TIEMPOS DEL MUNDO

martes, 20 de mayo de 2025

EXPLORANDO EL ESPACIO PROFUNDO: Hacia los confines del universo

Durante la próxima década se tienen programadas alrededor de 750 misiones para la exploración del espacio profundo. Esto marca un aumento significativo respecto a las 236 realizadas en el período anterior. Los principales impulsores son las misiones lunares y marcianas, junto con las expediciones tripuladas en órbita terrestre baja. Se estima que la inversión gubernamental mundial este año superó los 26.000 millones de dólares y se espera un aumento a casi 33.000 millones para el 2032. Estados Unidos lidera con un 65%, seguido por China (19%), la Agencia Espacial Europea (ESA, 6%), Japón (2%) y Rusia (1,5%). No cabe duda que nos encontramos al borde de una nueva era en la exploración espacial, marcada por una mezcla de colaboración y competencia. Si bien se ha renovado el interés en la exploración espacial, al mismo tiempo se ha exacerbado la rivalidad entre los países. Los proyectos más interesantes en la actualidad son el programa Artemis de Estados Unidos y la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS) de China. Todo indica que estas misiones están impulsadas por motivaciones geopolíticas. Como recordareis, a los chinos nunca se les ha permitido formar parte de la Estación Espacial Internacional (ISS) por lo cual decidió construir el suyo. Asimismo, Rusia que abandonará el próximo año la ISS – debido su antigüedad – también tendrá uno propio, como antes los tuvo, por lo que tiene gran experiencia en ese campo. De otro lado, tras una disminución en años recientes, se proyecta un nuevo ciclo de inversión en vuelos tripulados en Órbita terrestre baja. Se espera una inversión de hasta 7.000 millones de dólares en el 2030, en apoyo a los últimos años de operación y desmantelamiento de la desvencijada ISS que terminará en el fondo del océano Pacifico. En tanto, el interés en misiones marcianas experimentará un modesto crecimiento del 2% en la próxima década, superando los 2.500 millones de dólares en el 2032. Se prevé que estas inversiones se centren en misiones planificadas, como las de retorno de muestras. Además, se destinarán fondos a la exploración del espacio profundo, la astronomía, la astrofísica y la heliofísica. Los ingenieros aeroespaciales y los arquitectos espaciales están trabajando en el desarrollo de tecnologías para permitir que los humanos vivan y trabajen de manera segura y cómoda en el espacio profundo. La ISS es un ejemplo de los avances logrados en la arquitectura espacial en las últimas décadas. El siguiente paso será el desarrollo de hábitats lunares y marcianos seguros y confortables. Ya hay planes en marcha para la construcción de bases lunares permanentes por parte de varias agencias espaciales internacionales. Los primeros asentamientos humanos en la Luna serán pequeños y aislados, pero se espera que crezcan en tamaño y complejidad a medida que la exploración espacial se vuelva más común. Los arquitectos espaciales jugarán un papel crucial en el diseño de estos asentamientos para garantizar su seguridad, habitabilidad y sostenibilidad a largo plazo. Como sabéis, la historia de la exploración espacial se remonta a mediados del siglo XX, cuando Rusia y Estados Unidos iniciaron la carrera espacial. El lanzamiento del Sputnik en 1957 marcó el comienzo de una nueva era en la que la humanidad se aventuró más allá de la Tierra. Desde entonces, hemos enviado sondas y rovers a planetas distantes, explorando la superficie de Venus, Marte, Júpiter, Saturno y más allá. Pero la verdadera frontera de la exploración espacial es el espacio profundo, más allá de nuestro sistema solar. ¿Podremos algún día enviar seres humanos a otros planetas habitables? ¿Seremos capaces de viajar a estrellas distantes y tal vez incluso colonizar otros mundos? Estas son preguntas que nos desafían a seguir explorando y expandiendo nuestros límites como especie. Uno de los mayores desafíos que enfrentamos en la exploración del espacio profundo es la distancia. Las estrellas más cercanas a nosotros están a años luz de distancia, lo que hace que viajar a ellas sea una tarea monumental. A pesar de los avances en tecnología, como los motores de propulsión avanzados y la exploración de conceptos como los agujeros de gusano, aún estamos lejos de poder enviar seres humanos a otros sistemas estelares. Otro desafío importante es la duración de los viajes espaciales. Incluso si pudiéramos desarrollar la tecnología necesaria para viajar a velocidades cercanas a la luz, los viajes interestelares podrían llevar décadas o incluso siglos. Esto plantea interrogantes éticos y logísticos sobre la viabilidad de enviar colonias humanas a otros mundos, así como sobre la sostenibilidad de la vida en el espacio profundo. Actualmente, varias organizaciones, incluyendo la NASA y SpaceX, están trabajando en planes para establecer colonias en la Luna y Marte. La NASA tiene como objetivo enviar humanos a la Luna en el 2025 y establecer una presencia permanente para el 2028. Entre tanto, SpaceX planea enviar humanos a la Luna y establecer una colonia en Marte en la década del 2030. China por su parte planea adelantárseles y construir su base espacial en la Luna el 2026. Sin embargo, establecer colonias en la Luna y Marte presenta obstáculos significativos. El alto costo de estas empresas requiere grandes inversiones en infraestructura y desarrollo tecnológico. Los humanos también tendrán que adaptarse a los desafíos de la salud física y psicológica que implica vivir en entornos como la Luna y Marte. Allí, la radiación, la microgravedad y la falta de oxígeno son factores importantes, además del aislamiento y el estrés. Los beneficios potenciales de establecer colonias en la Luna y Marte son abundantes. Estas colonias podrían impulsar la exploración y el descubrimiento de la geología y atmósfera de estos cuerpos celestes. Así mismo, permitir iniciativas científicas para estudiar la gravedad, radiación y otros fenómenos difíciles de estudiar en nuestro planeta. Además, abrirían nuevas oportunidades comerciales gracias a la extracción de recursos como agua, minerales y metales. También podrían servir como posibles refugios en caso de eventos catastróficos en la Tierra. Y ello, solo será el comienzo. El espacio es infinito y conocer sus secretos nos llevará muchas vidas. Lástima que ninguno de nosotros estaremos vivos para conocerlo...

martes, 13 de mayo de 2025

EL MAL DE OJO: ¿Una maldición que se transmite a través de la mirada?

El "mal de ojo" es una creencia cultural arraigada en muchas sociedades, que atribuye a la mirada de algunas personas la capacidad de causar daño o desgracias a otras, especialmente a niños. Se cree que esta "maldición" se transmite a través de la mirada, y puede estar motivada por envidia, celos o incluso admiración. Se piensa que las mujeres embarazadas, los niños y los animales son particularmente susceptibles. Esta contraparte afectada se dice que “está ojeada”, que “le echaron mal de ojo”, o “el ojo encima”. Esta creencia es antiquísima y muy extendida. Se han hallado amuletos de protección contra el mal de ojo que datan de hace unos 5 000 años. Se sabe de su creencia en las Antiguas Grecia y Roma, en tradiciones judías, islámicas, budistas e hinduistas, así como en sociedades indígenas, agrícolas y otras, ha persistido a lo largo del mundo hasta los tiempos modernos. La creencia existe en muchas culturas de la región Mediterránea, los Balcanes, Europa Oriental, el Medio Oriente, Asia Central, Asia del Sur, África, Latinoamérica y el Caribe.En algunas de estas culturas se cree que recibir el mal de ojo traerá mala fortuna o daños, mientras que en otras se cree que es un tipo de fuerza sobrenatural que lanza o devuelve una mirada sobre quienes desean causarle daño a otros (especialmente inocentes). Antiguamente se pensaba que las brujas eran quienes lo usaban para hacer caer enfermas a sus víctimas. También se acusaba a personas con malformaciones, mujeres sin hijos o a ancianas de ser la causa. La mayoría de expertos cree que el concepto del mal de ojo surgió de la antigua Mesopotamia y se expandió a áreas circundantes. Documentos escritos y datos arqueológicos han revelado que los sumerios, considerados los primeros habitantes de la región, iniciaron, continuaron y extendieron esta creencia. Con el tiempo, la creencia fue adoptada en otras regiones y culturas, incluyendo asirios y fenicios, celtas, griegos, romanos y judíos. Textos provenientes de la antigua Ugarit, una ciudad portuaria en lo que hoy es Siria, dan fe del concepto de «mal de ojo»: la ciudad existió hasta aproximadamente el año 1180 a. C., durante el colapso de la Edad del Bronce final. En la antigüedad clásica griega, el “mal de ojo” (“mati”) es mencionado por Hesíodo, Calímaco, Platón, Diodoro Sículo, Teócrito, Plutarco, Heliodoro, Plinio el Viejo y Aulo Gelio. Peter Walcot, en su libro Envy and the greeks (1978), menciona más de cien obras de estos y otros autores que mencionan el mal de ojo. Autores griegos antiguos mencionaban con frecuencia el ὀφθαλμὸς βάσκανος (ophthalmòs báskanos; mal de ojo). Como se ha documentado ampliamente en hallazgos arqueológicos y en literatura antigua, los ilirios creían en el poder de los hechizos y del mal de ojo, en el poder mágico de amuletos protectores y beneficiosos que podían alejar el mal de ojo o las malas intenciones de enemigos. Dichos amuletos incluían objetos con forma de falos, manos, piernas y dientes de animales. Autores clásicos intentaron describir y explicar la función del mal de ojo. Plutarco, en su obra titulada Quastiones Convivales, dedica un capítulo aparte a estas creencias. En su explicación científica, afirmaba que los ojos eran la fuente principal, si no la única, de los rayos mortales que supuestamente brotaban como dardos envenenados de los rincones más recónditos de una persona que poseía el mal de ojo. Plutarco trataba el fenómeno del mal de ojo como algo aparentemente inexplicable que es motivo de asombro y de incredulidad. Plinio el Viejo describía la capacidad de ciertos encantadores africanos de tener el “poder de fascinar con los ojos y de poder incluso matar a aquellos en los que fijaban su mirada”. La idea del mal de ojo aparece en la poesía de Virgilio en una conversación entre los pastores Menalcas y Damoetas, en la Égloga III. En el pasaje, Menalcas se lamenta de la mala salud de su ganado: “¿Qué ojo es el que ha fascinado a mis tiernos corderos?”. Los evangelios registran el hecho de que Jesús advirtió contra el mal de ojo en una lista de males (Marcos 7:22). Por su parte, los antiguos griegos y romanos creían que el mal de ojo podía afectar tanto a los humanos como a los animales, por ejemplo al ganado. En diferentes culturas, se puede luchar contra el mal de ojo con métodos diferentes. En las tradiciones orientales, como por ejemplo las presentes dentro del hinduismo, se indica que la energía proveniente de la maldición (y sus equivalentes como el mal de ojo) solo afecta al mundo material (mundo ilusorio de Maya) y no al espíritu (atman) de la persona; por lo cual el efecto de esta depende solo de la fuerza de voluntad y espíritu del individuo afectado, o de quien lo realice. De este modo está al final en manos de uno mismo el ser afectado o no por ésta. Durante la lejana época del Antiguo Egipto se utilizó como protección el “Ojo de Horus”. Se conoce como nazar (en turco: boncuğu nazar o nazarlık), al talismán más frecuente en Turquía, que se encuentra en casas y vehículos, o son usados como adornos. También entre algunos israelitas es frecuente la jamsa. En Grecia también es frecuente el nazar, también llamado ojo griego, que representa a un ojo cuyo iris es predominantemente azulceleste. Se usa desde la Antigüedad en collares o en kombolói y begleri, etc. En Italia, sobre todo en el Mezzogiorno, es frecuente el descendiente del itífalo llamado cornicello o “cornetto portafortuna”. Mientras que en España, en la región de Murcia, se usa como protección la cruz de Caravaca. Cruzando el atlántico, en las Américas, diversos paises también tienen su particular forma de enfrentarlo. En el Perú por ejemplo, la mitología andina sugiere que el mal de ojo se ocasiona debido a que un Apu, o espíritu divino de los cerros, ha mirado fijamente o tuvo contacto visual con el enfermo, que generalmente es un niño pequeño debido a su vulnerabilidad, el cual al poco tiempo desarrolla hinchazón, adormecimiento y ardor en los ojos, o fatiga y dolor de cabeza. Para contrarrestar esto, se acostumbra hacer un ritual con un cuy negro, que posterior y opcionalmente será sacrificado. Todo el procedimiento debe ser ejecutado por un chamán, o curandero andino. También se acostumbra llevar en la muñeca del niño una semilla frutal amazónica llamada Huayruro, para protegerlo de los espíritus “que ocasionan” del mal de ojo. Junto al cuy, se suelen utilizar hierbas andinas ancestrales o la hoja de coca. Asimismo, un familiar del sexo opuesto al enfermo le puede sanar el mal de ojo pasándole un huevo de gallina por el cuerpo y recitando rezos para ahuyentar a los espíritus del mal de ojo.

martes, 6 de mayo de 2025

¿UNA CIUDADELA EN MINIATURA CONSTRUIDA POR HUMANOIDES?: El secreto de Auquipampa

Ubicada en lo profundo de las montañas de Huánuco, Perú, un descubrimiento ha dejado perplejos a arqueólogos y entusiastas de lo paranormal. Se ha encontrado una antigua ciudad que parece haber sido habitada por humanoides diminutos, una revelación que desafía nuestra comprensión de la historia y la antropología ¿quién fue el responsable de construir esta misteriosa ciudadela? Y, lo que es aún más intrigante, ¿quiénes habitaron en ella? La ciudad - llamada Auquipampa - enterrada bajo tierra y vegetación durante siglos, fue hallada por un grupo de exploradores locales que seguían leyendas ancestrales sobre pequeños y enigmáticos seres que la habrían habitado. Estas historias, transmitidas de generación en generación, hablaban de una civilización de humanoides de menos de 10 centímetros de altura llamados los ‘gentiles’, que poseían una avanzada tecnología y conocimientos arcanos. Los más ancianos cuentan una historia de un lugar donde no existía el Sol, y existían seres que tenían el poder de mover grandes rocas y convertir las montañas en llanura. Estos eran conocidos como los machus (viejos) y se cree que estos vivían en armonía con los ‘gentiles’, en un estado utópico donde la solidaridad, la fraternidad, la paz y la justicia era lo más importante como sociedad. En tanto, los ‘gentiles’ eran seres pacíficos que trabajaban cultivando y creando utensilios con metales preciosos. No le prestaban atención a la riqueza que poseían, y trabajaban solo bajo la luz de la Luna, ocultándose bajo tierra al amanecer, creyendo que los rayos del Sol los quemarían, creando para ello escondites para resguardarse, saliendo solo al anochecer y fueron precisamente quienes construyeron Auquipampa. Cabe precisar que los habitantes locales no la catalogan como mitología, sino como una historia que consideran auténtica. De hecho, en la actualidad, muchos afirman haber tenido encuentros con estas enigmáticas criaturas. La ciudadela descubierta, a simple vista, parece una maqueta. Sin embargo, mientras uno se acerca, puede comprobarse que se trata de una obra antigua que transmite grandes conocimientos arquitectónicos. Tanto la estructura, como la simetría de las ventanas, los ductos de ventilación, las puertas, los techos y los pisos muestran gran precisión y dedicación. Cada “habitación” está conectada por una especie de pasillos, mostrando ángulos perfectamente elaborados. Lo que implica que, los responsables de construir esta ciudadela, lo hicieron con las intenciones de habitarla. Las ruinas están bien conservadas pero tiene proporciones inusuales. Las puertas y ventanas son extremadamente pequeñas, adecuadas solo para seres de baja estatura. Las herramientas y utensilios hallados, también de tamaño reducido, sugieren una sociedad completa adaptada a las necesidades de estos pequeños habitantes. Sin embargo, aquellos creyentes sugieren que hay algo más, y es que las puertas “dobles” que se encuentran en las pequeñas casas, podrían significar, portales dimensionales. La datación por carbono 14 sugiere que esta ciudad podría tener más de 3 mil años de antigüedad, lo que deduce que podría haber coexistido con civilizaciones precolombinas tempranas. Los habitantes de las comunidades cercanas que afirman haber visto a esos pequeños seres al caer el sol, los describen como guardianes de la naturaleza y poseedores de poderes sobrenaturales, los cuales siempre andan bien abrigados por el frío existente en la región. Pero ¿de dónde provienen estos humanoides diminutos? Nadie lo sabe. No cabe duda que el descubrimiento de Auquipampa abre un nuevo capítulo en la historia de Perú y el mundo, invitándonos a reconsiderar lo que creemos saber sobre las civilizaciones antiguas. Mientras tanto, la ciudad de los ‘gentiles’ sigue guardando sus secretos, desafiando a los investigadores a desentrañar el misterio que yace en sus pequeñas y enigmáticas piedras.

martes, 29 de abril de 2025

YAURINKHA: La gran serpiente de ojos de fuego

Según la mitología aymará, se trata una deidad que habita en el lago Titicaca, el cual actualmente está dividido entre Perú y Bolivia. Se cree que puede pertenecer a la cosmología de los Tiawanaku (Tiahuanaco), una antiquísima civilización que se extendió por los Andes desde el 600 d.C. hasta su enigmática desaparición cuatrocientos años más tarde. El Yaurinkha es una serpiente acuática gigante y monstruosa. Es de color negro y tiene una cabeza inmensa, con unos ojos muy grandes que despiden llamaradas rojas de fuego y posee fauces dilatadas. Existen dos versiones del lugar que habita la terrible criatura. Una relata que ronda en las profundidades del lago Titicaca, y es guardiana de la sagrada isla del Sol. Otras versiones cuentan que habita debajo de la Cordillera de los Andes y saca su gran cabeza del fondo de las lagunas. Algunos relatos cuentan que la vieron durmiendo en las playas de la isla del Sol. También se dice que algunas veces se comprime y empequeñece “hasta tomar la forma de una lonja”. Así, se envuelve en las pantorrillas de alguna persona y le chupa la sangre, provocándole anemia. Por otro lado también se cree que esta serpiente es la que provoca la tisis, muy común entre los nativos. Muchas criaturas mitológicas cumplen una función de ayudar a sobrellevar situaciones difíciles o incomprensibles para las comunidades, como enfermedades graves o complejas de diagnosticar en áreas rurales o alejadas. Además de su peculiar apariencia, se creía que esta serpiente acuática gigante era la responsable de causar las grandes oleadas del lago Titicaca, pero también se le atribuían los sismos. Así, cuando Yaurinkha despierta, se agita y comienza una serie de ondulaciones de terreno que desencadenan en temblores violentos en las tierras cercanas a donde habita el monstruo. Si un terreno se derrumba o sufre deslizamientos de manera constante, se cree que la criatura se ha hinchado en su interior. De esta manera, cada movimiento de expansión hace que la monstruosa serpiente cause desastres en el terreno. Es de suponer que Yaurinkha puede habitar ambos espacios a la vez, tierra y agua, lo cual se atribuye a la cualidad de enlace y trascendencia que posee la serpiente para las sociedades andinas ya que es conectora de los distintos espacios espirituales del mundo. La serpiente está directamente relacionada al mundo subterráneo o subacuático llamado «Ukupacha». Pero, también puede conectar el mundo de arriba «Alajpacha» con el mundo de los hombres «Akapacha». La serpiente posee el poder de subir desde lo profundo de la tierra o mundo de abajo, transitar el suelo, que habitamos los humanos, y llegar hasta el cielo, tomando la forma de rayo. Como sabéis, muchas culturas consideran a la serpiente una criatura sagrada. En el mundo andino está directamente relacionada con el inicio de la temporada de lluvias, el rayo y la vía láctea. Desde el periodo preincaico ha trascendido distintas culturas, de manera que aymaras y quechuas la conservan en su iconografía. Incluso suele confundírsele con el Amaru, aunque se tratan de distintas criaturas. En la arquitectura Tiawanaku, la serpiente es el cuarto animal en porcentaje de representación, luego del puma, el cóndor y los camélidos. Se puede encontrar enroscada, formando un círculo, escalonada o de forma lineal. Los soportes varían desde piedra, tejidos, vasijas e incluso piezas arquitectónicas como el sistema hídrico encontrado en las ruinas de Tihuanaku. Precisamente, un descubrimiento que llamó mucho la atención en el lugar es un geoglifo serpentiforme de 425 metros de longitud, que todavía se encuentra bajo tierra. Fue posible detectarlo, porque en el 2017 la Unesco llevó adelante un relevamiento usando un dron en el territorio donde se logró registrar muchos elementos subterráneos no excavados de la ciudad.

martes, 22 de abril de 2025

¿UN PAPA NEGRO?: La siniestra profecía de Nostradamus que resurge tras la muerte de Francisco I

El deceso este lunes del Papa hereje Francisco I a los 88 años reavivó una de las profecías más temidas de Nostradamus, el astrólogo francés del siglo XVI cuya figura vuelve a ganar protagonismo en tiempos de incertidumbre. Según sus seguidores, el próximo sucesor de Pedro será un Papa negro, y con él llegará el fin del mundo, marcado por un gran cataclismo espiritual y el Juicio Final. Esta teoría apocalíptica se enlaza además con la profecía de San Malaquías, un manuscrito atribuido a un arzobispo irlandés del siglo XII que anticipaba una lista de papas hasta la llegada de uno último, bajo cuyo mandato se produciría el derrumbe de la Iglesia tal como se la conoce. Tras el fallecimiento de Francisco I, el Vaticano activó el protocolo “Sede Vacante”. Ahora, 138 cardenales menores de 80 años se preparan para elegir al nuevo Papa en el próximo cónclave, de los cuales 33 son de origen africano. Entre los nombres que suenan con fuerza figuran dos cardenales negros: Peter Turkson, originario de Ghana, de 76 años, con una cuestionada trayectoria en temas de justicia social y medioambiente; y Robert Sarah, de Guinea, conservador y cercano al ala más tradicionalista del Vaticano, con 79 años. Ambos son figuras respetadas dentro del Colegio Cardenalicio y representan un cambio geográfico e histórico para la Iglesia, que nunca ha tenido un pontífice africano en tiempos modernos. Aunque la expresión “Papa negro” es simbólica y no necesariamente racial, muchos interpretan la posible elección de un papa de origen africano como la consumación de la profecía. Por cierto, la figura del "Papa negro" se asocia tradicionalmente al Superior General de los jesuitas, ya que los miembros de esta orden visten de negro. En este sentido, hay quienes aseguran que la profecía ya se haya cumplido, ya que Francisco I lideró la orden jesuita, vistió con una sotana negra y ha realizado condenables cambios en la Iglesia (tal como predijo Nostradamus). Por lo tanto, puede que esta teoría del "Papa negro" ya se haya cumplido con Francisco I o como muchos suponen, se refiera en realidad a su posible sucesor. Michel de Nôtre-Dame (Nostradamus) fue un médico y astrólogo francés del siglo XVI y es conocido por sus profecías recogidas en el libro homónimo, referentes a cambios políticos, económicos o catástrofes naturales. Sus predicciones, que se han ido cumpliendo desde el ascenso de Adolph Hitler, la Revolución Francesa, el asesinato de Kennedy, hasta el operativo de falsa bandera del 11S montado por la CIA, están recogidos en una colección de 942 cuartetas poéticas que se publicaron en tres partes (1555, 1557 y 1558). Todos estos textos tienen un enfoque que combina la astrología, la observación de eventos y su intuición. Precisamente, la predicción más citada de Nostradamus, aunque difusa, habla de tres etapas finales del papado: “Primero, vendrá un Papa extranjero (Benedicto XVI), luego un Papa hereje (Francisco I), y finalmente, un Papa negro. Con él, llegará el fin del mundo”. Estas frases, interpretadas libremente, se vinculan con una idea de colapso institucional, más que con un evento catastrófico literal. La teoría se complementa con el texto atribuido a San Malaquías, que describía a cada Papa con una breve frase en latín. El último de esa lista aparece como “Petrus Romanus”, el cual, según el relato, presidiría una época de grandes tribulaciones antes del Juicio Final. Otra teoría gira en torno al cuadro que hay en la Basílica de San Pablo, donde aparecen retratados varios papas, y solo queda espacio para uno más luego de Francisco I. Si se llena el último recuadro, vendrá el Apocalipsis. Los seguidores de Nostradamus y San Malaquías no ven en estos eventos una simple sucesión administrativa. Para ellos, el hecho de que el próximo Papa pudiera ser africano es más que una anécdota: es el cumplimiento de una cadena de señales divinas. Aunque la Iglesia no reconoce oficialmente estas profecías, el impacto cultural de las mismas es innegable. La figura del Papa negro simboliza, en muchos sentidos, una ruptura con el pasado. Representa la posibilidad de una Iglesia verdaderamente global, pero también - según la visión apocalíptica - el inicio de un proceso de transformación radical que podría desembocar en un juicio espiritual universal.

martes, 15 de abril de 2025

LA CONTROVERSIA ACERCA DE LA CRUCIFIXIÓN DE JESÚS: ¿Murió o no en la cruz?

Como sabéis, la crucifixión de Jesucristo es uno de los acontecimientos más significativos en la historia del cristianismo y ha sido objeto de debate y controversia durante siglos. Según la Biblia, Jesús fue crucificado por las autoridades romanas a instancias de los judíos, sobre quienes cayo la culpabilidad eterna del deicidio: “Jesús fue crucificado, y al morir, fue enterrado en una tumba propiedad de José de Arimatea, resucitando al tercer día. Durante los 40 días posteriores se apareció a varios de sus discípulos y seres queridos antes de ascender y sentarse a la diestra de Dios”. Esa es la creencia generalmente aceptada por la cristiandad, pero… ¿y si no hubiese sido así? El Evangelio de Bernabé, un texto controvertido que no está incluido en la Biblia, afirma que no fue Jesús quien fue crucificado, sino Judas Iscariote, a quien imitaron. Según este relato, Jesús ascendió al cielo y Judas fue castigado por su traición al ser crucificado en su lugar. Este libro conocido como también como la ‘biblia turca’ escrito en cuero y con letras que llevan oro, utiliza el arameo, la lengua que hablaba Cristo, el cual contradice la versión oficial de la crucifixión que ha llegado hasta nuestros días. Asimismo, en dicho evangelio, donde algunas de sus páginas se tornan oscuras, se menciona que Jesús “era solo un profeta y no el hijo de Dios”. No es de extrañar por ello que muchos musulmanes lo citen en apoyo a la visión islámica de Jesús. Desde su descubrimiento, el Vaticano mostró preocupación y por ellos pidieron a las autoridades turcas poder inspeccionar el libro, el cual contiene una considerable cantidad de textos que fueron eliminados de la versión ‘oficial’ de la Biblia, lo que lo hace más controvertido. Otro acontecimiento que contiene en este libro es que, según menciona, Jesús “anunció la venida de Mahoma, quien pasado 700 años, fundaría el Islam”. Si bien la mayoría de los eruditos no consideran este texto una fuente confiable de información - es más, aseguran que se trataría de una falsificación, el cual se alinea sospechosamente a la interpretación islámica de los orígenes cristianos, buscando “corregir” las enseñanzas neotestamentarias del cristianismo - sí resalta la controversia en torno a su crucifixión. Precisamente el Corán, también presenta un relato diferente de la crucifixión de Jesús. Según el Corán, Jesús no fue crucificado, sino que fue elevado al cielo por Alá antes de ser capturado por las autoridades romanas. El Corán afirma: «Y ellos (los judíos) dijeron: “Hemos matado al Mesías, Jesús, hijo de María, el mensajero de Alá”. No lo mataron ni lo crucificaron, pero les pareció que lo habían hecho» (Sura 4:157). Este pasaje sugiere que Jesús no murió en la cruz, sino que su muerte fue una ilusión. También hay estudiosos que creen que la crucifixión de Jesús fue un mito creado por la iglesia cristiana primitiva para promover sus creencias. Según esta teoría, Jesús no fue una figura histórica, sino una creación literaria. Esta teoría no goza de amplia aceptación, ya que existe amplia evidencia histórica que sugiere que Jesús fue una persona real que vivió en Palestina durante el siglo I. También existen algunas inconsistencias en el relato bíblico de la crucifixión que han llevado a algunos eruditos a cuestionar su exactitud. Por ejemplo, el Evangelio de Marcos, el más antiguo de los cuatro evangelios, no menciona la resurrección de Jesús. Esto ha llevado a algunos eruditos a sugerir que la historia de la resurrección se añadió posteriormente a los relatos evangélicos. Además, los relatos de la crucifixión en los cuatro evangelios difieren en algunos detalles, como la hora del día en que Jesús fue crucificado y el número de mujeres que presenciaron el evento. Además, existen algunos indicios en la propia Biblia de que Jesús podría no haber muerto en la cruz. En Juan 19:31-34, se dice que a los dos ladrones crucificados junto a Jesús les quebraron las piernas para acelerar su muerte, pero cuando los soldados se acercaron a Jesús, lo encontraron ya muerto. Esto sugiere que Jesús pudo haber expirado por alguna otra causa, y no por la crucifixión misma. A pesar de las controversias y las diferentes perspectivas en torno a la crucifixión de Jesús, esta sigue siendo una piedra angular de la fe y la creencia cristianas. La muerte y resurrección de Jesucristo son fundamentales para la doctrina cristiana de la salvación, que sostiene que, mediante su sacrificio, los creyentes pueden ser perdonados de sus pecados y alcanzar la vida eterna. Independientemente de si se cree o no en el relato bíblico de la crucifixión, es innegable que la historia de Jesús y sus enseñanzas han tenido un profundo impacto en el mundo. El cristianismo ha desempeñado un papel fundamental en la formación de nuestra civilización occidental, influyendo en el arte, la literatura y la cultura durante siglos. El mensaje de amor, compasión y perdón que predicó Jesús ha resonado en millones de personas en todo el mundo y continúa inspirándolas y guiándolas en su vida diaria. En conclusión, la controversia en torno a la crucifixión de Jesús pone de relieve la naturaleza compleja y multifacética de las creencias y la historia religiosas. Si bien la evidencia y las perspectivas pueden diferir, lo cierto es que la vida y las enseñanzas de Jesús han tenido un profundo impacto en el mundo y continuarán haciéndolo durante generaciones. Por ello, es importante abordar estos temas con una mente abierta y la disposición a entablar un diálogo y una discusión constructivos, para profundizar nuestra comprensión y apreciación del rico entramado de la experiencia humana.