TIEMPOS DEL MUNDO
martes, 17 de febrero de 2026
CAZADORES DE PLANETAS: Descubren un 'gemelo' de la Tierra a solo 146 años luz y es potencialmente habitable
Un equipo internacional de astrónomos, gracias a las observaciones realizadas por el telescopio Kepler de la NASA, ha logrado identificar un nuevo exoplaneta. Su nombre es HD 137010 b y llamó la atención de los investigadores inmediatamente por tener unas dimensiones muy similares a las de la Tierra y por orbitar su estrella con una frecuencia similar. Ubicado a 146 años luz de nosotros, lo que realmente lo hace diferente es que sus condiciones parecen ser potencialmente habitables, lo que lo ha convertido en objetivo preferente de futuras investigaciones sobre la posible vida en el cosmos. Los resultados de la investigación, que fue realizada por la Universidad de Southern Queensland, Australia, se pueden consultar en la revista Astrophysical Journal Letters. Según los cálculos realizados, el tamaño de HD 137010 b es apenas un 6% mayor que el de la Tierra. Además, completa una vuelta completa alrededor de su estrella anfitriona muy poco más rápido que nuestro planeta (355 días). Esta periodicidad orbital situaría al objeto en una región donde el agua líquida podría persistir. Al menos, teóricamente. Chelsea Huang, una de las autoras del estudio, hizo hincapié en la importancia de la proximidad de este mundo recién descubierto respecto a otros conocidos previamente, que están considerablemente más lejos. Hace referencia, en concreto, a Kepler-186f. Para hacernos una idea, HD 137010 b, debido a su cercanía, resulta 20 veces más brillante que él. Pero a pesar del parecido físico entre HD 137010 b y la Tierra, sus condiciones ambientales parecen ser mucho más hostiles que las imaginadas en un principio. Esto se debe, fundamentalmente, a que la estrella que orbita es mucho más fría y tenue que nuestro Sol, lo que reduce la cantidad de energía que recibe su superficie. Los modelos climáticos aplicados sugieren que su temperatura podría descender hasta los -70 ºC. Esta circunstancia ha llevado al planteamiento de otras alternativas de clasificación. Por ejemplo, Sara Webb, astrofísica de la Universidad de Swinburne que no participó en el estudio, afirmó en The Guardian que este mundo podría comportarse como una superbola de nieve, es decir, como un cuerpo planetario cubierto por una densa capa de hielo: “Se trataría de un planeta grande y helado que, potencialmente, podría tener mucha agua, pero en el que la mayor parte se encuentra congelada”. Otro aspecto realmente curioso es el origen del descubrimiento, que fue fruto del proyecto de ciencia ciudadana Planet Hunters. De hecho, la primera señal fue detectada por Alexander Venner, autor principal del estudio, cuando todavía era alumno de secundaria. En años posteriores, tras completar su doctorado, ha logrado la validación científica de su descubrimiento, que él mismo llegó a calificar en el pasado como “demasiado perfecto para ser real”. Para que la comunidad científica confirme plenamente este hallazgo, será necesario que se completen tres detecciones de paso del planeta frente a su estrella. De momento, en el caso de HD 137010 b solo se ha documentado un tránsito, aunque la precisión de los datos ha superado todas las verificaciones internas. Este es el motivo fundamental por el que el artículo ya ha salido a la luz dentro de una revista científica de prestigio, aunque sus autores esperan continuar con las observaciones mediante telescopios más avanzados.

