TIEMPOS DEL MUNDO

martes, 24 de febrero de 2026

KUCHI: El puerco caviar

Por cierto, no nos referimos a ese cerdo inmundo de Rafael López Aliaga quien acaba de entregar el Perú al comunismo, sino a una monstruosa criatura del cual se dice que desde tiempos inmemoriales habita en los lugares más recónditos del Amazonas y de los Andes orientales, que tiene gran parecido a un puerco - cochino, chancho, cerdo, gorrino, marrano, o como quieran llamarlo – aunque es sabido que los porcinos recién llegaron a las Americas en el siglo XVI con los españoles, por lo que quizás se refieran a los tapires, que a primera vista se le parecen mucho, aunque cabe destacar que estos solo se encuentran en el Amazonas. En cuanto al nombre que le han dado los nativos, kuchi (que en lengua quechua significa puerco) cuenta el Inca Garcilaso de la Vega en sus Comentarios Reales de los Incas, que los nativos vieron que los españoles llamaban “coche”, “coche” a los cerdos que trajeron de Europa, por lo cual ‘quechuizaron’ esa frase y así nació el nombre cuchi para denominarlos, tanto a los gorrinos como a esa infernal criatura conocida desde muy antiguo, ya que desconocían como se llamaba originalmente. Se dice que es un animal de patas hendidas, y por ello se le ha comparado con los tapires, aunque hay quienes que pueda sr en realidad un ejemplo superviviente del pleistoceno. Cuando los exploradores españoles en busca de El Dorado - la mítica ciudad inca hecha de oro oculta en la Amazonia - se internaron en el bosque, vieron en una ocasión a una criatura escurridiza entre la agreste vegetación “que se parecía un cerdo, pero con colmillos como los jabalíes” pero cuando lo quisieron cazar, desapareció rápidamente y no lo vieron más. Aunque se rumoreaba desde ese entonces la existencia de un corpulento cuadrúpedo en la selva, el kuchi se hizo famoso gracias a un avistamiento años más tarde, aparentemente ocurrido durante otra de las muchas expediciones que se dieron en la selva. Los rumores sobre la existencia de un gran cuadrúpedo, se basaban invariablemente en descubrimientos de huellas y estercoleros muy grandes, más grandes de lo que plausiblemente podrían haber dejado los jabalíes. Sin embargo, la primera descripción científica posible del propio kuchi fue publicada durante la expedición franco - española de Le Condamine (ocurrida entre 1735- 1744), quien escribió en sus diarios: “Vi un cerdo muy grande, cuya altura en el tronco de un árbol era de más de seis pies. No pude obtener ninguna otra información de ellos, excepto que la bestia era muy rara, pero fueron bastante precisos en su afirmación. Prometí montones de perlas de vidrio y cuchillos a quien me trajera algo de ese gran animal, pero nadie lo hizo, ya que decían que devoraba humanos”. En esa misma expedición se reportaron numerosos indicios de un gran animal, incluyendo huellas extensas a la orilla de los ríos, pero no lo volvieron a ver. El kuchi se hizo famoso años más tarde, cuando unos caucheros dijeron haberlo visto en 1906, rondando el campamento, por lo que le dispararon, aunque se dio a la fuga, regresando en horas de la noche. “Escuchábamos sus feroces aullidos, pero nadie quiso ir en su busca, por lo que prendimos grandes fogatas que lo mantuvo lejos de nosotros. Al día siguiente al amanecer, había desaparecido, pero siempre regresaba al anochecer. Todo ese tiempo que estuvimos trabajando allí casi no pudimos dormir” contaron a un diario local. Como podéis imaginar, estas criaturas no solo fueron vistas en la selva sino también en la cordillera, acechando a los pastores para robarles su ganado, quien con sus garrotes los mantenían a raya. “Es más, no tenían miedo a los perros y si podían se los llevaban a ellos también” indico un testigo. Todavía se contaban historias de estas criaturas demoniacas en 1969, pero eran exageradas, describiendo "sus enormes colmillos de aspecto temible que pueden matar a un hombre y darse un festín con sus entrañas". Como señalamos líneas arriba, se les ha comparado tanto con los cerdos como con los tapires. Su pelaje se describe como oscuro, posiblemente negro, con patrones más claros descritos variablemente como "marcas similares a patrones" o "rayas blancas y negras", y tiene un "hocico largo" o "una nariz como un tapir". Su cola es "como un caballo", y sus pezuñas se describen como hendidas; Este detalle se basa principalmente en huellas, pero también aparece en la descripción que un testigo ocular, quien lo describió alimentándose de hierbas y alega que producía un sonido largo y agudo, como los cerdos. Desde entonces, sus apariciones han sido cada vez más escasas, desconociéndose el porqué. Quizás como el avance del hombre desforestando cada vez mas los bosques lo obliga a guarecerse en los lugares más aislados e inaccesibles del Amazonas, por lo que casi no sabe nada de ellos. ¿Se logrará desentrañar el misterio de su existencia alguna vez? Solo el tiempo lo dirá. (Una aclaración, en lo relativo a ser denominado “caviar” es porque es tan repulsivo y despreciable como Porky, vendido en cuerpo y alma a los enemigos del Perú ¿No os parece?)