TIEMPOS DEL MUNDO

martes, 27 de diciembre de 2016

¿UNA SEÑAL DEL FIN DE LOS TIEMPOS?: La sangre no licuada de un ‘santo’ anuncia grandes catástrofes para el 2017

Poco se sabe sobre la vida de San Genaro, patrón de Nápoles. Sin embargo, los acontecimientos que siguieron a su muerte le han convertido en una figura enigmática. Los registros indican que Genaro se convirtió en sacerdote a la temprana edad de quince años y, finalmente, obispo de Nápoles a los veinte. Durante su mandato, fue detenido por ocultar a cristianos perseguidos por el emperador romano Diocleciano. Existen varias leyendas de los más disparatadas sobre el obispo y su muerte. Uno de estos relatos ficticios es que cuando los soldados de Diocleciano finalmente detuvieron a Genaro y lo arrojaron a los osos en el Anfiteatro de Pozzuoli, estos se negaron a atacar al obispo. Otros dicen que los soldados romanos intentaron ejecutarlo colocándolo en un horno, pero no consiguieron encender el fuego. Lo cierto es que el obispo Genaro fue decapitado en el año 305 d.C. en Pozzuoli y no hubo ‘milagro’ que lo salvara. Luego de su muerte, una mujer llamada Eusebia recogió la sangre del obispo en frascos. Estos frascos llenos de sangre todavía existen y se han convertido en una ‘reliquia’ sagrada. Y se dice que desde 1389, la sangre seca de San Genaro licua milagrosamente durante la celebración anual el 19 de septiembre, y el sábado anterior al primer domingo de mayo. La celebración anual tiene lugar en la Basílica de Santa Clara, Nápoles. Cada año, una multitud de fieles se reúnen para ver y rezar sobre los frascos sellados de la sangre seca de San Genaro. Los creyentes rezan con la esperanza de que la sangre se licue, haciendo que el 'milagro' se cumpla una vez más. Pero si la sangre no se licua, entonces es presagio de grandes catástrofes e incluso del fin de los tiempos. Y esto es lo que ha ocurrido. Líderes religiosos han comenzado a rezar luego de que la sangre de San Genaro este año no se licuara, por lo que anuncia una gran catástrofe para el próximo año. Sin embargo, el abad de la capilla de los tesoros en la Catedral de Nápoles, monseñor Vincenzo De Gregorio no cree que se trate una señal de calamidades o desgracias. “No hay que pensar en calamidades o desgracias”, dijo De Gregorio. “Nosotros somos hombres de fe y debemos seguir rezando.” Como hemos comentado anteriormente, la ceremonia de la sangre de San Genaro se celebra varias veces al año. El 16 de diciembre, según la tradición cristiana, coincide con el día de 1631 en el que supuestamente el santo intervino para que la ciudad de Nápoles no fuera afectada por la erupción del volcán Vesubio. El 'milagro' consiste en que la sangre seca en el interior de los frascos, se convierta en completamente líquida tras varios minutos, llegando a cubrir todo el vidrio. En ocasiones el proceso de licuefacción puede durar horas, incluso días o no sucede nada como en esta ocasión. Y si no se produce el 'milagro' de la licuefacción, entonces anuncia un gran desastre para los próximos meses y años. En 1939 la sangre no se licuó, y en ese mismo año comenzó la Segunda Guerra Mundial. Tampoco en 1980, y ocurrió el terremoto de Irpinia, donde murieron más de 2.900 personas. Todo parece indicar que este 2017 será un año convulso, con dramáticos cambios en la política mundial y con graves catástrofes de todo tipo. Para unos son simples coincidencias, pero para otros son señales del fin de los tiempos ¿Alguien puede creerlo?