TIEMPOS DEL MUNDO

martes, 22 de octubre de 2024

ÁNGELES ARCABUCEROS: Una de las innovaciones más originales en la iconografía cristiana

Se conoce como ángel arcabucero a la representación de un ángel con arcabuz en lugar de la tradicional espada. Este estilo se desarrolló durante el periodo virreinal español en América del Sur. En la pintura virreinal del Perú, el tema de los ángeles se configura como uno de los más característicos de la Escuela Cuzqueña. Así, encontramos que los cuadros que los representan desarrollan este tema pictórico de un modo mucho más detallista que en el caso europeo, muestran además una gran riqueza expresiva y, en general, excelente realización. Un tipo especial de estos ángeles, que gozó una especial difusión en el siglo XVII en el Cuzco (centro de origen y única ciudad donde se produjo en grandes cantidades que se distribuyeron en la zona andina y en Europa), fue el ángel arcabucero, es decir, un ángel vestido con ropas inspiradas en las de los soldados de la época, y armado de un arcabuz. Es posible que la buena acogida que tuvieron estas obras entre los indígenas de la época se deba en parte a la facilidad con que estos pudieron identificar estos seres alados con alguna de sus antiguas deidades ancestrales, suprimidas por los españoles. Como sabéis, la mitología precolombina rendía culto a unos seres invisibles, mitad hombre y mitad ave de presa. Tenían figura de guerrero alado con cabeza de halcón, como puede verse incluso en piezas de cerámica preincaica, así como en los mantos Paracas. Durante el período incaico se les atribuyó la función de ser los espíritus tutelares del Inca y de su familia. Los misioneros jesuitas idearon la manera de transferir el culto, de esos seres imaginarios, a los verdaderos ángeles. Crearon una iconografía enteramente original, en la cual los ángeles aparecen también como guerreros alados, pero dotados de armas de fuego y ricamente vestidos. Con ello dan idea de guerreros, y a la vez sumamente poderosos y nobles, es decir, semejantes pero muy superiores. El resultado de esta trasposición fue un completo éxito: por todo el antiguo Virreinato del Perú, los indios adoptaron esta iconografía como propia, como se ve en los conocidos cuadros de la Escuela Cuzqueña. A propósito, una descripción de la vestimenta de la tipología de estos ángeles arcabuceros nos indica el exhaustivo trabajo que los pintores cusqueños realizaban: Chaqueta de brocato con anchas mangas partidas sobre camisa de lino, con mangas abullonadas ajustadas al puño, con remate de encaje y cuello rectangular, calzón ajustado hasta el muslo, medias de seda y zapatillas con moño. Terminan el lujoso atuendo una capa de fino brocato y sombrero de ala ancha adornado de plumas. Pequeñas y coloridas alas evocan las alas de algunos pájaros americanos. Demás está decir que los ángeles arcabuceros representan a arcángeles bíblicos. Aparte de los tres reconocidos por el canon bíblico (Miguel, Gabriel y Rafael) las imágenes virreinales también reciben los nombres de los ángeles apócrifos del Libro de Enoc. En efecto, podemos encontrar a Baradiel, ángel príncipe del granizo; Barahiel, ángel príncipe del rayo; Galgaliel, ángel príncipe de la rueda del sol; Kokbiel, ángel príncipe de las estrellas; Laylahel, ángel príncipe de la noche; Matariel, ángel príncipe de la lluvia; Ofaniel, ángel príncipe rueda de la luna; Raamiel, ángel príncipe del trueno; Raasiel, ángel príncipe de los terremotos; Rhatiel, ángel príncipe de los planetas; Ruhtiel, ángel príncipe del viento; Salgiel, ángel príncipe de la nieve; Samsiel, ángel príncipe de la luz del día; Zaamael, ángel príncipe de la tempestad; Zaafiel, ángel príncipe del huracán; Zawael, ángel príncipe del torbellino y, Ziquiel, ángel príncipe de los cometas. Es inevitable observar la asociación de estos ángeles del cristianismo con los dioses prehispánicos y su fuerte relación con los elementos de la naturaleza, lo que posibilitaría una recepción sincrética del culto angélico por parte de los nativos. ¿Y por qué llevan un arcabuz? Existen registros que nos indican cómo fueron vistas estas armas entre los indios. El disparo del arcabuz era interpretado, como un trueno, y por eso lo asociaban a illapa, el dios del trueno. Cronistas de Indias relatan que al escuchar los estruendos que producían las armas de fuego, creían que los españoles eran mensajeros del dios Viracocha, y por eso no los atacaban. Esto se explica porque creían que era el disparo de un espíritu celeste contra algún demonio. En el Perú, se pueden encontrar estos cuadros de ángeles arcabuceros especialmente en el Museo de Osma en Barranco, donde pueden ser apreciadas en toda su magnificencia.

martes, 15 de octubre de 2024

KAJPAMUILITI: El misterioso guardián de los bosques

Muchos son los seres que habitan el Amazonas y utilizan sus poderes para protegerlo de la destrucción del hombre. Los conocemos por el zumbido del aire, por las inexplicables sombras o extraños ruidos; los espíritus amazónicos viven en las historias de los pueblos, en los orígenes de la vida y en los relatos de los ancianos que heredan su sabiduría a las nuevas generaciones. Uno de ellos es el Kajpamuiliti, quien habita los universos mágicos de los bosques amazónicos siendo el guardián eterno del ciclo de vida de la naturaleza y que ha existido desde el inicio de todos los tiempos. Protector de los piros, habitantes nativos de Madre de Dios y Ucayali, el kajpamuiliti es un pequeño hombre regordete de grandes orejas puntiagudas y amenazantes colmillos, cuya única vestimenta generalmente es un tocado de plumas sobre la cabeza, del cual se dice que tiene la costumbre esperar al lado del camino a algún viajero que invade el territorio sagrado de los piros para aniquilarlo. Si se encuentran con uno le formulará la pregunta “¿a qué familia perteneces?” y la respuesta debe ser la correcta: Koshichiniri, que es el nombre de un pájaro de la selva y que también es la familia a la que pertenece este duende de forma tan peculiar. Entonces los recibe afablemente porque son sus compañeros, les obsequia con frutas silvestres en abundancia, les dirige hacia el término de sus viajes y les garantiza su apoyo en el trayecto. Pero si le contestan que pertenecen a alguna de las demás familias rivales, como son los manchiniri, los koshupati, los gimeniri, los sochichi, los poliriniri o los Kuirikuiri, este ser demoniaco partirá en dos el cuerpo del caminante. La única forma de escapar de su furia antes de que pueda acercarse es desnudándose inmediatamente frente al duende, quien se vuelve al otro lado para no ver los cuerpos desnudos, ya que a pesar que también anda de la misma manera, ya que es muy pudoroso. Su única misión es amparar y defender a sus compañeros los Koshichiniri, y el desaparecer a las demás familias para que solamente se quede la suya. Cabe precisar que el kajpamuiliti es temido hasta por otro ser mágico, el espíritu tutelar del chuchuhuasi. Este pequeño hombre de aspecto desagradable vive en la raíz del afrodisíaco y no está preparado para encontrarse con humanos. Si se topa con uno, lo insultará y empujará hasta cansarse y convertirse en una hoja seca. Cada planta o árbol, la tierra y el viento de la Amazonía les han pertenecido desde siempre a los espíritus que la habitan, y esto lo saben los piros. Es por ello que, al cazar y pescar, los nativos piden un permiso especial a los seres que la cuidan a través de rituales, incluso para usar la arcilla roja que se utiliza para moldear ollas o recipientes, deben pedirle autorización antes de su extracción, sino quieren ser víctimas de su ira.

martes, 8 de octubre de 2024

EXPEDIENTES SECRETOS PERÚ: La Conexión Wari

Como herederos de los Tiahuanaco, de quienes adoptaron su cultura, costumbres y religión (como la adoración del Annunaki Wiracocha, el Señor de las Báculos, que aparece en la Portada del Sol) así como su insaciable sed de oro, los Wari se asentaron en los Andes Centrales del Perú, específicamente en Ayacucho, donde fundaron un Imperio que se extendería en la costa y tierras altas entre el 450 y 1000 d.C. Centrada en su capital Huari, los Wari explotaron con éxito las diversas rutas que controlaron para construir un Estado administrado por capitales provinciales conectadas por una larga red de caminos. Sus métodos para mantener un imperio y un estilo artístico tendrían una significativa influencia en la posterior civilización inca. Los Wari fueron contemporáneos con las otras culturas del Horizonte Medio (600-1000 d.C.) y aunque eran más belicosos llegando a conquistar a los Mochica y los Nazca, eran también agricultores y construyeron canales para irrigar campos con terrazas. La estabilidad económica y la prosperidad que esto les trajo, les permitió implementar una estrategia combinada de poder militar, beneficios económicos, y una imaginería artística distintiva para forjar un imperio a lo largo del Perú antiguo. Su superior manejo de la tierra los ayudó además a resistir el período de 30 años de sequía durante el fin del siglo VI d.C., que contribuyó al declive de las culturas vecinas. Tras adoptar al Annunaki Wirakocha - un dios muy asociado con el sol, las lluvias, y el maíz: todo ello vital para las culturas que dependían de la agricultura y los caprichos de un clima inseguro - lo transformaron en un ícono ritual presente en los textiles y cerámica, difundieron su propia iconografía y dejaron un último legado en el arte andino. La capital en Huari (25 km al norte de la moderna Ayacucho) está ubicada a una altitud de 2800 m y se extiende sobre 15 km cuadrados. Al principio estuvo establecida alrededor del 250 d.C. y eventualmente tenía una población posiblemente tan grande como de 70.000 habitantes en su punto más alto. Huari muestra rasgos típicos de la arquitectura andina: estructuras rectangulares cerradas por muros que a su vez se pueden dividir en laberintos de compartimentos. Las murallas de la ciudad son enormes (hasta 10 m de altura y 4 m de grosor) y están hechas de piedras, en gran parte sin trabajar, puestas con un mortero de barro. Los edificios tenían dos o tres plantas, los patios estaban alineados con piedras. Los pisos y los muros de los edificios eran generalmente cubiertos con yeso y pintados en blanco. Existe poca distinción en la arquitectura wari entre los edificios públicos y privados, y escasa evidencia de planificación urbana. Un palacio real, sin embargo, ha sido identificado en la sección noroeste de la ciudad, el área más antigua de habitación y que es llamado Vagachayoq Moqo. Hoy un templo en ruinas estaba localizado en el Moraduchayuq compuesto al sudeste de la ciudad. Fue construido en el siglo VI d.C. y tenía partes subterráneas con toda una estructura que alguna vez estuvo pintada en rojo. Como otras construcciones del sitio, fue destruido de manera deliberada y quemado ritualmente. La ciudad parece haber sido abandonada en el 800 d.C. por razones desconocidas. Aunque las causas exactas del declive de su civilización son materia de especulaciones, el rango de teorías va desde la sobreextensión del imperio hasta otro período de sequía extendida en el siglo IX d.C. e incluso una rebelión de sus súbditos, agobiados por sus exorbitantes exigencias de oro. Cualesquiera que sean las razones, la región retornó a una situación de gobiernos fragmentados por varios siglos, que posteriormente fueron conquistados uno por uno por los Incas. El legado más duradero de los Wari es su estilo artístico, que no solo influenció a sus contemporáneos sino también a los reinos locales como los Lambayeque y los Caxamarcas, que surgieron tras su desaparición y aún más tarde, a los Incas. Es más, muchos de los caminos construidos por los Wari fueron usados también por los incas dentro de su extenso sistema de caminos, así como el gran número de terrazas wari para la agricultura. Tras el saqueo de su capital, Huari, esta fue abandonada por siglos. Redescubierta a mediados del siglo XX, las primeras excavaciones comenzaron en la década de 1940 y hoy siguen revelando la riqueza y el poder que una vez disfrutó una de las culturas andinas más importantes. ¿Y qué hay de su relación con los Annunakis? Todo comenzó con la llegada a la Tierra, hace muchos miles de años, de los Anunnaki (también conocidos como reptilianos; tecnológicamente muy avanzados, pero sin conciencia o espíritu), quienes se cruzaron con las criaturas más evolucionadas en la Tierra en ese momento, para crear la raza humana y ponerla a trabajar en la función que a ellos les interesaba fundamentalmente: extraer oro de las entrañas del planeta. Se trata de uno de los materiales más escasos de este universo y la Tierra es especialmente rica en él. El oro sólo se crea, con la plata y el platino, por la enorme presión y calor causados por el estallido de una supernova. Se cree que los Anunnakis necesitan de ese oro para espolvorearlo en la tropósfera alrededor de su planeta amenazado por los rayos de su sol (que sería una protección tipo “esfera de Dyson”). Desde su origen, los humanos se han dedicado a la labor central que tenía milenariamente asignada: extraer y atesorar oro. Ergo, nuestras otras muchas ocupaciones humanas no son más que entretenimientos y distracciones. No somos sino una raza de esclavos que a veces tienen la audacia de creerse “libres”. Se tiene conocimiento que la presencia los Anunnaki está registrada desde los tiempos sumerios (hace casi nueve mil años). ¿Pero de donde provienen? Al parecer de Nibiru, un enigmático planeta del cual se afirma que orbita nuestro Sol y cada tres mil 661 años tiene su mayor punto de aproximación a la Tierra, a la cual supera varias veces en tamaño (desde tres hasta ocho, según diversas estimaciones).Pero Nibiru es en realidad sólo una “nave madre” de los Anunnakis, quienes se aprestan a subirse en ella como primer paso rumbo a su planeta mucho más lejano, para llevarse todo el oro que los esclavos (o sea nosotros) hemos logrado conseguir desde tiempos ancestrales. Según Zecharia Sitchin (1920-2010) los Anunnaki llegaron a la Tierra para someter a la humanidad. En concreto, habrían esclavizado a los sumerios con el propósito de obligarlos a trabajar en las minas de oro. Como la antigua Mesopotamia no disponía de yacimientos de este metal y el oro usado por los sumerios para fabricar objetos de lujo procedía de zonas lejanas, los Annunakis procedieron a “colonizar” territorios cada vez más remotos en busca del áureo metal. Es así como llegaron a América del Sur, específicamente a Tiahuanaco, desde el cual se expandieron en el continente sometiendo a los naturales, “civilizándolos” y a cambio, obligándolos a extraer oro, para que una vez acabado, seguir su camino y continuar con su labor expoliadora. Esto al parecer motivo continuas sublevaciones de los pueblos subyugados, una de las cuales propicio la caída de los Wari y la desaparición de su imperio. Tras su abrupto final, a los Annunaki no les quedo otra alternativa que seguir su viaje acompañando a la clase dirigente derrocada llegando así al Cuzco, donde fundaron otra civilización que sería la más grande que se forjo en aquellas tierras, el Imperio Inca, cuya relación con esos seres celestiales será parte del último capítulo de esta serie.

martes, 1 de octubre de 2024

PLANETAS INTERESTELARES: ¿Cuántos de ellos existen en el universo?

A diferencia de los exoplanetas, que giran alrededor de una estrella, los llamados interestelares son planetas rebeldes, errantes, solitarios, “huérfanos” expulsados de sus orbitas y que vagan por el universo. Son los nómadas que flotan libremente en nuestra galaxia, a la deriva en el espacio interestelar. Un nuevo estudio dado a conocer por Space, sugiere que hay muchos más de estos mundos sin ataduras que de mundos estelares. Así que no estamos hablando de miles de millones, sino de billones de posibles planetas rebeldes en nuestra galaxia natal, la Vía Láctea y como no emiten ninguna luz, su localización se hace muy difícil. El 19 de julio del 2023, investigadores de la NASA y la Universidad de Osaka de Japón calcularon cuántos planetas rebeldes podría encontrar la próxima misión del Telescopio Espacial Romano Nancy Grace. Dijeron que el telescopio, cuyo lanzamiento está previsto para mayo del 2027, podría descubrir hasta 400 planetas rebeldes de la masa de la Tierra. El nuevo estudio incluso ha identificado su primer candidato a planeta rebelde con masa terrestre, el segundo planeta de este tipo encontrado hasta ahora. Ya sabemos de la existencia de bastantes planetas rebeldes que no tienen el tamaño de la masa de la Tierra. Por ejemplo, una publicación de enero del 2022 , informo entre 70 y 170 descubrimientos de planetas rebeldes, todos ellos aproximadamente como el planeta más grande de nuestro sistema solar, Júpiter. Pero este nuevo estudio sugiere una cantidad total de billones de planetas rebeldes solo en nuestra galaxia. Son muchos más de los que se creía anteriormente. El coautor David Bennett , científico investigador senior del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, dijo : “Estimamos que nuestra galaxia alberga 20 veces más planetas rebeldes que estrellas, billones de mundos vagando solos”. Los hallazgos del nuevo estudio se basan en una encuesta de nueve años llamada Observaciones de Microlentes en Astrofísica (MOA), realizada en el Observatorio de la Universidad Mount John en Nueva Zelanda. Las observaciones de microlente gravitacional ocurren cuando un objeto, como una estrella o un planeta, se alinea casi perfectamente con otro objeto del fondo. El objeto más cercano desvía la luz proveniente del objeto más distante, actuando como una especie de lente natural. Esto se debe a que la masa del objeto más cercano distorsiona la estructura del espacio-tiempo. Takahiro Sumi de la Universidad de Osaka y autor principal del artículo con una nueva estimación de los planetas rebeldes de nuestra galaxia, afirmó que: “La microlente es la única manera de encontrar objetos como planetas flotantes de baja masa e incluso agujeros negros primordiales. Es muy emocionante utilizar la gravedad para descubrir objetos que nunca podríamos esperar ver directamente”. Así que el nuevo estudio sugiere que debería haber muchos más planetas rebeldes del tamaño de la Tierra de lo que se pensaba anteriormente. De hecho, el estudio sugiere que los planetas rebeldes más pequeños podrían ser más comunes que los planetas rebeldes grandes. Como señaló Sumi: “Descubrimos que los planetas del tamaño de la Tierra son más comunes que los más masivos. La diferencia entre las masas promedio de los planetas que flotan libremente y los que se encuentran en estrellas es una clave para comprender los mecanismos de formación planetaria”. Los científicos dijeron que dado que estos planetas son más pequeños y livianos, podrían ser arrojados más fácilmente al espacio por interacciones gravitacionales en sus sistemas solares originales. Precisamente, el próximo telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA, cuyo lanzamiento está previsto para mayo del 2027, será una nueva y poderosa herramienta para encontrar más de estos mundos flotantes. Naoki Koshimoto de la Universidad de Osaka, quien dirigió el artículo que anunciaba la detección de un candidato a mundo rebelde de masa terrestre, dijo: “El telescopio será sensible a planetas rebeldes incluso de menor masa, ya que los observará desde el espacio. La combinación de la visión amplia y nítida de Roman nos permitirá estudiar los objetos que encuentre con más detalle de lo que podemos hacerlo utilizando únicamente telescopios terrestres, lo cual es una perspectiva emocionante”. Y los investigadores dijeron que el telescopio podría encontrar mucho más de lo que las estimaciones anteriores creían posibles. Antes, los científicos estimaban que encontraría unos 50 planetas rebeldes de la masa de la Tierra. Pero en el nuevo estudio, ese número ha aumentado sustancialmente, a 400. Además, el telescopio japonés del Experimento de Microlente Infrarroja de Foco Principal (PRIME), en el Observatorio Astronómico de Sudáfrica en Sutherland, complementará las observaciones de Roman. A diferencia de Roman, observará en longitudes de onda del infrarrojo cercano. Se necesitarán tanto PRIME como Roman, ya que cada evento de microlente solo puede ocurrir una vez. Pero los eventos de microlente también toman tiempo. Por lo tanto, las observaciones simultáneas son fundamentales. Koshimoto explicó: “Una señal de microlente de un planeta rebelde puede tardar desde unas pocas horas hasta aproximadamente un día, por lo que los astrónomos tendrán la oportunidad de realizar observaciones simultáneas con Roman y PRIME. Las observaciones simultáneas también permitirán a los astrónomos medir las masas de estos planetas nómadas mejor que nunca”. Estudios anteriores ya han insinuado cómo podrían ser algunos de estos mundos. Si bien, los planetas interestelares generan poco calor y no son calentados por una estrella, David J. Stevenson teorizó en 1998 que algunos objetos del tamaño de un planeta a la deriva en el espacio interestelar podrían sostener una atmósfera espesa que no se congelaría. Propuso que estas atmósferas serían preservadas por la opacidad de la radiación infrarroja lejana inducida por la presión de una atmósfera espesa que contiene hidrógeno. En el 2018, los astrónomos descubrieron evidencia de un gran planeta rebelde con auroras salvajes. Otro estudio realizado en el 2021 sugirió que las lunas de planetas rebeldes podrían ser buenos lugares para buscar vida. En algunas circunstancias podrían incluso tener agua líquida. El año pasado, Irina K. Romanovskaya (Irina Mullins), profesora de física y astronomía en el Houston Community College System, incluso sugirió que “los planetas rebeldes podrían ser destinos ideales para los extraterrestres que colonizan la galaxia”. Es de esperar que en el 2027 encontremos más de estos enigmáticos mundos.

martes, 24 de septiembre de 2024

TACAYNAMO: El conquistador que se convirtió en Dios

Tacaynamo fue el fundador y primer gobernante del Imperio Chimú (1000 -1470) quien habría venido de lejanas e ignotas tierras, implantando un estado despótico, militarista y de gobierno hereditario. Cabe precisar que de este misterioso personaje solo se tiene conocimiento gracias a una crónica escrita en 1604, cuyo autor es anónimo, en la que habla de que “No se sabe de dónde hubiese venido”, “dio a entender que era gran señor”, Vino en “balsa de palos…”,“…el cual había sido enviado a gobernar esta tierra… de otra parte del mar”. Sin embargo, algunos autores como Federico Kauffman Doig han planteado que su procedencia sería de Tumbes ya que se menciona una “balsa de palos”, además que usaba en ceremonias “polvos amarillos” y “vestía paños de algodón con que traía cubierta las partes vergonzosas” (taparrabos) que el autor afirma que son tradicionales de donde el gobernante veía y que fueron muy usadas en esas regiones. Al parecer, reunía poderes tanto políticos como sacerdotales, quien a su llegada habría empezado a construir la ciudad de Chan-Chan como la capital de su imperio, la cual consta de diez ciudadelas, el mismo número que el de los gobernantes Chimú hasta ser conquistados por los incas en 1470, por lo que se supone que cada una de las cuales habría sido construida por los gobernantes que sucedieron en el trono. Por cierto, fuera de la crónica citada no se sabe nada más de Tacaynamo, del cual hay que señalar además la interesante semejanza de esta leyenda con la de Naylamp, el mítico fundador del reino Lambayeque, y que al igual que él, a su muerte a Tacaynamo le salieron alas y se elevó al cielo. Su sucesor fue su hijo Guacricur, con el que empezarían las conquistas, forjando un imperio que se extendió en una larga franja costera que iba desde Tumbes por el norte hasta Lima en el sur, donde levanto a Fortaleza de Paramonga para proteger su territorio. Se atribuye al obispo de Trujillo Carlos Marcelo Corne, fundador del seminario de esa ciudad, el haber hecho conocer la llegada a las costas de Pacasmayo de un personaje llamado Tacaynamo el cual se asentó en el valle del Chimor y lo conquistó. A Guari-Caur le sucedió en el gobierno su hijo Nancen-Pinco, quien extendió las fronteras de su reino, aunque no pudo conquistar la sierra, debido no solo al clima frio al que no estaban habitados, sino también a la fuerte resistencia que encontró. De Nacen-Pinco se sucedieron hasta media docena de reyes - de los cuales la crónica no menciona sus nombres - hasta llegar a Michancaman V en cuyo tiempo el imperio logro su mayor extensión, pero también fue el último de su dinastía al ser conquistado por los Incas, cuyas huestes al mando de Túpac Yupanqui, derrotaron a los Chimú quienes al negarse a rendirse fueron ejecutados en nada, mientras que ChanChan termino saqueada e incendiada. En cuanto a Minchancaman V, capturado en su huida, fue obligado a presenciar la destrucción de su capital, así como la muerte de su familia y sus partidarios a manos de los invasores, siendo posteriormente llevado prisionero al Cuzco en donde lo casaron con una matrona de sangre imperial y recluido en un palacio a las afueras de la capital inca bajo férrea vigilancia, donde murió de melancolía al poco tiempo de su llegada. Se dice que los incas se sorprendieron por el oro que relucía en abundancia en sus templos y palacios, en forma de estatuas y como adornos de su clase dirigente, por lo que se decidió que los orfebres que fabricaron aquellas maravillas, fueran traslados con sus familias al Cuzco, donde desde entonces trabajaron para los incas y hacer del Coricancha aquel famoso templo tan celebrado por los españoles, quienes fundieron las estatuas de oro macizo de sus dioses, así como las gruesas y pesadas planchas del reluciente metal que enchapaban sus paredes, por lo que se puede deducir que el oro del Coricancha en realidad era de origen Chimú, producto del saqueo y destrucción de su capital. Convertido el otrora Imperio Chimú en un Estado títere, a partir de entonces se sucedieron una serie de reyes vasallos como Chumun-Caur, Guaman Chumu y Anco Coyuch, quien al morir no dejó sucesión, por cuyo motivo entro a reinar su hermano Caxa Cimcim, en cuyo tiempo llegaron los españoles con los cuales se alió para luchar contra los incas y posteriormente recibió el bautizo, tomando el nombre de Martín, siendo sepultado al morir en la iglesia de Santa Ana. Así llego a su fin aquella nación fundada por el mítico Tacaynamo, cuyo verdadero origen se pierde en la noche de los tiempos.

martes, 17 de septiembre de 2024

ALIENÍGENAS EN LAS PROFUNDIDADES: Ocultos secretos en los océanos

Hace unos años atrás, los tripulantes de un buque mercante frente a las costas del sur del Perú, observaron unas extrañas luces que se sumergían en el agua y luego volvían a salir, volando en distintas direcciones y a toda velocidad, lo que ninguna nave fabricada por los humanos puede hacer. Agregaron que el fenómeno duro alrededor de una hora. ¿Qué fue lo que vieron? En la madrugada del 25 de agosto del 2018 a la altura de Ica se vio un fenómeno singular. En efecto, un buque mercante que había salido del Callao, navegaba sin novedad, cuando de un momento a otro, frente a los ojos de los dos hombres que venían a bordo - el primer oficial y el segundo - unas luces emergieron desde el mar y volaron en diferentes direcciones en el horizonte. Tras observar al OVNI hacer esos movimientos imposibles, una vez llegados al puerto, informaron a las autoridades correspondientes, quienes sospechosamente archivaron el suceso. Pasado un año del citado avistamiento, salieron a la luz testimonios de los oficiales que lo vieron. En uno de los documentos a los que accedió este medio se expone el caso de un “avistamiento de luces en navegación”, tal como lo titularon. Allí se describe que la tripulación del buque divisó en el cielo sobre la banda babor, sin poder precisar distancia, pero a lo lejos en el horizonte, “luces que tenían la apariencia de bengalas con paracaídas”. Según los testimonios, ambos habían consultado si había algún buque en cercanías que se hallara en emergencia, pero la respuesta había sido negativa. Tampoco había aeronaves volando por la zona. “Gracias al uso de prismáticos, desde el control observaron luces en forma de estrellas, que iban y venían con movimientos rectilíneos hacia arriba, hacia abajo, en forma inclinada y a la vez se entrecruzaban, aparecían y desaparecían”, describen. Asimismo pudieron ver como un objeto similar salía de las profundidades del mar, uniéndose al resto de luces. El capitán del barco, cuyo nombre es preservado en los documentos oficiales, fue requerido por puente de mando y reportó “luces de colores saliendo del mar”. No es la primera vez que suceden estos hechos tanto en el Perú como en el resto del mundo, ya que fueron apreciados en distintas circunstancias, siempre entrando y saliendo de mar, como si tuvieran bases submarinas en el fondo de los océanos. No es de extrañar que en los últimos años, avistamientos de este tipo propiciaran un cambio de denominación. Así, la conocida terminología de objetos voladores no identificados (OVNI) se reemplazó por el acrónimo UAP “unidentified anomalous phenomenon” (fenómeno anómalo no identificado). Dentro de esa categoría, también tienen lugar los objetos que, como aquel reportado en agosto de 2019, se pueden sumergir en el mar y luego volar por los aires. El audio de la tripulación durante esa madrugada da cuenta de lo que vieron los testigos: “Ahora aparecen otra vez en el cielo, hacen un trayecto de no sé cuántas millas, desaparecen y luego vuelven a aparecer en el horizonte, eran 8 luces brillantes. Ahora se ven solamente tres, a veces dos que van y vienen, en el mismo trayecto. Ahora parecen una estrella”, notificó el primer oficial a bordo del buque. Los escépticos sugieren que fuera algún cometa o de que se tratara de chatarra espacial. Pero ninguna de esas hipótesis explica el movimiento de aquel objeto que, según dicen todos los testigos, era capaz de adentrarse en el agua y de volar en distintas direcciones. “Yo fui testigo y sé muy bien lo que vi. Me la paso en el mar más de 320 días por año y sé que no era nada de lo que dicen”, dijo uno de los testigos que vio con sus propios ojos el evento. “Es algo maravilloso ver un espectáculo así. Yo no creo que sean meteoritos ni chatarra espacial. Tenía trayectoria y volaba a 90 grados. Nosotros hemos visto cosas, pero nunca vimos un evento tan claro como esa noche. Fue muy nítido. No sabría precisar el tiempo que transcurrió. Quizás fueron cinco minutos, pero a nosotros nos pareció media hora o una hora”, comentó. Ante este tipo de relatos, la primera reacción obvia es el escepticismo, buscarle una explicación racional. Por eso, en general, los pilotos de avión o los capitanes de barco prefieren callar sus experiencias “paranormales” y evitar que los tilden de “locos”. Al día siguiente del suceso, los dos oficiales a bordo del buque fueron llamados a declarar. En las testimoniales, que se difundieron recién ahora, tanto las identidades de ellos como de quien los interrogó fueron preservadas. Todos los nombres figuran tachados.“ ¿Distancia estimada desde el buque al lugar de las luces?” preguntó el interrogador. “No lo puedo precisar, pero las mismas presentaban características similares a las de una bengala y su comportamiento o movimiento era igual al de fuegos artificiales” respondió uno de los tripulantes. “¿Cuáles eran las condiciones climáticas en el mar al momento del avistamiento?” les repregunto. “Eran buenas” contestaron. “¿Durante cuánto tiempo se observaron las luces?” insistió. “Durante 30 minutos, pero no eran constantes, sino que aparecían y desaparecían en intervalos de cinco minutos aproximadamente” fue la respuesta. “¿Qué características presentaban y en qué sentido se movían?” añadió. “Eran de color naranja y salían desde la superficie hacia el cielo y como que se iban apagando. Luego eran blancas y se movían en distintas direcciones zigzagueantes”. Los relatos coinciden en su esencia. Solo hay unas pequeñas diferencias entre los testimonios: algunos dicen que el evento duró 30 minutos, otros que lo vieron durante una hora e incluso dos. Los dos tripulantes respondieron que no llegaron a tomar imágenes ni videos del evento. Aseguraron que no había aeronaves ni buques en los alrededores, que las luces se mantenían a la misma distancia sobre el horizonte y uno de ellos aclaró que volaban, a ojos del observador, unos 40 grados hacia arriba. Uno de los testigos, que prefiere que no se difunda su nombre y apellido, alude en forma simpática al fenómeno. “Nuestros amigos de las estrellas”, dice en referencia a que es más usual de lo que uno cree percibir sucesos extraños en la inmensidad del océano. Pero este caso, asegura, fue distinto. ”Las luces salían del agua, recorrían largas distancias y volvían al centro de nuestra visión. Se movían para todos lados: para arriba, para abajo, para los costados, a una velocidad inimaginable, muy rápido. Se metían y salían del agua. Estamos acostumbrados a ver aviones, satélites, pero nunca vimos algo que se moviera así”. Las luces, considera, “no se veían amenazantes”. Al principio le resultaba extraño, lo desconcertaba cómo se movían en el cielo de un lado a otro sin razón aparente, pero insiste: “Esto era distinto. Se metían y salían del agua a una velocidad increíble”. Han pasado algunos años del hecho, y fuera del interrogatorio todo quedo allí. ¿Qué eran esas luces? Seguramente nunca lo sepamos.