TIEMPOS DEL MUNDO

martes, 28 de abril de 2020

¿ALGUIEN PUEDE DARLES CRÉDITO?: “La Niña que habla con Dios” y otros psicosociales creados en tiempos de crisis

Todos recuerdan a una pobre enferma mental, llamada Isabel Flores de Oliva (más conocida como Santa Rosa de Lima) quien en su insania no solo se azotaba el cuerpo hasta hacerlo sangrar, sino que afirmaba “que podía hablar con Dios y con los mosquitos”. Si no termino quemada por la Inquisición por loca es un misterio que nunca podremos averiguar, ya que por esos tiempos de fanatismo religioso, hubo casos similares donde quienes profesaban semejantes disparates, terminaban en la hoguera por brujas. Hago esta introducción porque en este país bananero llamado Perú, aun existe gente que da crédito a esta clase de mentiras creadas con el fin de desviar la atención pública de los verdaderos problemas que la aquejan. Precisamente fue durante la sangrienta dictadura fujimorista - instaurada mediante un autogolpe de Estado en 1992 - cuando se dio a conocer a través de la prensa basura toda una serie de noticias sensacionalistas, cada una más ridícula que la otra, como fueron los casos de Sarah Hellen, los Cristos pintados y las vírgenes que lloran, que recibieron un amplio apoyo mediático de aquellos medios vendidos en cuerpo y alma a la mafia asesina. Como recordareis, por aquellos aciagos años, cuando los comandos paramilitares y las denominadas “fuerzas del orden” por encargo expreso de Kenyo Fujimori, asesinaban de manera vil y despreciable a decenas de miles de peruanos, so pretexto de “luchar contra el terrorismo” y mientras el Congreso “elegido” a dedo por la dictadura preparaba una nueva Constitución a medida del sátrapa de origen japonés, en junio de 1993 una historia de terror, se siembra en los estudios de Univision en Miami y estallo en el puerto sureño de Pisco, en Perú. En el show de Cristina Saralegui, la leyenda urbana de Sarah Hellen se hace tan popular que se vuelve un problema de Estado. Es decir, una cortina de humo adecuada para un régimen asesino que abrazará los psicosociales como el mejor sedante para su estupidizado pueblo. Al pánico había que sumarle un cementerio y, por si faltaba una dosis de miedo, también aparecía el conde Drácula en la historia. Sarah Hellen, decían, regresaría luego de 80 años para su vengar su trágica muerte, donde fue acusada de bruja y amante del noble de Transilvania.  Como nunca antes, el camposanto pisqueño fue visitado por tanta prensa nacional y por quienes se creyeron el cuento. Al final y como era de esperar, nada ocurrió. En la actualidad, el nicho de Sarah sirve de altar para pedir ‘milagros’ amorosos; Como si ello no fuera suficiente, de un momento a otro, comenzaron en diversos lugares a “aparecer” imágenes de Cristos pintados, que en realidad eran sombras caprichosas producto de la humedad en las paredes, y hubo quienes no tardaron en catalogarlos de “milagrosos”. Para redondear la faena, por lo grotesco, cuando en el país se presentó una epidemia de cólera contabilizándose 37.000 casos mientras la gente moría como moscas en los hospitales, Fujimori al no saber que hacer  y para desviar la atención de su incapacidad para enfrentarlo, ordeno la realización de una campaña distractiva y es así como por arte de magia, la prensa basura empezó a cambiar sus portadas, presentando una noticia proveniente del Callao, la cual indicaba que en una vivienda  la dueña - una ferviente devota de la virgen, que tenía tres imágenes de yeso - afirmo que una de ellas “había llorado sangre” lo cual obviamente causo gran alarma entre los crédulos devotos, quienes creyeron que ese hecho correspondía a un ‘castigo divino’ por la crisis política y económica que vivía el país. Es así como las madres llevaban a sus bebés para que “tocaran” a la virgen y kilométricas colas se formaban para llegar hasta la imagen con el fin de pedirle un “milagro”. En el colmo del ridículo, el propio genocida visito a la virgen - hay registros testimoniales y fotográficos de ello -“para pedirle por el Perú”. Pero pronto la verdad salio a la luz y se descubrió que toda esta burda historia fue ‘armada’ desde el Servicio de Inteligencia Nacional por el siniestro psiquiatra Segisfredo Luza. Allí se descubrió que la dueña del inmueble y custodia de las ‘vírgenes’ era hermana del chofer oficial del sátrapa y trabajaba en Palacio de Gobierno. Se supo además tras un análisis, que “las lágrimas de la virgen” era en realidad aseptil rojo. La patraña quedo al descubierto. En cuanto a Fujimori, mejor hubiese pedido por el mismo cuando acudió a visitarla, porque tras la caída de ese régimen criminal y su cobarde fuga del país en el año 2000 para ser finalmente capturado en el 2007, pudo ser juzgado y condenado ejemplarmente a 25 años de prisión por Crímenes de Lesa Humanidad. Pero el oprobioso final de la dictadura fujimorista no significo que dejase de utilizarse ese método, ya que durante el régimen aprista a raíz de la matanza de Bagua en el 2009 por órdenes de Alan García, se dio a conocer la “aparición” de los phistacos (que según leyendas ancestrales son seres demoníacos que extraen la grasa humana del cuerpo) para desatar el terror. En efecto, el segundo gobierno aprista no aguantaba un conflicto social más. Tenía la sangre del 'Baguazo' en las manos y cerca a final de año la revista Time publicaba la aparición de un escuadrón de la muerte en Trujillo. En la versión oficial, el entonces ministro del Interior Octavio Salazar desestimo el caso. O sea, desmintió que en el norte del país unos policías ejecutaban a delincuentes, y en cambio giro toda la atención hacia Huánuco, donde las autoridades habían encontrado “un rudimentario laboratorio de extracción de grasa humana”. El mito del 'pishtaco' o degollador se hizo realidad. Se encontraron ‘culpables’, que se declararon luego inocentes, y víctimas desaparecidas que no pudieron defenderse. Los medios de comunicación se encargaron de amplificar la farsa y de esta manera las denuncias acerca de la existencia de comandos paramilitares pasaron a segundo plano, por lo que Salazar se mantuvo en su puesto hasta el final del gobierno aprista. Juzgue, usted. Ahora Vizcarra se une a ellos y para tratar de que no se hable de su desastrosa gestión para enfrentarse al Coronavirus, hizo que desde una lejana provincia del Perú, una endemoniada niña - cuya identidad no fue revelada - entrevistada en una radio local, quien hablando “sobre lo que le dijo Dios”, advirtió a las personas que no salgan de sus casas el pasado martes 21 de abril. Y hubo quienes le creyeron. En efecto, la susodicha afirmo en aquella oportunidad: “El señor me dijo que es verdad, que él mandó un ángel. Dice que es un humo el que va a venir, entonces esa enfermedad va a agarrar a los que estén afuera de su casa ese día, y va a empezar a matar gente a quien esté afuera” señalo. Lo grotesco de todo es que esa burda “premonición” se volvió viral y salto de celular en celular para que al menos más de uno piense bien si salir o no de casa aquel “fatídico” día, y si bien hubo calles que estuvieron mayormente desiertas - tal como quiso el (des)gobierno vizcarrista para ocultar su ineptitud - hubo quienes salieron como todos los días desafiando la citada “profecía” y nada les paso. Por cierto, el mensaje es una burda copia de una de las plagas que azotaron Egipto, según la Biblia. Ni en ello fueron originales quienes crearon tal psicosocial. Venga ya ¿Por qué en el Perú son tan adictos a esta clase de noticias falsas? En casos como el actual, las intenciones políticas son claras. Vizcarra como todo dictador, necesita distraer a los peruanos para poner en práctica su aberrante agenda buscando reelegirse el 2021 a pesar de estar legalmente impedido de hacerlo. Su desesperación es tal que hará lo imposible por conseguirlo. Y es que sabe la cárcel le espera apenas deje Palacio debido a sus graves delios de corrupción en los que aparece seriamente comprometido, por lo que no nos sorprenda si en las próximas semanas aparezcan mas operativos de distracción como el citado. No os dejéis engañar.

martes, 21 de abril de 2020

MAPINGUARI: El monstruo que todo lo ve

Con dos metros de altura y un abundante pelaje rojizo, el Mapinguari se ha convertido en una leyenda propia del Amazonas, aquel inmenso territorio cubierto por una frondosa vegetación ubicado en el corazón de Sudamérica, un lugar propicio para la existencia de extrañas criaturas que al parecer viven en aquellos remotos parajes. Aunque nunca se ha capturado un ejemplar, un ornitólogo estadounidense plantea que se trata de los últimos especimenes del megaterio -pariente de los actuales perezosos, de gran tamaño - un animal supuestamente extinto hace unos 10 mil años. En efecto, se dice que este monstruoso ser ha atemorizado a generaciones de nativos. Se trata de una imponente criatura de dos metros, que vaga por el territorio emanando un olor nauseabundo y lanzando terribles alaridos. Los encuentros cercanos relatados por pobladores han despertado el interés de los científicos, quienes creen que se trata de algo más que un animal mítico. La criatura, también ha sido avistada por cazadores que se aventuran por el Amazonas, quienes al verlo huyen para salvar su vida. Su existencia tiene como origen a una leyenda que narra la historia de un chamán, el cual en su búsqueda por encontrar el camino a la vida eterna, tuvo como precio la transformación de su propio cuerpo. Se convirtió en una especie similar a un oso de pelaje rojizo que posee un solo ojo que todo lo ve, facciones humanas, huellas invertidas, piel gruesa; además de un característico y horrible hedor. Muchos de estos testimonios llegaron a oídos de David Oren, un ornitólogo de la Universidad de Harvard (EE.UU.) que llegó en 1977 para estudiar las aves locales. Según contó el investigador, para él las historias no eran más que mitos propios del folklore local, hasta que a fines de los, 80, cuando realizaba una de sus investigaciones de campo, escuchó un terrible rugido que hizo huir a casi todos los que lo acompañaban: "Al escucharlo, quieres escapar. Aún hoy, el animal es avistado periódicamente y muchas personas piensan que se han topado cara a cara con el diablo" expresó. El nombre del monstruo hace referencia a una criatura legendaria de las selvas amazónicas en Brasil y Perú cuyo nombre por lo regular se traduce como 'animal rugiente' o 'bestia fétida'. Según la tradición oral, el Mapinguari es una quimera poseedora de características sobrenaturales halladas también en otros seres fantásticos de la mitología del Amazonas con características especiales. Aunque testigos de encuentros recientes la describen como un perezoso gigante, de grandes brazos terminados en zarpas afiladas capaces de partir palmeras en dos; una espalda curva, y una altura de más de dos metros al erguirse sobre las patas traseras, el hecho de poseer un solo ojo y grandes colmillos lo hacen único y terrible a la vez. Según la leyenda, el Mapinguari es lento, feroz y muy peligroso, ya que posee la habilidad de moverse sigilosamente entre la densa vegetación del Amazonas para sorprender a sus víctimas ya que le gusta la carne humana. Aunque se delata gracias al olor pútrido que sale de su cuerpo y al emitir un desgarrador chillido que paraliza a sus víctimas en el acto. Su piel, dura como la del lagarto, lo hace inmune a las balas y flechas, pero su única debilidad es el agua, la cual evita y limita sus movimientos en una región tan llena de ríos, canales y lagunas como lo es el Amazonas. Un reporte de 1937 en Brasil, dio cuenta que una ocasión, el Mapinguari entró en cólera por tres semanas, atacando y matando a cerca de cien vacas; a las cuales les arrancó las lenguas. En la nota, se hace claro que también ataca a los humanos y que al olerlos, se levanta en sus patas traseras para verse más amenazador y abalanzarse sobre su victima para devorarlo, emitiendo un insoportable chillido que le hiela la sangre a quien lo escuche. De seguro, no quisieras encontrarte con uno de ellos.

martes, 14 de abril de 2020

INESPERADO DESCUBRIMIENTO: El océano subterráneo de Plutón podría ser muy antiguo, profundo… y habitable

Un nuevo análisis de las imágenes obtenidas por la sonda New Horizons, de la NASA, sugieren que Plutón cuenta con un vasto océano subterráneo creado al poco tiempo de que el planeta enano se formara, hace unos 4.500 millones de años, informa esta semana Space. El océano, además, podría estar rodeando por completo el núcleo rocoso, y estar interactuando con él, lo que proporcionaría nutrientes para hipotéticas formas de vida. El hallazgo, que habría tenido que ser presentado oficialmente durante la Lunar and Planetary Science Conference del pasado 16 de marzo, cancelado a causa del Coronavirus, que esta dejando a su paso miles de muertos por todo el mundo. El hecho de que también Plutón cuente con una gran reserva de agua subterránea indica que los océanos podrían ser comunes en los bordes externos del Sistema Solar. Algunos de ellos, además, entre ellos el del propio Plutón, podrían incluso ser capaces de sustentar vida, lo cual cambia radicalmente lo que pensábamos sobre el cinturón de Kuiper, la extensa región de objetos helados que hay más allá de la órbita de Neptuno.Ya en el 2015, la New Horizons captó los primeros signos de que Plutón, a casi 6.000 millones de km de la Tierra, albergaba un océano de agua líquida bajo su superficie helada. Es difícil saber exactamente de cuánta agua estamos hablando, cuánto tiempo lleva allí y cuánta de esa agua ha podido ir congelándose a lo largo del tiempo. Y eso es precisamente lo que la nueva investigación trata de esclarecer. En palabras de Carver Bierson, de la Universidad de California en Santa Cruz y primer firmante del estudio, “si hoy existe (en Plutón) un océano, ¿desde cuándo está ahí?”. Para responder la pregunta, Bierson y sus colaboradores han considerado dos posibles escenarios. Si Plutón hubiera tenido un “origen frío”, toda el agua subterránea se habría congelado antes de empezar a derretirse a causa del calor generado por los elementos radioactivos en descomposición en el núcleo del planeta. Luego, parte de esa agua se habría vuelto a congelar con el tiempo. En ese escenario, los investigadores esperarían ver grietas y ondas en la capa de hielo superficial, causadas primero por la contracción de Plutón a medida que el hielo se derretía, y por su expansión después, a medida que el agua volvía a congelarse. En el segundo escenario, Bierson imaginó un “origen caliente” para Plutón, donde el océano del planeta habría permanecido en estado líquido durante toda su existencia, ininterrumpidamente desde hace 4.500 millones de años. En ese caso, la superficie solo mostraría grietas achacables al mar expandiéndose, a medida que se el agua se fuera congelando parcialmente. Y eso es exactamente lo que Bierson y sus colegas encontraron en las imágenes de New Horizon, lo que sugiere que el océano líquido de Plutón es casi tan viejo como el planeta mismo. “Probablemente -explica el científico- eso significa que el origen de Plutón fue caliente. Y que tal vez empezó muy pronto a tener un océano líquido”. En cuanto a la cantidad de agua que contiene ese océano, podría ser mucha. En otro estudio publicado en el 2019 y en el que también participaba Bierson, ya se decía que para explicar las líneas de la superficie de Plutón se necesitaría un océano de, por lo menos, 150 km de profundidad, diez veces más que el más profundo de la Tierra. Y también sería necesario que el núcleo rocoso del planeta contuviera minerales, como la serpentina, que se forma debido a la interacción entre las rocas y el agua. Si eso es así, tendríamos un “camino” abierto para llegar hasta la vida. Los astrobiólogos creen, en efecto, que esas interacciones rocas/agua podrían proporcionar energía y nutrientes para dar sustento a seres vivientes. Una idea que llena de excitación a los científicos. La posibilidad de que Plutón tenga un océano habitable, por lo tanto, aumenta las posibilidades de que también en otros objetos del cinturón de Kuiper esté sucediendo lo mismo. Lo cual sería una de las mejores hipótesis que se puedan imaginar para ser comprobada por futuras misiones a Plutón y más allá.

martes, 7 de abril de 2020

IMPACTANTE REVELACIÓN: ¿Fue Jesús el Viracocha que conocieron en el antiguo Perú?

¿Es posible que dentro de los años perdidos de Jesús se encuentre una tradición desconocida? Se comenta que aquellos años de su juventud que nadie conoce y que no están detallados en la Biblia, bien pudo visitar tierras remotas como la India, pero, ¿es probable que llegara a América? Para explorar esta hipótesis, tenemos que repasar primero lo que el cronista español Pedro Cieza de León relata acerca del Dios Viracocha: “Antes que los Incas reinasen en estos reinos ni en ellos fuesen conocidos, cuentan estos indios otra cosa muy mayor que todas las que ellos dicen, porque afirman que estuvieron mucho tiempo sin ver el sol, y que padeciendo gran trabajo con esta falta, hacían grandes votos y plegarias a los que ellos tenían por dioses, pidiéndoles la lumbre de que carecían; y que estando de esta suerte, salió de la isla de Titicaca, que está dentro de la gran laguna del Collao, el sol muy resplandeciente, con que todos se alegraron. Y luego que esto pasó, dicen que de hacia las partes del Mediodía vino y remaneció un hombre blanco de crecido cuerpo, el cual en su aspecto y persona mostraba gran autoridad y veneración, y que este varón, que así vieron, tenía tan gran poder, que de los cerros hacia llanuras y de las llanuras hacia cerros grandes, haciendo fuentes en piedras vivas; y como tal poder reconociesen, llamábanle Hacedor de todas las cosas criadas, Principio de ellas, Padre del sol, porque, sin esto, dicen que hacia otras cosas mayores, porque dio ser a los hombres y animales, y que, en fin, por su mano les vino notable beneficio. Y este tal, cuentan los indios que a mí me lo dijeron, que oyeron a sus pasados, que ellos también oyeron en los cantares que ellos de lo muy antiguo tenían, que fue de largo hacia el Norte, haciendo y obrando estas maravillas, por el camino de la serranía, y que nunca jamás lo volvieron a ver. En muchos lugares dizque dio orden a los hombres cómo viviesen, y que les hablaba amorosamente y con mucha mansedumbre, amonestándoles que fuesen buenos los unos a los otros, no se hiciesen daño ni injuria, antes, amándose, en todos hubiese caridad. Generalmente le nombran en la mayor parte Ticci Viracocha”. Según lo relatado por el cronista en la primera parte, nos sorprende que se haga referencia a un hombre de tez blanca, si la historia dice que el descubrimiento de América por parte de los españoles, ocurrió en el siglo XV ¿cómo es posible que exista esta referencia? Sorprenden las semejanzas de las cualidades de Viracocha con Jesucristo, la mansedumbre, el dicho de amarse los unos a los otros, y la capacidad de obrar milagros portentosos dignos de un Dios hecho hombre. ¿Pero es motivo suficiente para pensar que el dios andino sea el mismo Maestro de las escrituras bíblicas? Sigamos revisando la crónica: “Dicen que, pasados algunos tiempos, volvieron a ver otro hombre semejable al que está dicho, el nombre del cual no cuentan, y que oyeron á sus pasados por muy cierto, que por donde quiera que llegaba y hubiese enfermos, los sanaba, y a los ciegos con solamente palabras daba vista; por las cuales obras tan buenas y provechosas era de todos muy amado; y de esta manera, obrando con su palabra grandes cosas, llegó á la provincia de los Canas, levantándose los naturales inconsideradamente, fueron para él con voluntad de lo apedrear, y conformando las obras con ella, le vieron hincado de rodillas, alzadas las manos al cielo, como que invocaba el favor divino para así librar del aprieto en que se veía. Afirman estos indios más, que luego pareció un fuego del cielo muy grande que pensaron ser todos abrasados; temerosos y llenos de gran temblor, fueron para el cual así querían matar, y con clamores grandes le suplicaron de aquel aprieto librarlos quisiese, pues conocían por el pecado que habían cometido en lo así querer apedrear, les venía aquel castigo. Vieron luego que, mandando al fuego que cesase, se apagó, quedando con el incendio consumidas y gastadas las piedras de tal manera, que a ellas mismas se hacían testigos de haber pasado esto que se ha escrito, porque salían quemadas y tan livianas,que, aunque sea algo crecida es levantada con la mano como corcha. Y sobre esta materia dicen más, que, saliendo de allí, fue hasta llegar a la costa de la mar, adonde, tendiendo su manto, se fue por entre sus ondas, y que nunca jamás pareció ni le vieron”. Sinceramente según estos dichos, son más que evidentes las coincidencias de los actos de este hombre blanco con Jesús y con pasajes puntuales relatados en la Biblia, que hasta da la impresión de ser un calco, como por ejemplo: sanar a los enfermos, devolver la vista a los ciegos, rogar al Dios padre del cielo de rodillas y una desaparición tan misteriosa (como la ascensión a los cielos) extendiendo un manto sagrado para marcharse casi flotando sobre el mar. Recuerden que Jesús podía caminar sobre las aguas al igual que el enigmático Viracocha. Podemos afirmar entonces que el Perú antiguo fue visitado por grandes reformadores, ordenadores de las cosas, hombres milagrosos, que tomados por dioses se mantuvieron en el inconsciente colectivo de los habitantes del ande. La pregunta que podemos hacernos es ¿visitó Jesús estas tierras al igual que algunos de sus apóstoles? Al parecer, Viracocha seria algo así como un Cristo andino, que luego de predicar el evangelio regreso a su mundo para nunca más volver. Según Cieza de León el misterioso ser tenía acompañantes, hombres blancos y de barbas largas, que bien podrían estar representados en aquellos misteriosos monolitos que existen en Tiahuanaco y que han llamado la atención de los arqueólogos debido a ese detalle en particular, ya que los indios son lampiños por lo que no se explican a quienes representan. Otro punto que ha quedado sin aclarar fue la existencia de una cruz blanca encontraba en Tumbes por Francisco Pizarro - según cuenta Garcilaso en sus Comentarios Reales - quien al preguntar a los naturales de donde provenía, le contestaron que “Viracocha les había dejado como un recuerdo de su paso por aquellas tierras” por lo que los españoles agrega Garcilaso, “presumieron que Jesús o alguno de sus apóstoles los habían visitado”. Por cierto, no es la llamada “Cruz de la Conquista” que trajo Pizarro al desembarcar en Tumbes y que hasta ahora se conserva. De lo que sucedió con aquella extraña reliquia no tenemos noticia, pero lo cierto es que existen muchos secretos y enigmas aun no dilucidados que faltan resolver.