TIEMPOS DEL MUNDO

martes, 3 de marzo de 2026

LA PROFECIA DEL CÓNDOR Y EL ÁGUILA: Cuando dos mundos se encuentran

Con la llegada al poder en el Perú de un oscuro personaje - pedófilo por añadidura -, se anunció la designación como Primer ministro de un político rastrero y oportunista (a quien no tardaron mucho en echarlo) dando a conocer que ambos asistirían a un encuentro con los pueblos indígenas de EE.UU. y Canadá - que, por lo visto, ya no se realizará - «con el propósito de tender puentes y promover la unión del cóndor y el águila», ha resurgido una antigua profecía indígena que vale la pena darla a conocer ¿vale? A través de generaciones, tribus étnicas, religiones y nacionalidades, la raza humana continúa derivando lecciones vitales de historias antiguas o profecías, algunas de las cuales usan personajes de animales. Un ejemplo de tal profecía es la 'Profecía del Cóndor y el Águila' cuyo nacimiento se puede rastrear a las comunidades sudamericanas. Esta profecía ha sido desarrollada por diversos autores como John Perkins, Danfung Dennis y Ryan Andersen, solo por mencionar algunos. Como sabéis, el cóndor y el águila son dos especies diferentes de aves con distintas necesidades de alimentación. El cóndor se alimenta principalmente de cadáveres de animales, mientras que el águila lo hace con animales vivos como roedores, peces, serpientes y otras aves pequeñas. Algunas versiones de esta profecía afirman que el camino del Águila es el camino de la mente, de lo industrial y de lo masculino, mientras que el camino del Cóndor es el camino del corazón, de la intuición y de lo femenino: “Desde los picos nevados de los Andes hasta las mesetas de piedra roja del suroeste, una historia sagrada se ha mantenido viva, susurrada a través de generaciones por los Q'ero, los Hopi, los guardianes de la antigua llama, la cual habla de dos grandes pájaros… El Águila del Norte, de mirada penetrante y alto vuelo, porta los dones de la mente: ciencia, tecnología, razón. El Cóndor del Sur, planeando bajo en vientos ancestrales, porta el corazón: intuición, alma, memoria de la Tierra. Durante mucho tiempo, el Águila se alzaría y reinaría. El mundo se inclinaría hacia la mente, la industria y el control, mientras el Cóndor se aquietaría, casi olvidado. Pero los Ancianos dijeron que llegaría el día en que ambos alzarían el vuelo juntos de nuevo... y en esa sagrada reunión, el mundo sanaría. Ese momento es ahora. La cabeza y el corazón, el Norte y el Sur, lo masculino y lo femenino, están regresando el uno al otro. Lo vemos en quienes se levantan con pasión y compasión. Lo sentimos en quienes aprenden a liderar con fuerza y delicadeza. Lo oímos en las oraciones silenciosas bajo el rugido del progreso. Algunos de nosotros ya caminan según esta profecía. El águila en una mano, el cóndor en la otra. La mente clara, el corazón abierto. Y sobre nosotros, el cielo espera, listo para que vuelen una vez más” dice en esencia la profecía. Tradicionalmente, esta se ha compartido oralmente, por lo que existen muchas versiones diferentes, cada una única para las naciones y comunidades indígenas de las que provienen. Al respecto, una versión de la leyenda del chamán quechua peruano Lauro Hinostroza - casi similar al cual hemos dado a conocer líneas arriba - afirma que los 500 años, que comenzaron alrededor del siglo XVI, serían un período en el que el estilo de vida del Águila dominaría el mundo. El Pueblo Cóndor, quienes encarnaban la sabiduría intuitiva y receptiva, sería prácticamente exterminado. La historia da testimonio de ello con la aniquilación de los pueblos indígenas, la devaluación de sus formas de vida y el grave daño causado a los ecosistemas de la Tierra durante los últimos 500 años. Agrego además que al final del ciclo, que corresponde aproximadamente a 1990, surgiría una oportunidad para que estos dos tipos coexistieran y cooperaran, avanzando hacia un futuro que honraría ambos enfoques de vida y devolvería el equilibrio a la Tierra. Esta posibilidad de un futuro sano se puede observar en el resurgimiento del interés por las creencias nativas y el retorno al conocimiento basado en la tierra por parte de muchos miembros de la cultura del Águila. “De hecho, es necesaria la síntesis creativa de estos dos caminos aparentemente irreconciliables si queremos abordar los problemas acuciantes de nuestro tiempo, como el cambio climático, la destrucción del hábitat y la pérdida masiva de biodiversidad. Necesitaremos tanto nuestro amor y compasión por la Tierra y sus criaturas, como la previsión y la tecnología necesarias para salvarlas. Solo cuando el pueblo Águila y el pueblo Cóndor aprendan a trabajar juntos y se restablezca el equilibrio, podrán volar juntos y recrear el mundo como debería ser” aseveró. Creemos que la leyenda del Águila y el Cóndor no es solo una historia más, sino un modelo moral que, mediante metáforas, señala lo necesario para crear un futuro donde toda la vida sea respetada y sagrada. Sin esta unión de cosmovisiones, quizá no haya futuro. Una forma de dar vida a esta leyenda es encontrar formas innovadoras de aplicar tecnologías para restaurar y preservar las formas de vida de las comunidades indígenas.