TIEMPOS DEL MUNDO
martes, 18 de junio de 2024
APUS: Los antiguos espíritus de las montañas
Fueron deidades muy importantes durante el Imperio Inca y que hasta el día de hoy reciben culto. En efecto, los registros históricos muestran como los habitantes de las montañas andinas continúan rindiendo culto a las mismas, una tradición que se mantiene desde hace cientos de años. Estos dioses antiguos de los Incas son conocidos como Apus. Se trata de un vocablo quechua que posee dos definiciones “Montaña” y “Espíritu”. En pocas palabras, cuando hablamos de los Apus, nos referimos a los “Espíritus de la Montaña”. El nacimiento a este culto nace, posiblemente, de la propia geografía de las zonas en donde se asentaron los poblados antiguos, usando las montañas como protección. Las montañas sagradas eran vistas como unos dioses de la guerra; dentro de la cultura incaica, los Apus protectores eran las montañas, y estas se encargaban de resguardar los pueblos de sus alrededores. Se cree que los Incas se apropiaron de la adoración a las montañas de pueblos anteriores, creando monumentos para la adoración. Los Apus formaban parte de una religión que veía a las montañas como un campo sagrado en donde existían las huacas; los templos sagrados. En el vocablo quechua actual, los Apus junto a la Pachamama, actúan como deidades andinas que no sucumbieron a la evangelización cristiana. Se cree que Hanaq Pacha y Ukhu Pacha, los cuales serían el “Mundo de arriba” y el “Mundo de adentro”, eran vistos como realidades con las que el Kay Pacha, el mundo de la superficie, podía interactuar y comunicarse a través de los Apus, sacerdotes o las huacas. En el quechua antiguo, la palabra Apu se usaba inicialmente como una palabra de respeto, traducible a “Señor”. Los Incas las usaron para posteriormente llamar así a las montañas y a las grandes nevadas. Con el tiempo, los Apus se convirtieron en espíritus protectores que cuidaban de los pueblos y sus cosechas. Además eran quienes tenían el destino de la humanidad, rigiéndolo a través de su poder. Cada una de estas montañas tenía su propio espíritu, su propio nombre y un dominio al cual debían proteger. De esa forma, cada región tenía su propio Apu protector. De acuerdo a los hallazgos, los Apus normalmente eran espíritus masculinos, aunque existen ciertas excepciones. Y su poder o importancia radicaba en lo alto de la montaña. A pesar de que cada montaña posee su Apu, existen tres que sobresalen del resto debido a la importancia que tuvo en la cultura preInca e Inca. Estos son Ausangate, Verónica y Salkantay. Ausangate es la quinta montaña más grande de todo Perú. Su altura alcanza los 6.384 metros sobre el nivel del mar. No es tan conocida como Machu Picchu, sin embargo, es una de las más hermosas y representativas de todo el Cuzco. En tanto, Verónica es la más cercana a la Ciudad Imperial, ubicada a tan solo 50 kilómetros de distancia. De hecho, puede verse desde varios puntos de la propia metrópoli. Se altura es de 5.682 metros sobre el nivel del mar y es el punto más alto de la Cordillera de Urubamba. Es conocida por la gran cantidad de visitas que recibe de turistas y viajeros ya que, desde sus laderas, se puede ver el Valle Sagrado. Por su parte, Salkantay es una montaña nevada que se encuentra en las cercanías de Machu Picchu. Su elevación es de 6.264 metros sobre el nivel mar y se encuentra en la Cordillera de Vilcabamba. Se caracteriza por las quebradas y valles que la rodean. Entre los otros Apus presentes en el Perú podemos citar a: Sara Sara (Ayacucho). Coropuna (Arequipa). Ampato (Arequipa). Misti (Arequipa). Chachani (Arequipa). Huarancante (Arequipa). Hualca Hualca (Arequipa). Allincapac (Puno). Ccarhuarazo (Ayacucho). Rasuwillka (Ayacucho). Cabe precisar que el San Cristóbal que domina Lima también fue un Apu - menor eso si - por lo que luego de la conquista española le fue implantada elementos católicos, como la cruz cristiana, para borrar las ceremonias paganas que allí se realizaban del imaginario colectivo. Eso mismo sucedió en otros lugares del Perú, donde actualmente pueden verse cruces, imágenes de Cristo con los brazos extendidos o capillas en lo alto de montañas consideradas Apus por los indígenas. Por cierto, las leyendas de los Apus son bastante llamativas para los historiadores, tanto oficiales como los independientes. Los Apus eran percibidos como dioses de la guerra y las montañas eran su territorio. Estos tenían el destino literal de sus pueblos en sus manos y se encargaban de protegerlos. A través de los Apus, el Mundo de Arriba, el Mundo de Adentro y el Mundo de la Superficie podían interactuar entre sí. De esta manera se muestra a otra cultura que creía que existen tres mundos o dimensiones: Una en el cielo o posiblemente en el espacio, una en la superficie terrestre y otra en el interior de la Tierra. Otra leyenda importante que se relaciona con los Apus tiene que ver con los sacerdotes que recibían poderes de las montañas sagradas. Estos hombres comunes parecían ser elegidos, convirtiéndose en personajes importantes en la religión ya que podían hablar directamente con los Apus. Entre los poderes que poseían estos sacerdotes estaba el de invocar a las espíritus de las montañas para que controlaran el clima, podían predecir el futuro, encontrar objetos perdidos, sanar y mejorar la economía del pueblo. A pesar de que el imperio de los incas desapareció hace más de 5 siglos, el culto a los Apus aún existe. Los peruanos en la actualidad, en especial los que han sido criados en comunidades andinas tradicionales, aún mantienen estas creencias ancestrales que conviven con las tradiciones cristianas traídas con la conquista española.
martes, 11 de junio de 2024
INTRATERRESTRES: La dimensión subterránea
Son numerosas las leyendas fundacionales de diversos pueblos repartidos por todo el mundo que aluden a la existencia de extraños seres que viven en el interior de la Tierra. Aparentemente sólo se trata de relatos legendarios, pero lo cierto es que algunos científicos defendieron la existencia de un mundo intraterrestre basándose en estudios objetivos y, por otro lado, fueron varios los aventureros y expedicionarios que relataron encuentros con los habitantes de esa civilización que habitaría bajo Tierra. Como sabéis, la arriesgada y polémica teoría de la Tierra hueca contradice los resultados obtenidos mediante modernas técnicas, que permiten medir las ondas sísmicas provocadas por las capas magmáticas en continuo movimiento. A mayor profundidad que las placas continentales, se dice que existe un núcleo de hierro fundido que gira a toda velocidad, generando el campo magnético terrestre y evitando el colapso gravitatorio del planeta. Hasta aquí la teoría oficial, “irrebatible” según los geólogos ortodoxos, pero que no puede ser comprobada por lo que solo se trata de otra hipótesis más. Por el contrario, a lo largo de la historia han existido abundantes voces disonantes: estudiosos y científicos que defendían la realidad de una gigantesca oquedad en el interior de nuestro planeta. En las últimas décadas, investigaciones en torno a la Luna aportaron argumentos a los defensores de la Tierra hueca, ya que los datos obtenidos de las vibraciones que registran los sensores de los láseres instalados en nuestro satélite, sugieren que cuando un meteorito impacta contra su superficie, ésta vibra como una campana durante varios minutos. Esto no encaja con la visión de una esfera formada por capas de material volcánico enfriado y solidificado tras el paso de millones de años. Tampoco explica algunas de las anomalías magnéticas que se han descubierto en torno a nuestro solitario vecino. ¿Acaso la Luna es hueca como una pelota de ping-pong? ¿Podría ocurrir lo mismo con la Tierra? ¿Están errados los cálculos que los científicos dan por buenos para rechazar la posibilidad del mundo intraterrestre? Relatos legendarios que se pierden en la noche de los tiempos aluden a la existencia de un mundo subterráneo en las profundidades de nuestro planeta. Una de las primeras referencias la encontramos en la fabulosa epopeya de Gilgamesh - escrita hace unos 4.500 años -, concretamente en la duodécima tablilla que conforma el relato, hallada en la ciudad de Nínive, capital del imperio neo-asirio y la ciudad más grande del mundo 2.500 años atrás. Tanto en ésta como en la tablilla que relata el descenso de la diosa Ishtar al Inframundo, hacen su aparición fascinantes criaturas relacionadas con un imperio que se había desarrollado bajo la corteza terrestre. Ese mismo Inframundo se menciona en la mitología de la antigua Grecia, donde el dios Hades se muestra como señor de una tierra más allá de los límites exteriores del mar, un mundo interior repleto de cavernas, similar al Svartálfaheim de las tradiciones nórdicas y a la ciudad perdida de Shambala, según la creencia de los monjes tibetanos. En la mitología céltica es muy conocida la leyenda de Cruachan, también conocida como la de la “puerta del infierno”, un emplazamiento relacionado con extrañas criaturas que son capaces de emerger hasta la superficie de la tierra. Continuando nuestro periplo legendario, “alcanzamos” ahora un relato hindú, según el cual los ancestros de los Angamei Naga emergieron de una tierra subterránea. Del mismo modo, en Papúa Nueva Guinea nos encontramos la leyenda ancestral de los pueblos de las Islas Trobriand, cuyos primeros moradores habían salido a la superficie tras abandonar una cueva sagrada llamada Obukula, de la cual emergieron criaturas de horrible aspecto. Por su parte, los mitos germánicos apuntan a que las montañas de Eisenach y Gota son un portal a ese mundo interior, y en Rusia nos topamos con la leyenda de los samoyed, una tribu siberiana que habría entrado en contacto con una supuesta civilización que viviría en el interior de nuestro mundo. Finalizamos este extraño y “subterrenal” recorrido en el Perú. En las leyendas fundacionales de la ciudad de Cuzco, existen abundantes menciones a seres intraterrestres que habrían conseguido llegar a la superficie, relacionándose con los seres humanos. .Otra de sus ricas leyendas relata la historia del encuentro entre un sacerdote y un aborigen en la cual éste le confiesa que la cordillera de Los Andes es atravesada por un gigantesco y secreto túnel que sólo podrá ser visualizado por aquellos “iniciados”. De acuerdo con algunos investigadores ocultistas, esta historia llegó hasta oídos de la propia Helena “Madame” Blavatsky (1831-1891) fundadora de la Sociedad Teosófica, quien se acercó hasta la zona y se cuenta que obtuvo los “planos” de ese misterioso e insondable laberinto subterráneo. En resumen, historias más que similares que se repiten a lo largo de diferentes espacios geográficos y temporales. Como cualquier relato legendario, éstas también poseen un poso de verdad, aunque quizá parezca muy atrevido apuntar a la existencia de un mundo intraterrestre basándonos sólo en leyendas... O no.
martes, 4 de junio de 2024
ENIGMÁTICO Y MISTERIOSO: ¿Realmente es posible ver el futuro a través de una bola de cristal?
Magos, adivinos y videntes desde la antigüedad han utilizado la bola de cristal para ver el futuro y comunicarse con los muertos, pero ¿de dónde surge esta tradición? ¿Por qué la bola de cristal siempre se asocia con la adivinación? El origen parece ser muy lejano. Parece que el uso de la bola de cristal en relación a la magia y a la adivinación surge durante la Edad Media aunque en realidad el origen estaría tres mil años antes si tenemos en cuenta que los druidas ya utilizaban los cristales de cuarzo para adivinar el futuro. Sin embargo, y para ser exactos, fue el 21 de noviembre de 1582, cuando el matemático, ocultista y mago John Dee, utilizó por primera vez la bola de cristal. Dee aseguró que en ese día, “los ángeles le habían entregado una esfera de cristal y que con ella podía mantenerse en contacto con ellos y adivinar el futuro”. Consultor de la reina Isabel I dedicó buena parte de su vida a la alquimia, la adivinación y a la filosofía hermética; y fue, asimismo, conocido por su uso de bolas de cristal en su trabajo. El tamaño de la bola de cristal de Dee era de 6 cm y aún hoy es posible admirarla, ya que se conserva en el Museo Británico de Londres. Al margen de esta historia, también la bola de cristal aparece en el siglo V d.C., si tenemos en cuenta que parece que se encontró un elemento similar a una bola de cristal dentro de un sarcófago de un rey franco durante los períodos merovingio y sajón. En la antigüedad se utilizaba una esfera hecha de roca, piedra, alina o berilio. En una etapa posterior se decidió utilizar el cristal más puro o piedras como el cuarzo rosa, la obsidiana y que esté libre de burbujas en su interior. La tradición dice que la bola se vuelve transparente y clara al pedir la respuesta del oráculo. Este noble arte utilizado por los expertos lleva el nombre de cristalomancia. El diámetro correcto de la bola de cristal que se utiliza es de 8 cm y debe ser purificada y consagrada antes de ser utilizada. La tradición marca también bañarla en una infusión de amatista y colocarla bajo un paño negro, para que reflejara la luz del sol. La razón proviene del hecho de que la esfera, siendo un objeto de adivinación lunar, se usaba luego de la puesta del sol. Según la filosofía medieval, la esfera se utilizaba para representar la perfección del objeto mismo. También fue definida como un símbolo del cielo, el mundo espiritual y el cosmos. Para obtener la respuesta de la esfera, se deben colocar un par de velas blancas sobre una mesa, manteniendo la luz apagada, de modo que esté casi en la oscuridad. Si luego de hacer las diversas preguntas aparecen nubes blancas en su interior, significa que estás teniendo una visión realmente positiva, en tanto las nubes negras representan una respuesta negativa. Si aparecen nubes rojas y amarillas se esperan sorpresas desagradables, mientras que eventos agradables están por llegar si aparecen nubes azules y verdes. Una práctica alternativa, también utilizada en la adivinación, es el uso de una copa de cristal transparente y redonda llena de agua. Las tribus célticas, que se sabe habitaban la isla de Gran Bretaña desde 2000 a. C., fueron unificadas por los druidas, los cuales fueron uno de los primeros grupos que usaron cristales en la adivinación. La religión druídica tenía semejanzas con la religión megalítica de la antigua Gran Bretaña, por lo que es posible que de ellos haya venido el uso de este tipo de adivinación. Más tarde, durante el Medioevo en la Europa Central (500-1500), videntes, magos, hechiceros, médiums, astrólogos, adivinos y todos los demás adivinadores también usaron cristales para “ver” el pasado, el presente o el futuro. El berilo, debido a su naturaleza transparente, fue a menudo usado en los procesos adivinatorios. Los montañeses escoceses llamaron a estos objetos “piedras de energía”. Y aunque las primeras bolas de cristal fueron hechas de berilo, este material fue sustituido más tarde por el cristal de roca, una roca aún más hialina. La tercera bola de cristal más grande de la historia se encuentra en el museo Penn la cual perteneció a la emperatriz china Cixí durante la dinastía Qing. En lo que respecta a que si efectivamente tienen poderes, el que quiera creer, que lo crea.
martes, 28 de mayo de 2024
TAWIÑAWI: El protector de las almas en el inframundo incaico
Según el folclore cuzqueño, un tawiñawi, o tawañawi (Tawi: Ojo; Ñawi: Cuatro, en quechua) es un perro cuya única peculiaridad, al menos en lo físico, son las marcas sobre sus ojos. Estos recuerdan a un par de cejas, y dotan al perro de gran expresividad. Pero eso no es lo que lo hace tan especial. Un tawiñawi es una criatura bendecida con el don de “ver”. Su visión está perfectamente adaptada para percibir cambios en el aura, apariciones y un gran etcétera. Es por ello que se cree que un tawiñawi escoge a su amo, atraído por su aura peculiar o por algún desastre que cree poder evitar, motivo por el cual estos perros son en extremo cariñosos y sobreprotectores, ya que entienden lo que su dueño siente a un nivel mucho más amplio, más global. El dueño, sin embargo, podría pasar su vida entera sin saber que tiene como mascota a tan maravilloso ser. Pero es en la muerte cuando todo sale a la luz. En el Uku-Pacha, el inframundo incaico, existe un lugar llamado Upamarca (tierra muda). Que es el lugar donde todas las almas humanas van a parar. Es un terreno hostil y lleno de peligros, cuya única vía “segura” es un puente hecho de cabellos, que cuelga sobre un río de sangre hirviente. Esto, claro, si quieren llegar a sus verdaderos destinos, y no ser devorados por los carroñeros de almas que vagan por estos lares. Aquí es donde entra el tawiñawi. La verdadera forma de este, esa que solo se muestra en este plano, es muchas veces más grande. Sus ojos y “cejas” despiden llamas y son más feroces. Su deber, bajo esta forma, es la de guiar y proteger a su amo de todas las amenazas previas. También se cuenta que hacen que tus pasos sean más ligeros, como si tu cuerpo sea más ligero con el fin de no cansarte en el viaje, al mismo tiempo que, si tienes hambre o sed, ellos te abastecen de ambos alimentos. Por cierto, se cree que la flor de la cantuta albergaba agua dentro de ella, que calmaba la sed de los muertos. Por ese motivo, los tawiñawis se los traían a sus amos para saciarse. Pero la garantía de su seguridad depende de varios factores. Los tawiñawis más poderosos son los que no pertenecen a ninguna raza. Aquellos mezclados, o “chuscos”, como se dice en Perú. La explicación tras esto es que, al tener sangre de múltiples subespecies, está mejor preparado para las amenazas que tendrá que enfrentar. Al relacionar el color negro con la tierra y, por fin, con el infierno y la muerte. Los tawiñawis son más poderosos mientras más oscuros sean, siendo, desde luego, los negros los más poderosos. El último de los factores y el más determinante. Se cree, en algunas partes del Cuzco, que el tawiñawi crece en tamaño y fuerza de forma proporcional a la cantidad de humanos que debe guiar. Depende también de cuanto afecto has dado en vida a tu mascota, mientras más cariñoso hayas sido, más fuerte será tu guardián. Así mismo, el lugar al que estos están destinados también influirá en su poder, siendo los devotos, respetuosos de la ley y de sangre noble lo que más nutren de poder al tawiñawi.
martes, 21 de mayo de 2024
APARICIONES, VISIONES Y FENÓMENOS EXTRAÑOS: El Vaticano actualiza sus directrices sobre los fenómenos sobrenaturales
El Vaticano publicó este viernes 17 un documento que establece las nuevas reglas para el discernimiento sobre presuntas apariciones o visiones de Cristo, la Virgen María o crucifijos sangrantes que se han convertido en destinos de peregrinación muy populares, incluso con el respaldo de la Iglesia. A lo largo de los siglos, solo ha respaldado un pequeño porcentaje de las miles de apariciones que se han reportado, en un esfuerzo por proteger a los fieles de charlatanes, errores doctrinales o intentos de obtener ganancias. Sin embargo, en esta era de las redes sociales, se ha acelerado la propagación de afirmaciones no verificadas, por lo que el Vaticano teme que estos fenómenos puedan escapársele fácilmente de las manos y de su control. Por ello, ha dado a conocer nuevas y exhaustivas directrices para evaluar las visiones de la Virgen María y otros fenómenos sobrenaturales basados en la fe, en un documento que ofrece instrucciones detalladas a los obispos, quienes han sido los responsables de reportar las denuncias. “La Iglesia necesita procedimientos claros”, señala el documento, cuyas directrices fueron aprobadas por el papa Francisco I este mes, añadiendo que la intención no es negar todas las nuevas afirmaciones de avistamientos que surjan. “Las Reglas para proceder en el discernimiento de aparentes fenómenos sobrenaturales que ahora presentamos no pretenden necesariamente ser un control ni, menos aún, un intento de apagar el Espíritu”, señala el documento. Los reportes no se limitan a épocas pasadas. El último mes de marzo, un obispo al norte de Roma desmintió las afirmaciones de un autoproclamado vidente que decía recibir regularmente mensajes de la Virgen María a través de una estatua conocida como “La Virgen de Trevignano”. Durante casi nueve años, cientos de peregrinos se reunían el día 3 de cada mes en una colina sobre un lago para rezar a una estatua de la Virgen María y escuchar sus mensajes. Dado que las apariciones u otros avistamientos son experiencias privadas e individuales, la Iglesia no exige a los fieles que acepten la autenticidad de tales acontecimientos. “La Iglesia da a los fieles la libertad de prestar atención” o no, declaró el viernes en una rueda de prensa el cardenal Víctor Manuel Fernández, jefe de la Oficina de Doctrina del Vaticano. Pero algunas de las que el Vaticano ha respaldado, como las apariciones de la Virgen María en Lourdes, Francia, en el siglo XIX y las de Fátima, en Portugal, a principios del siglo XX, se han convertido en destinos de peregrinación y focos de fe enormemente populares y lucrativos. Una comisión de teólogos, psicólogos y canonistas concluyó este mes que no tenía una dimensión sobrenatural. Pero esa decisión no ha disuadido del todo a los fieles de reunirse en Trevignano, y Fernández dijo el viernes que la Iglesia seguiría vigilando la situación para determinar si eran necesarias medidas más drásticas. El cardenal Fernández también dijo que las nuevas normas ayudarían a la Iglesia a tomar una decisión sobre las visiones de la Virgen María que se dice que se han producido desde 1981 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina. Millones de creyentes han encontrado consuelo espiritual en Medjugorje, y hay decenas de informes de curaciones milagrosas, conversiones y llamadas religiosas, ya que los peregrinos acuden allí en gran número. Pero las aparentes apariciones también han suscitado controversia, en parte por su duración y precisa regularidad. El Vaticano ha encargado dos informes sobre los avistamientos, pero no ha publicado los resultados, y aunque el papa Francisco I ha apoyado las peregrinaciones a Medjugorje, también ha expresado sus dudas. “Yo prefiero la Virgen madre, nuestra madre, y no la Virgen jefa de la Oficina telegráfica, que todos los días envía un mensaje a tal hora”, dijo a los periodistas en el 2017. Las normas publicadas el viernes sustituyen a otras menos específicas que se redactaron en 1978 y se hicieron públicas en el 2011. Las nuevas directrices ofrecen seis posibles “conclusiones prudenciales” para los líderes de la Iglesia que investigan eventos de presunto origen sobrenatural, que van desde el rechazo rotundo a razonamientos más matizados. Ahora, los obispos que investiguen un posible suceso sobrenatural convocarán una comisión que incluya a un teólogo, un abogado canónico y un experto para “llevar a cabo un examen detallado de todos los aspectos del suceso”. El Dicasterio para la Doctrina de la Fe, órgano de control doctrinal del Vaticano, también intervendrá en cada caso. Lo más significativo es que la Iglesia ya no emitirá declaraciones que acepten el origen sobrenatural de un fenómeno. En su lugar, “frutos espirituales y pastorales y la ausencia de cuestiones críticas importantes en el evento”, la Iglesia podrá emitir una citación que, en esencia, diga que nada debe impedir al obispo “sacar provecho pastoral de ese fenómeno espiritual”, incluso promoviendo su difusión. “Es complicado, pero regular lo sobrenatural siempre ha sido complicado”, dijo David Murgia, experto en apariciones y autor de libros sobre varios casos. El documento también dice que aprovecharse de la fe de la gente debe “considerarse de particular gravedad moral”, y que si hay una “intención deliberada de mistificación y engaño con fines diferentes”, los obispos pueden imponer castigos. Fernández dijo que en algunos casos eso podría incluir la excomunión. “Como siempre, el Vaticano trata de caminar sobre una delicada línea entre reconocer que, sí, obviamente que hay beneficios espirituales que pueden venir de las apariciones”, dijo John Thavis, un experto del Vaticano y autor de The Vatican Prophecies que explica cómo la Iglesia se ocupa de estos asuntos. “Pero, por otro lado”, añadió, “hay que tener mucho cuidado, porque si algo resulta ser falso o no sobrenatural, entonces se puede decepcionar a mucha gente y dejarla dudando de por qué el Vaticano ha tardado tanto en pronunciarse sobre una aparición” expreso. Giuseppe Ferrari, secretario de una asociación de Bolonia, Italia que vigila los fenómenos sociorreligiosos, dijo que los casos de apariciones reportadas “aumentan constantemente: algunos terminan, otros empiezan”. Las redes sociales son uno de los factores por los que estos fenómenos se extienden tanto, pero muchas personas también, dijo, experimentan fragilidad y necesidad de “certeza en el más allá” puntualizó.
martes, 14 de mayo de 2024
INTRIGANTE FENÓMENO: Un anillo de vórtice fue avistado en el cielo y genero asombro en Iquitos
La tarde del último jueves, un extraño fenómeno fue avistado en el cielo de la ciudad de Iquitos - en el oriente peruano - sorprendiendo a los pobladores quienes inmediatamente registraron la escena en videos y fotos para luego compartirlo rápidamente en las redes sociales. Según las imágenes compartidas en Facebook, TikTok, Instagram, X (antes Twitter), la misteriosa figura de un anillo surcó las nubes del cielo, muy cerca de la comunidad de Barrio Florido. “El extraño objeto se elevaba de su superficie, luego giró hacia el lado derecho, incluso desafiando al viento”, dijo un usuario. El suceso causó todo tipo de reacciones en las plataformas de interacción. Algunos comentarios mencionaron que se trataría de un portal hacia otra dimensión, otros que podría ser un OVNI o incluso un agujero negro, pero no fue hasta el comunicado de los “expertos” que trataron de explicar este enigmático avistamiento. En efecto, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) indicó a través de sus canales oficiales que “esta formación circular en la atmósfera” se trataría de una pequeña combustión en superficie, “cuyas partículas contaminantes ascendieron con esa peculiar forma”, menciona el post. En el 2022, un evento similar fue registrado en los cielos del distrito limeño de Santiago de Surco cuando un aro conformado por una especie de humo negro giraba en el alto del cielo. El suceso también fue captado por varios usuarios quienes terminaron compartiendo el momento en las redes. “Parecía un número ocho gigante lo que se formaba en el cielo”, dijo un usuario en TikTok. Más tarde se conoció que se trataba de un vórtice toroidal, también llamado un anillo de vórtice, el cual se caracteriza por un movimiento de fluido giratorio, tomando forma de rosquilla, donde el flujo se desplaza alrededor de un eje central, generando un patrón toroidal. Lo que estos “expertos” no dicen es que este fenómeno - observable como los anillos de humo de un fumador - ocurre en lugares donde existen volcanes y en Iquitos no los hay. Por ejemplo, el Etna, el mayor volcán de Europa y uno de los más activos del mundo, que se eleva sobre la histórica ciudad portuaria italiana de Catania, ha comenzado a lanzar anillos de vértice al cielo, un fenómeno que se genera por la combinación de la rápida liberación de gases y la forma de la fumarola, comenzaron a subir desde un nuevo cráter que se abrió en la cumbre del Etna. Aun así, es poco frecuente. Pero estos anillos no son los únicos eventos que han sido avistados en los cielos peruanos. Hace una semana, una nube embudo oscureció parte del cielo y sorprendió a la población de Pucallpa, en la región Ucayali. Matt Nieto, meteorólogo del servicio meteorológico indicó que estos eventos atmosféricos “se desarrollan donde la inestabilidad atmosférica y humedad son significativas. El aire frio de la base de las nubes se condensa de forma giratoria. No llegan a tocar la superficie, por lo tanto no es un tornado”, explicó. En julio del 2023, una peculiar división de nubes con forma horizontal causó curiosidad entre los ciudadanos limeños. El cielo estaba despejado “casi en línea recta”, tenía una extraña “división” entre la zona nubosa y el área despejada. También, en noviembre del año pasado, el cielo de Lima se tiñó de una tonalidad que fluctuó entre naranja, rosa y morado, pese a que habitualmente la acompaña un manto gris, incluso durante primavera. El evento fue registrado el mismo día en que una lluvia inusual bañó a varios distritos de la capital, luego de una mañana soleada, lo que generó asombro e interrogantes entre los ciudadanos. Se trata de fenómenos atmosféricos que por su rareza no dejan de llamar la atención.
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