TIEMPOS DEL MUNDO
martes, 13 de enero de 2026
MARTES 13: El origen de una superstición que lo asocia a la mala suerte
“En martes 13 ni te cases ni te embarques” es un refrán archiconocido en los países de habla hispana. En efecto, el miedo a los martes o viernes que caen en este número es una superstición que algunos creen, otros ridiculizan y muchos simplemente ignoran. Su origen se encuentra en una serie de referencias que se remontan a la mitología de la Antigüedad, a las religiones abrahámicas y a algunas coincidencias históricas. Como sabéis, el número 13 de por sí ha tenido connotaciones negativas en muchas culturas, principalmente vinculadas a la religión. En el folklore judío son 13 los espíritus malignos; la cifra se asocia también al carnero, la víctima que Abraham debía sacrificar a Dios, y es por lo tanto un número de la muerte. De otro lado, en cristianismo dicho número tiene tres malos augurios al respecto: trece eran los invitados a la Última Cena, se cree que Jesús fue crucificado en un viernes 13 y finalmente, cuando se escribió el Libro del Apocalipsis, el Anticristo aparece en el decimotercer capítulo. Incluso en la mitología vikinga encontramos una referencia a la calamidad del número 13, ya que se asociaba a Loki, un dios traicionero y caótico, por lo que esta cifra se consideraba poco fiable. Cabe precisar que la asociación del martes 13 con la desgracia tiene origen en la divinidad romana que da nombre a este día: Marte, el señor de la guerra. Los romanos se tomaban muy en serio la influencia de los dioses en su vida cotidiana, por lo que uno violento y causante de conflictos como él no era el más indicado para presidir bodas, negocios u otros eventos que requirieran buenos auspicios. La combinación del martes y el trece como una fecha de mala suerte provendría de la fusión de la tradición romana con la cristiana. También se ha asociado a veces con la caída de Constantinopla en manos de los otomanos, en 1453, pero se trata de una creencia errónea, ya que asalto final se dio el 29 de mayo. Por su parte, un viernes 13 fue la fecha en la que, según la tradición, fue crucificado Jesús. A este episodio se suma uno que efectivamente aconteció en dicha fecha, en concreto el 13 de octubre de 1307: el inicio de la persecución contra los caballeros templarios, que acabaría con la destrucción de la orden. La fobia al viernes 13 está más extendida por la mayoría de países europeos y, por influencia cultural, en los de América, mientras que el martes 13 es más específico de los países hispanohablantes y unos pocos más. Por cierto, el 13 no es ni mucho menos el único día que carga con el estigma de la mala suerte. En Italia, por ejemplo, es el viernes 17 el de mal augurio: esta superstición proviene nuevamente de la cultura romana, ya que en numerales romanos se escribe como XVII, que reorganizando las letras se puede leer como vixi (en latín, “viví”, lo que implica estar muerto). En Japón y China, es el número 4 en general la cifra prohibida, ya que su pronunciación original es shi, que también significa muerte. La fobia al cuatro es tal que los japoneses crearon una lectura alternativa para el número, que pasó a pronunciarse yon. El número 8 también ha sido visto con recelo en algunas culturas debido a su asociación con la destrucción. En la numerología, al sumar sus dígitos (2 + 6), el número 26 se convierte en 8, lo que ha generado temor en algunos lugares. Un ejemplo notable es en India, donde el día 26 ha estado relacionado con varios desastres naturales y ataques terroristas. En Bulgaria, el número de teléfono 0888 888 888 ha adquirido una reputación siniestra. Tres personas que lo utilizaron murieron en circunstancias trágicas, lo que llevó a las autoridades a suspenderlo. Y de seguir fijándonos en todos los episodios oscuros para cada cultura del mundo, probablemente ningún día del mes estaría libre de culpa. Por otro lado, el viernes 13 tiene raíces en la tradición cristiana. La crucifixión de Jesucristo, ocurrida un viernes, y la caída de los Caballeros Templarios, un viernes 13, contribuyeron a la mala reputación de este día. En la cultura occidental, sobre todo en Europa y Estados Unidos, el viernes 13 es visto con desconfianza. La popularidad de películas de terror, como Friday the 13th, ha intensificado esta percepción. Como podéis notar, cada cultura concentra temores distintos en fechas concretas, pero el mecanismo simbólico es similar. La literatura también ayudó a fijar calendarios peligrosos. La advertencia “Beware the ides of March”, popularizada por Shakespeare, enseñó a temer un día preciso. El martes 13 opera de modo comparable: fecha, relato y memoria compartida. Con el tiempo, el martes 13 se volvió marcador social. Agendas que se evitan, reservas que se postergan y decisiones que se reprograman mantienen vivo un mito construido por capas históricas, religiosas y culturales que se refuerzan entre sí.

