TIEMPOS DEL MUNDO
martes, 20 de octubre de 2026
ENIGMA INDESCIFRABLE: ¿Por qué nadie logra explicar la desaparición del agua en Marte?
¿A dónde ha ido a parar toda el agua que contenía el planeta? ¿Bajo su superficie o perdida en el espacio? Son preguntas que fascinan (y frustran) a generaciones de científicos... y todavía tiene más misterios de los que podéis imaginar. Porque, si fuera solo cuestión de contar gotas, los números no cuadran por ningún lado. Los científicos estiman que la era del agua líquida en el planeta rojo transcurrió hace entre 4.500 y 3.700 millones de años, en un periodo conocido como el Noeico. Según estimaciones sobre cómo llegó el agua a la superficie marciana, debió de haber suficiente, al final de esa era, como para cubrir todo el planeta con un océano de entre 150 y 250 metros de profundidad. Al respecto, Bruce Jakosky, de la Universidad de Colorado Boulder (Estados Unidos), junto con su equipo, calculó cuánta agua ha perdido Marte desde entonces y la cifra total solo suma unas pocas decenas de metros. En la actualidad, el agua cerca de la superficie marciana –principalmente atrapada en el hielo y en minerales hidratados– equivale a un océano global de unos 30 metros de profundidad. La diferencia es tan enorme, que nadie ha conseguido explicarla todavía. Jakosky presentó estos resultados en la Lunar and Planetary Science Conference en Texas, en marzo de este año. Spoiler: el misterio sigue sin resolverse. Ante semejante enigma, las explicaciones posibles no tardan en montar su propia conspiración marciana: Es posible que más agua escapara hacia el espacio de lo que predicen los modelos; Quizá existan depósitos de hielo aún por descubrir, que retengan grandes reservas de agua; Los científicos podrían estar interpretando mal la interacción entre los casquetes polares y la atmósfera marciana; Incluso podría haberse contado dos veces la misma fuente de agua por error. Jakosky sugiere que la respuesta probablemente incluya una combinación de todos estos factores, junto con mecanismos que todavía no se han identificado. ¿Cómo pudo haber agua líquida? El interrogante va más allá de saber dónde se encuentra ahora. Lo realmente sorprendente es que alguna vez pudo estar líquida. Para que la atmósfera marciana, hace cuatro mil millones de años, generara suficiente efecto invernadero que compensara la débil radiación solar de entonces, habría hecho falta una cantidad de gases imposibles según las leyes físicas. Sin ese extra de calor, Marte debería haber estado congelado de cabo a rabo. Sin embargo, las redes de valles y los cráteres erosionados apuntan a la presencia de agua líquida en el pasado. Los modelos climáticos dicen que no pudo haberla: ambos no pueden tener razón al mismo tiempo. Y es ese tira y afloja científico lo que lleva décadas sin resolverse. ¿Soluciones posibles? Una propuesta viene de los científicos atmosféricos Teresa Segura y Brian Toon, también de la Universidad de Colorado Boulder, cuyo trabajo fue publicado en la revista Science. Ellos apuntan a los 25 mayores cráteres de impacto en Marte, de entre 600 y 4.000 kilómetros de diámetro, formados hace unos cuatro mil millones de años, como pieza clave. Incluso un impacto relativamente “modesto”, es decir, un asteroide de unos 100 kilómetros de diámetro, habría liberado aproximadamente 4 × 1026 julios de energía sobre el planeta. Según los cálculos de Segura y Toon, semejante energía bastaría para desencadenar unos dos metros de lluvia global en Marte en solo unos años y para fundir tres metros de hielo. Esos episodios breves pero intensos de lluvia abrasadora seguidos de inundaciones podrían explicar la erosión masiva observada, sin necesidad de un clima cálido y estable durante milenios. Eso sí, no todos están convencidos de que la “teoría del impacto” sea suficiente. Michael Carr, geólogo planetario del Servicio Geológico de EE. UU. (Menlo Park, California), lo considera “un esfuerzo sólido”, pero duda de que explique toda la erosión visible. En cambio, Stephen Clifford, experto en hidrología marciana en el Instituto Lunar y Planetario de Houston (Texas), es más receptivo y califica la idea de “bien fundamentada”. Y aquí llega la Perseverance de la NASA para agitar la coctelera. El rover encontró minerales de arcilla en el cráter Jezero, compatibles con lluvias persistentes y la presencia de agua líquida durante miles o incluso millones de años. Por otro lado, otro equipo que estudió canales antiguos en la región llamada Noachis Terra, presentó en el 2025 nuevas pruebas de que esos sistemas fluviales eran demasiado amplios e interconectados como para haberse formado solo a partir de derretimientos breves. Según algunos expertos, las respuestas a ese misterio podrían ser las siguientes: 1.- Escape a través del espacio: La radiación ultravioleta del Sol rompe las moléculas de agua en hidrógeno y oxígeno. Al carecer de un campo magnético global fuerte, Marte fue vulnerable al viento solar que arrastró el hidrógeno ligero hacia el espacio; 2.- Atrapamiento en la corteza (minerales hidratados): Estudios recientes de la NASA indican que entre el 30% y el 99% del agua antigua no se escapó, sino que quedó atrapada químicamente en arcillas y minerales de la corteza (como las smectitas). Como Marte no tiene placas tectónicas, no puede reciclar esa agua hacia la superficie; 3.- Reservorios subterráneos profundos: Datos sísmicos (como los de la misión InSight) sugieren que grandes cantidades de agua líquida o congelada permanecen atrapadas en poros de roca a gran profundidad, entre 11.5 y 20 km bajo la superficie; 4.- La paradoja del Sol joven y débil (Faint Young Sun Paradox): El mayor conflicto teórico es que, hace unos 3.700 a 4.000 millones de años, Marte era lo suficientemente cálido y húmedo para tener ríos y océanos, pero el Sol emitía un 75% menos de energía que hoy. Las leyes físicas actuales de la atmósfera y el efecto invernadero de \(CO_ {2} \) no logran explicar cómo pudo existir agua líquida sin congelarse por completo. Los científicos siguen ajustando los cálculos porque las proporciones de hidrógeno y su isótopo pesado (deuterio) no cuadran si el agua solo se hubiera evaporado al espacio, lo que obliga a combinar múltiples hipótesis sin una conclusión definitiva. Por el momento, ninguna teoría consigue explicarlo todo lo que muestra la geología marciana. Los modelos siguen diciendo que Marte debería haber estado congelado, mientras que las propias rocas cuentan una historia muy distinta: la de un planeta húmedo. Así que, al menos por ahora, los científicos se rascan la cabeza y tratan de entender cómo diantres pueden ser ciertas ambas cosas. Quizá la respuesta… siga flotando en el aire (o más literalmente, en el espacio).

