornados de la abducción, algunos comentan tener alguna anomalía en su organismo, tales como la presencia de objetos metálicos dentro del cuerpo. Algunos puntos en común serían; pesadillas reiterativas, cicatrices o marcas en el cuerpo de origen desconocido, sinagesia, fobias repentinas a objetos, olores o ruidos. En el campo de la ufología se llama abducción al acto en el cual uno o más seres extraterrestres toman a un ser vivo terrestre contra su voluntad, lo secuestran y lo llevan a algún sitio determinado, generalmente a su propia nave espacial. La mayoría de los relatos son muy semejantes entre sí, y a su vez son semejantes representaciones en las películas de ciencia ficción acerca del tema. Por su parte, el investigador Thomas E. Bullard realizó un estudio sobre 309 casos de este tipo, mostrando que siguen cierto orden y en el que destacan varios episodios clave: captura, examen, excursión o viaje a otros mundos, teofanía, regreso, y consecuencias. Si bien todos los elementos no aparecen en todos los casos, según él y sus propios criterios acerca de lo que se considera captura, examen, viaje, teofanía, regreso y consecuencias, hay un 84% de situaciones en los que el orden se cumple. Una característica común a quienes alegan haber sido abducidos es la amnesia, llamada “tiempo perdido” en el argot que popularizó el escritor neoyorquino Budd Hopkins, autor del libro Missing time (“Tiempo perdido”), de 1981. Esta amnesia casi siempre impide a los protagonistas recordar el meollo del incidente. Por ejemplo, una persona vive una situación extraña de una supuesta abducción o visita extraterrestre a una determinada hora. Más tarde, al mirar su reloj, ve que han pasado varias horas, pero no recuerda bien qué ocurrió en ese lapso. Mediante la regresión hipnótica, profesionales como los hipnólogos estadounidenses Leo Sprinkle, Berthold Schwarzy y James Harder han conseguido obtener relatos de varios centenares de abducciones. Este último investigador llegó a estudiar 104 casos, de los cuales un 39% eran varones y un 16% se trataba de niños acompañados de adultos. El 50% eran personas en situación de desempleo o trabajadores no especializados, un 10% oficinistas y alrededor de un 5% estudiantes universitarios. Según el autor, esto “implica un nivel ocupacional o educativo relativamente elevado”. La mayoría de los relatos son parecidos entre sí y suelen seguir el patrón de las historias difundidas y puestas de moda previamente por los medios de comunicación. Hasta tal punto es así que, según dice el estudioso británico John Rimmeren en su obra The evidence for alien abductions (1984), basándose solamente en relatos bien documentados, ha podido construir un “modelo” de abducción, según el cual las personas abducidas (pertenecientes a ambos sexos, aunque con preponderancia del masculino) son seres humanos sanos, normales y no interesados particularmente por el problema OVNI. Los sujetos, por lo general, recuerdan el principio y el final del episodio, pero la parte central del mismo -la más importante- ha sido eliminada de su mente consciente. Este ‘borrado’ ha sido hecho sin duda mediante la hipnosis: se les ha impuesto un bloqueo para que no recuerden unas experiencias, que en ocasiones podrían resultar muy traumáticas. Peor todavía, en estado de hipnosis se tiende a inventar recuerdos, con lo que la regresión hipnótica pasa de ser un argumento a favor a un argumento en contra de la tesis ufológica de las abducciones. Científicamente la explicación más plausible de las aparentes abducciones sucedidas durante el sueño es que los relatos surgen como explicación a episodios psicóticos o de parálisis del sueño o en sueños lúcidos no controlados. En general las alucinaciones que se tienen durante la parálisis del sueño serían sueños con algunas de las características de los sueños lúcidos, que se perciben reales mientras sucede el fenómeno; pero que sin embargo al despertar las personas que creen haber sido víctimas, recuerdan el hecho como real, llegando incluso a reconocerlo como un acontecimiento vivido realmente durante el resto de sus vidas. Esta explicación se basa en que los relatos de abducciones se han incrementado luego de que las historias sobre extraterrestres y las abducciones empezasen a aparecer en el cine y la televisión. La historia de los Hill fue popularizada por el periodista John G. Fuller, dando comienzo a una era de supuestas abducciones que seguían un patrón similar al descrito por los Hill, hoy en día asumido culturalmente. Esto dificulta el trabajo de los ufólogos, ya que deben descartar los casos en los que se demuestra que la “víctima” sólo tuvo un episodio paranoico, por lo que resulta más complicado dar con casos en los que aparentemente sí sucedió un rapto real. En cualquier caso, la posibilidad de “episodio paranoico” es anecdótico: no es necesario en absoluto sufrir algún tipo de inestabilidad mental para sufrir episodios de parálisis de sueño y autoconvencerse de haber sido raptado por algún tipo de entidad. En realidad, los episodios de parálisis de sueño no dan lugar solo a interpretaciones del tipo abducción, también son interpretados como visitas de ángeles, posesiones demoniacas. Hay creyentes en el fenómeno de la abducción, que igualmente afirman que varios personajes de la antigüedad, tales como algunos personajes indicados en relatos bíblicos y prebíblicos habrían sido abducidos en aparentes “nubes” o carros de fuego a través los cuales “ascendieron a los cielos”. El caso del profeta Ezequiel, o de Elías (ascendiendo al Cielo a través de un carro de fuego que provenía del cielo), o incluso Jesucristo (subiendo al cielo a través de una nube tras su ‘resurrección’) hace lanzar a algunos ufólogos la idea de que el fenómeno no es solamente actual, sino que existió a través de los años, incluso en la más remota antigüedad. Frente a estos argumentos, los críticos, la comunidad científica y los escépticos indican que la hipótesis de la abducción no deja de ser una explicación ad hoc, ya que las nubes y carros de fuego podrían ser metáforas para un relato religioso y no hay ninguna evidencia de que esos relatos deban ser interpretados de otra manera. Desde el punto de vista historiográfico además se trataría de hipótesis argumento desde la ignorancia, porque los que realizan tales interpretaciones ufológicas ignoran a qué se refieren esas historias, el significado de tales imágenes en la cultura y cosmovisión de los autores. Ezequiel, por ejemplo, describe un típico carro-trono adornado con querubines, al más puro estilo fenicio, tal cual es representado en relieves y monedas de la época, solo que de enormes dimensiones dada la importancia del dios que está sentado en él. El caso de Elías - “llevado al cielo en un carro de fuego” - y el propio Jesús - “ que se elevó al cielo hasta desaparecer entre nubes luminosas” – sorprendentemente es algo similar ya que utilizan un lenguaje de la época para describir lo que hoy para nosotros serian naves alienígenas. Pero estos extraños fenómenos sobre los secuestros extraterrestres siguen ocurriendo en nuestros días, y en el Perú, el más famoso de los ‘contactados’ es sin lugar a dudas, el ufólogo Sixto Paz Wells. Conocido por haber sido la cabeza visible de la Misión Rahma en varios países de América y en España, se destaca entre los ufólogos por haber convocado a la prensa internacional a avistamientos programados con antelación en más de diez ocasiones. Autodefinido como ‘contactado’ por extraterrestres, ha publicado 20 libros en español y uno en inglés sobre el tema a junio del 2017. En su trabajo sobre ufología asegura poseer un método sistemático de preparación física y mental para propiciar el contacto, así como protocolos para documentar, validar y confirmar las experiencias de contacto con seres de otro mundo. Así como este caso, hay centenares de eventos similares de abducidos en todo el mundo que lo único que manifiestan es que no estamos solos en el universo.