TIEMPOS DEL MUNDO

martes, 4 de julio de 2017

LOS PODERES OCULTOS DE LOS TALISMANES: Unos objetos de adoración de oscuros orígenes

La historia de la humanidad revela que los talismanes han sido utilizados durante siglos por personas de distintas civilizaciones. En general, confiaban en ellos como herramientas de protección porque supuestamente atraen la buena suerte y alejan las energías negativas o destructivas. Esto es solo una parte de lo que se ha dicho sobre ellos, pero ¿qué sucede con los talismanes en estos días y qué los diferencia de los amuletos? ¿La gente cree en su efectividad, los usa simplemente porque considera que es una costumbre o creencia religiosa, por una tradición familiar, por moda, o existen otros elementos ocultos que tienen que ver con el universo de la magia y el esoterismo? A partir de aquí veremos cómo y por qué muchos de ellos son considerados verdaderos objetos de culto, con poderes propios y sobrenaturales. La primera afirmación los relaciona con la gracia o garantía de protección a quien los lleva, dado que atraerían la buena suerte y alejarían los demonios y las energías negativas. Curiosamente algunos talismanes recrean un mito indivisible que a menudo engloba la fe religiosa, la superstición, el temor a la muerte y otros cultos extraños e inconfesables. La diferencia entre talismanes y amuletos reside en que los primeros son piezas únicas diseñadas exclusivamente para una sola persona; en cambio, el amuleto es cualquier objeto en el que se deposita la confianza y la energía para conseguir un propósito concreto. Los creadores de ese proceso mágico-energético sostienen actualmente que, en tanto es producto de una elaboración esotérica o mágica, el talismán es más completo, aunque a veces puede ser la misma cosa, pero trabajada y preparada por el hombre para unos fines determinados. Ese mismo objeto puede ser cargado con diferentes propiedades, impregnándolo de cualquiera de los cuatro elementos fundamentales -fuego, aire, tierra y agua - con energías astrales, cósmicas mentales o fuerza energética de quien lo elabora. Aclaran además que existen otros métodos de orden mágico para la preparación, siempre vinculados con la naturaleza; que todos los talismanes deben ser limpiados y cargados periódicamente para que no pierdan sus propiedades; y que su acción debe complementarse con las invocaciones correspondientes. Los amuletos, por su parte, se dividen principalmente en dos categorías: los que se llevan consigo o cargan en el cuerpo y aquellos que se cuelgan o colocan en algún interior para llenar el lugar de sus beneficios. Para aquellos que puedan plantear interrogantes al respecto es necesario subrayar que, aunque suene increíble, los amuletos de la suerte siguen vigentes y, según lo confirman los estudios realizados por especialistas, han ganado en número y pueden ser cualquier material, sea mineral, vegetal o animal, como una herradura, un trébol de cuatro hojas o una pata de conejo. Solo basta con creer que tiene la propiedad de defendernos, no necesita preparación si está en su estado puro y solo sirve de protección. En cuanto a los talismanes - como indicamos líneas arriba - son personales e intransferibles ya que están creados y fabricados a partir de conocimientos previos de la persona que lo portará. Estos objetos se suelen fabricar con metales nobles y piedras preciosas o semipreciosas, y están orientados a subsanar una determinada carencia de su futuro portador, ya sea para mejorar la suerte en el trabajo, en la salud, en el amor… La creación es compleja, no solo en el montaje manual, sino en los estudios previos que hay que hacer sobre el individuo, ya que es necesario analizar la carta astral, sus piedras, sus metales y la fase de sus planetas con el fin de que, cuando lo lleve puesto, consiga armonizar todos esos factores y reestablecer la carencia por la que lo solicitó. Entre los mas poderosos, podemos enumerar los siguientes: 1.- El Tetragrámaton. Llamado también Pentagrama, es considerado por los creyentes como el más poderoso. Es un escudo contra las malvadas influencias y la brujería. Su nombre significa la dominación del espíritu humano sobre la naturaleza. Con este símbolo mágico podemos mandar a las criaturas elementales que pueblan las regiones del fuego, aire, agua y tierra, Ante ella tiemblan los demonios. Puesto en la puerta de una casa, con la punta superior de la estrella siempre hacia arriba, no permite el paso a ninguna vibración negativa. Sin duda alguna, se trata de un talismán de protección total. 2.- La Medalla de San Benito. Ideal para protegerse contra los maleficios de cualquier género. Desde hace siglos, muchos cristianos han usado esta medalla en la lucha espiritual contra las fuerzas del mal. La Medalla de San Benito es un sacramental reconocido por la Iglesia con un gran poder de exorcismo. Los sacramentales son “signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida" (Catecismo 1667). 3.- El Ojo de Horus. Los egipcios dicen que proporciona salud física a quien lo porte además de protegerte contra las vibras negativas. Fue un símbolo de características apotropaicas, es decir: mágico, protector, purificador, sanador, símbolo solar que encarnaba el orden, lo imperturbado, el estado perfecto. El Udyat (“el que todo lo ve”) es un símbolo de estabilidad cósmico-estatal. Horus era hijo de Osiris, el dios que fue asesinado por su propio hermano Seth. Dispuesto a vengar la muerte de su padre, Horus mantuvo una serie de encarnizados combates contra Seth. En el transcurso de estas luchas los contendientes sufrieron múltiples heridas y algunas pérdidas vitales, como la mutilación del ojo izquierdo de Horus. Pero, gracias a la intervención de Tot, el ojo de Horus fue sustituido por el Udyat, para que el dios pudiera recuperar la vista. Este ojo era especial y tenía cualidades mágicas. Se utilizó por primera vez como amuleto mágico cuando Horus lo empleó para devolver la vida a Osiris. Gozó de gran popularidad en el Antiguo Egipto, siendo considerado un amuleto de los más poderosos: potenciaba la vista, protegía y remediaba las enfermedades oculares, contrarrestaba los efectos del "mal de ojo" y, además, protegía a los difuntos. Como talismán simboliza la salud, la prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la capacidad de renacer. Incluso en la actualidad se sigue utilizando como amuleto por personas que practican diversas religiones en todo el mundo. 4.- Estrella de David. Se dice que los dos triángulos encontrados de la estrella de seis puntas le otorgan poder divino contra el mal a quien lo posea. Además de ser empleado por el judaísmo, el tambien llamado “Sello de Salomón” se hace presente también en antiquísimas culturas del extremo oriente tales como la hindú y la china, en el Yantra y el I Ching, respectivamente. Reaparece en mandalas indoeuropeos que exhiben la geometría mítica de los vedas y en el sintoísmo de los japoneses. E, independientemente o no de que se lo comprenda como estrella de David, el hexagrama regular se encuentra también algunas veces presente en el cristianismo, el budismo, e incluso el islamismo y hasta en contextos aparentemente laicos. Generalmente atribuida a David, rey de Israel, la Estrella de David es uno de los más conocidos símbolos identitarios del judaísmo y también de las culturas hebreas pasadas y presentes, tanto en la Diáspora como en el moderna entidad sionista, que actualmente usurpa por la fuerza territorios palestinos, practicando el genocidio con sus legítimos propietarios, ante el silencio cómplice del mundo que de esta manera, avala sus crímenes. 5.- El Talismán de Lemanjá. El amuleto de la reina de mar brasileña aleja de las personas a cualquier fuerza envidiosa que lo quiera destruir. El reino de Lemanjá fue uno de los reinos más extensos y respetados por el hecho de que su energía existe desde los tiempos antiguos. Al principio mismo y durante millones de años, existió únicamente el agua sobre la superficie de la Tierra, cambiando su morfología a lo largo del tiempo. Sin embargo, nada se pierde, todo se transforma, pasando así de una forma a otra. En a antigüedad, la energía se distribuía en el río africano Ogum. La leyenda, pasando en la cultura de los yoruba de persona en persona, nos dice que el agua salía del pecho de Lemanjá, lo que explica su voluptuosidad para crear todos los ríos de la tierra. Este relato llego con los esclavos al Brasil, donde Lemanjá se asocio con la imagen de Nuestra Señora de la Candelaria, mientras que en el resto de países hispanoparlantes de América del Sur, lo fue con Stella Maris, patrona de los marineros. Como los nombrados, existen muchos otros talismanes, considerados todos muy poderosos, pero con los nombrados, basta y sobra ¿vale?