TIEMPOS DEL MUNDO

martes, 7 de abril de 2026

¿VISITANTES DE LEJANOS MUNDOS?: Fotografían un OVNI en los cielos de Huaraz

Era el año de 1986, y un corresponsal del desaparecido diario limeño El Nacional logró fotografiar en el mes de julio un OVNI sobre la ciudad de Huaraz (ubicado en el departamento de Ancash, al norte de Lima), Se trataba de Raúl Flores Díaz, un periodista nato y con mucha experiencia que lo hacía llevar siempre su cámara fotográfica en mano, cuando tuvo la oportunidad de observar a un objeto volador de forma extraña sobre el cielo azul de esta ciudad. Flores sólo atinó a apuntar el objeto y disparar, aunque por la rapidez la foto no fue bien enfocado, por lo que no se descartó en ese tiempo que la misma era real, sobre todo teniendo en cuenta la trayectoria del corresponsal de dicho diario. He aquí su relato del hecho: “Estoy cuajado en estos asuntos y no me he imaginado nada. En mi tierra el cielo es muy azul y de repente se torna muy oscuro, las nubes viajan rápidamente entre las dos cordilleras, nosotros miramos siempre el espacio, es parte de nuestro pasado, de lo que vendrá ese cielo tiene sorpresas, tiene objetos de distinto tamaño de distinto color. Yo he visto cosas… Aquella mañana el cielo estaba encapotado, yo había ido a buscar al Ingeniero Castillo gerente de promoción de Corde-Ancash. El lugar se llama Pataz y ahí de paso, iba a visitar la Feria Regional de Ancash, ya que mi propósito era recabar información del evento y me adelanté a para estar a tiempo en el lugar dónde se llevaría a cabo una conferencia de prensa. Por ese motivo, llevé mi cámara fotográfica lista para tomar muchas vistas. En un momento y al encontrarme en campo abierto un obrero señaló el cielo y en voz alta dijo: “Miren lo que hay allá arriba” En un instante observé que algo cruzaba el espacio velozmente, por lo que mi instinto periodístico me hizo apuntar inmediatamente mi cámara y disparé hasta cuatro vistas seguidas. Sin embargo, el extraño objeto ya había desaparecido por el oeste. En tanto, el ingeniero Castillo apenas había notado el fenómeno, pero yo estaba consternado y el obrero había quedado estupefacto. No podíamos hablar. El objeto tenía como una forma de olla de un color entre plomo y blancuzco. Después de un momento silenciosamente nos separamos. Uno siente como si hubiera visto algo sagrado y misterioso y le queda una sensación de vacío, de cierta satisfacción y temor la emoción es intraducible. Las fotos eran lo de menos” aseveró. “Estuve pensando todo el día en lo que había visto. Desde niño había sido testigo de objetos luminosos que flotaban en el cielo, que a primera vista podrían haber sido satélites que orbitan alrededor de la Tierra, sin embargo, se movían de un lado para otro a gran velocidad, algo que ningún artefacto creado por el ser humano es capaz de hacerlo, por lo que me convertí desde entonces en un firme creyente de los OVNIS y de que existe vida en el universo. Al día siguiente de mi regreso de Pataz revelé las fotos y sin darle mayor importancia a aquellas vistas fui descubriendo que de las cuatro tomas que hice, sólo la segunda ya comenzaba a representar el objeto que yo había visto el día anterior, la tercera es la más nítida y allí se observa la nave con forma de sombrero en medio de las nubes cargadas en medio de la inmensidad del cielo. Ahí está la prueba para no dudar más de la existencia de los extraterrestres” me dije. “El encuentro del día anterior, quedo como una prueba irrefutable de que hay vida más allá de vuestro planeta” expresó. Cabe precisar que este avistamiento no es el único en la zona, ya que se sabe que desde tiempos in memoriales, la Cordillera Blanca es continuamente ‘visitada’ por naves alienígenas vaya a saber uno con que propósito. Tal vez tengan sus bases ya sea en el interior de la cadena de montañas o en las lagunas que las rodean, y al ser por lo general lugares de difícil acceso, son el lugar perfecto para mantenerse lejos de cualquier contacto humano ¿No os parece?